(Kurt Suckert; Prato, 1898 - Roma, 1957) Escritor italiano. Su padre era alemán, pero desde su infancia fue separado de su familia y confiado a unos pobres campesinos toscanos, en cuyo hogar se mantenía aún viva la tradición popular del republicanismo garibaldino. Seguía con brillantez los estudios secundarios en Prato cuando el 2 de agosto de 1914 se fugó, pasó la frontera y se alistó en el Ejército francés. Combatió durante toda la Primera Guerra Mundial, primero en la Legión extranjera y luego en el 408.º regimiento de infantería. Condecorado por méritos de guerra, en 1918 quedó inútil para el servicio militar por acción de los gases.
Curzio Malaparte
Entró luego en la carrera diplomática, asistió a la conferencia de la paz en Versalles y después formó parte de la legación italiana en Polonia. En 1921 regresó a Italia y abandonó la carrera administrativa. Atraído por la figura de Mussolini, entonces todavía muy próximo a sus orígenes socialistas, se adhirió al partido fascista en 1922. Un año antes había publicado su primer libro (La revuelta de los santos malditos) y se hacía llamar Malaparte. Un día Mussolini le preguntó por qué había escogido este nombre funesto, a lo que contestó el escritor: "Napoleón se llamaba Bonaparte y terminó mal, yo me llamo Malaparte y terminaré bien".
Durante algún tiempo fue delegado de las "haces" en el extranjero, pero no tardó en presentar la dimisión. La decisión obedeció tan sólo a un deseo de independencia, ya que Curzio Malaparte continuó siendo uno de los intelectuales más brillantes del movimiento acaudillado por el Duce. Director del semanario fascista La Conquista dello Stato, publicaba ensayos de títulos virulentos como Las bodas de los eunucos (1922), Italia contra Europa (1923) o La Italia bárbara (1925), en los que exponía un nietzcheísmo político basado esencialmente en la antítesis entre la plebe italiana "que no quiere sufrir", y el héroe-superhombre (evidentemente Mussolini) que debía convertirse forzosamente en un tirano si quería llevar al país al desempeño de un gran papel histórico.
Con todo, en ese tiempo, Curzio Malaparte ya se permitía pequeñas rebeldías cada vez más frecuentes con respecto a la disciplina del partido y del mismo Duce. Administrador de las célebres ediciones de la Voce, a menudo entraba en conflicto con los dirigentes fascistas. Pero a raíz del pacto de Letrán, en 1929, atacó directamente a Mussolini en un breve libelo aparecido en una revista genovesa bajo el significativo título de Don Camaleón. Las autoridades prohibieron su publicación en volumen y Mussolini decidió alejar a Malaparte de Roma y confiarle la dirección del gran diario turinés La Stampa.
Curzio Malaparte
Después de un largo viaje por Europa, África y Asia, nuestro autor abandonó ruidosamente el partido fascista en enero de 1931. Refugiado en París, publicó allí en francés dos obras capitales: Técnica del golpe de estado (1931) y Le Bonhomme Lénine (1932), que le valieron por fin la vasta notoriedad que no había podido alcanzar con su novela Aventure d'un capitano di sventura ni con su libro de poemas, también autobiográfico, L'Archiitaliano, cantate di Malaparte.
Establecido en Londres, Malaparte iniciaba allí su carrera de corresponsal político cuando Mussolini, en 1933, le ordenó que regresara a Italia. Malaparte obedeció, por bravata, pero fue detenido al apearse del tren "por manifestaciones antifascistas en el extranjero" (sus dos libros Técnica del golpe de estado y Le Bonhomme Lénine estaban prohibidos en Italia y Alemania). Tras un encarcelamiento de algunos meses, el escritor fue condenado a cinco años de confinamiento en las islas Lipari. Allí escribió Fughe in prigione (1936) y Sangue (1937).
Cumplida la condena, pudo establecerse en Roma, pero quedó bajo la vigilancia de la policía y fue detenido durante la visita de Hitler a Roma en 1938. Con todo, en 1939 fundaba Malaparte la revista de oposición Prospettive, en la que publicó textos de antifascistas notorios como Alberto Moravia y, durante la guerra, poemas de Paul Éluard e inclusive artículos de escritores judíos. Parecía, no obstante, que Mussolini trataba a su antiguo discípulo con cierta benevolencia, por cuanto en 1940, a raíz de la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial, Malaparte, que acababa de publicar su novela Donna come me, recibió el nombramiento de corresponsal de guerra y fue agregado a un regimiento de tropas alpinas.
Pero, dando una nueva prueba de su incurable espíritu de libertad, Malaparte se puso a escribir su novela Il Sole e' cieco, condenación moral de la agresión contra una Francia que se hallaba ya al borde de la derrota. El libro fue confiscado y Malaparte, enviado al servicio armado, hizo la campaña de Grecia a bordo de un avión de bombardeo. En 1941 pudo reintegrarse a sus funciones de corresponsal de guerra y partió al frente de Rusia con el cuerpo italiano del general Messe. Pero sus artículos desfavorables a Alemania originaron su expulsión del frente ucraniano a fines de 1941.
Su estancia en la Europa del Este ocupada por los alemanes y sus sorprendentes encuentros con jefes nazis como Franck, gobernador-títere de Polonia, e incluso con Himmler, le suministraron la materia del más conocido de sus libros, Kaputt, que fue publicado en 1944 en Nápoles (ocupado ya por los norteamericanos) y rápidamente traducido a todas las lenguas.
Después de pasar el año 1942-43 en el frente de Finlandia, Malaparte se refugió en Suecia y, a la caída de Mussolini, pasó a la parte de Italia controlada por los aliados y luchó hasta la paz con los resistentes de la División Potente. Asqueado por el espectáculo de la Italia de la inmediata postguerra (La Pelle, 1949), Malaparte decidió en 1945 instalarse en París e incluso pensó en escribir solamente en francés. En francés estrenó con poco éxito dos obras de teatro: Du coté de chez Proust (1948) y Das Kapital (1949). Vuelto a Italia, vivió en su casa de Capri, donde realizó algunas apreciables tentativas cinematográficas.
En 1956 hizo un gran viaje a China y afirmó sus simpatías por el régimen comunista. Pero en 1957, poco después de la aparición de su último libro, Maledetti Toscani, sufrió unos ataques pulmonares y cardíacos, secuela de sus heridas de guerra. Llevado a Roma en avión, empezó entonces una patética lucha de cuatro meses contra la muerte, que afrontó con gran valor y plena conciencia, hasta el punto de registrar en una cinta magnetofónica sus impresiones de agonizante. Días antes de su muerte, Malaparte, que era protestante y había visto su libro La Pelle incluido en el índice en 1949, se convirtió al catolicismo.
Aun cuando es difícil emitir ahora un juicio sobre Curzio Malaparte, no parece aventurado afirmar que fue uno de los más vigorosos temperamentos literarios de su época. A pesar de las exageraciones voluntarias que contienen, libros como Kaputt y La Pelle quedarán probablemente como testimonios decisivos de la tragedia de los años 1939-45. Se le ha reprochado con razón el cinismo de que hace gala, pero es posible que este cinismo no fuese para Malaparte más que la máscara tras la que se ocultaba su lúcida desesperación ante la decadencia europea.
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Curzio Malaparte. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España).
Hoy se cumplen exactamente 56 años del fallecimiento de Curzio Malaparte en Roma, en la habitación 32 de la clínica Sanatrix, de resultas de las secuelas sufridas por la inhalación de gas mostaza en las trincheras francesas durante la Primera Guerra Mundial. Al día siguiente de la muerte, el corresponsal de ABC en Roma publicó una interesante necrológica (20-7-1957, pág. 21) en la que se discute si Malaparte («un grande e ilustre corazón que nunca perdió las vetas de los más paradójicos contrastes») murió cristianamente, como cree el corresponsal, o si se doblegó a las insinuaciones del PCI de Palmiro Togliatti:
Los verdaderos amigos del enfermo, ante la irrupción de Togliatti y su estado mayor, instalándose a la cabecera del pobre Curzio, creyeron preferible retirarse, después de protestar por las increíbles coacciones que se estaban ejerciendo, hora a hora, sobre una voluntad que ya no tenía otra fuerza más que la de resistir los asaltos de la muerte […]. Así un buen día llegaron a arrancarle un mensaje de adhesión preparatorio de la especulación que a estas horas realizan sobre un cadáver al que quisieran prestarle la guardia de las banderas rojas […] y presentándole en su vida como un teórico del comunismo y como un simpatizante de las grandes hordas asiáticas.
Y poco después sentencia:
Malaparte no fué jamás comunista, ni menos en las últimas horas de su vida en que confesó la fuerza cristiana que alimentaba su espíritu, y que no había sabido o no había tenido el valor de confesarlas en las horas brillantes de sus piruetas cínicas.
Documentos en mano, las cosas son menos claras. En una carta del 1 de febrero, durante su viaje por China, Malaparte muestra cierta simpatía hacia el maoísmo (Guerri, p. 276):
Pretendo actuar con respecto al pueblo y las autoridades de la China popular con la máxima lealtad y honestidad: aunque esto deba ocasionar prejuicios en mi contra. Quiero a los chinos, admiro la China popular, me siento aquí en un país justo, libre, bueno, sano, y quiero evitar toda acción que pueda perjudicar a la China de Mao.
De hecho, Malaparte tenía ya carnet del PCI en abril. El padre Virginio Rotondi aseguró que el escritor lo rompió al convertirse al catolicismo (Malaparte, de padre alemán, había nacido protestante, aunque no era especialmente religioso), pero debió de equivocarse de carnet ya que la tarjeta se conserva todavía en los archivos familiares (Guerri, pág. 282). Esto no quita que el 8 de junio pidiera ser bautizado y que, supuestamente, la noche del 6 al 7 de julio, tomara la comunión de manos del pare Rotondi (a pesar de que no hay testigos de esto último y de que Malaparte no se lo dijo ni siquiera a sus hermanos, todos católicos). La tesis de su biógrafo Giordano Bruno Guerri es clara: «La solución al enigma está probablemente en la frase “el que me ayuda me ayuda”. Estaba dispuesto a probar cualquier exorcismo, y a jugar incluso la carta más irracional, a cambio de aumentar sus esperanzas de curación» (pág. 283).
Malaparte está enterrado, en el monte Spazzavento, a las afueras de Prato. En su tumba pueden leerse las frases: «…e vorrei avere la tomba lassù, in vetta allo Spazzavento, per sollevare il capo ogni tanto e sputare nella fredda gora del tramontano» y «Io son di Prato, m’accontento d’esser di Prato, e se non fossi nato pratese vorrei non esser venuto al mondo», procedentes ambas de su libro Malditos toscanos. Legó su villa de Capri al PC chino.
[Fuentes: Giordano Bruno Guerri, L’arcitaliano. Vita di Curzio Malaparte, Milán, Bompiani, 2008. La biografía de Maurizio Serra no añade mucho a este respecto. Los pasajes de Malditos toscanos que figuran en la tumba de Malaparte, aparecen, respectivamente, en las págs. 100 y 86 de la traducción castellana de Manuel Bosch Barrett, editada por José Janés en 1959. La foto es la última que se le tomó en vida al autor y aparece tanto en la biografía de Guerri como en la de Serra. Curiosamente, sirvió de base para diseñarle un sello conmemorativo.]
El libro de Maurizio Serra rescata al veleidoso autor de 'Kaputt' y 'La piel'
Elena Hevia
Barcelona, 16 de noviembre de 2012
El mejor personaje de Curzio Malaparte fue Curzio Malaparte. Y en esa empresa el escritor (Prato, 1898 -Roma, 1957) se empleó tan fondo que es difícil abarcar todas sus facetas: fascista de primera hora, comunista tras la Liberación, maoista en sus últimos años, antihéroe superlativo y exhibicionista, dandi ermitaño, traidor en varios frentes, cosmopolita, frígido y despreciativo con las mujeres, aunque (o quizá por eso) su imagen fuera la de un Don Juan. Incluso su nom de plume era una invención cargada de fanfarronería. Malaparte porque «Bonaparte ya hubo uno», como le gustaba decir.
Quizá el nombre del italiano apenas tenga resonancias para el lector de hoy, pero en las bibliotecas familiares del franquismo sus libros eran una presencia habitual. Ahí estaban sobre todo los tremebundos Kaputt y La piel (recuperados en los últimos tiempos por Galaxia Gutenberg), crónicas alucinadas de sus andanzas como periodista en la segunda guerra mundial. Quien ha leído el episodio -en La piel- de la sirena ofrecida como cena a un general americano en el Nápoles liberado jamás podrá olvidarlo.
El diplomático italiano y biógrafo Maurizio Serra ha tenido que ajustar mucho la distancia para acercarse al autor: «Ni demasiado entregado, ni demasiado hostil». Su libro Malaparte. Vida y leyendas (Tusquets), escrito originalmente en francés, mereció el Goncourt de biografía. «En la vida de Malaparte está resumida toda la historia de la primera mitad del siglo XX. Es un escritor que no existe sin la historia». Serra no esconde su admiración por la «modernidad» del autor ni por la obra opacada por el personaje pero tampoco elude sus episodios más negros. Como el caso Matteotti, cuando testificó a favor de los matones que asesinaron al dirigente socialista. Mussolini no le devolvió el favor y Malaparte, caído en desgracia, fue confinado en la isla de Lipari. Cinco meses que él, con el tiempo, transformó en cinco años.
«Yo no diría que era un fascista -especifica Serra- más bien era un anarquista fascistoide. No aceptaba la disciplina de un movimiento político o de un régimen».
AMBIGÜEDAD / Deportista consumado. Cultor del cuerpo. Hasta dos o tres horas pasaba Malaparte delante del espejo. Su manicura incluía laca transparente y en los últimos años su atildamiento le llevó a maquillarse. Sospechoso. Sin embargo, Serra sostiene su heterosexualidad. «No he encontrado prueba de que tuviera relaciones homosexuales. Tuvo muchas novias [algunas llegaron a suicidarse por él] pero las mujeres no le interesaban, las invitaba a su casa y las descuidaba. Estaba totalmente preso de su obra y de sí mismo. Era un narciso».
Con la salida del libro, Serra ha comprobado que Italia no ha hecho todavía las paces con el escritor. «Allí es detestado. Los fascistas lo consideran un traidor; los comunistas, un fascista; los católicos desconfían de su conversión final, y los homosexuales le reprochan no haber salido del armario». Su peor pecado, con todo, es ser un arribista, un camaleón. Serra defiende: «Es verdad que tiene una visión cínica, pero la suya es una mirada de escritor. Necesitaba estar con los ganadores no por medrar y obtener dinero -no fue rico, su patrimonio era su fabulosa casa en Capri que lo es por el lugar que ocupa, porque en esencia es un austero búnker- sino para ser testigo de la historia y después inventarla».
Serra guarda un reproche final. La imposibilidad de acceder a la psicología de un hombre frío, que continuamente se escudaba tras la máscara. «Mientras escribía la biografía sentí que el fantasma Malaparte me lanzaba ondas para que desistiera. Él no quiere ser descubierto».
Viva Caporetto!, Prato: Stabilimento Lito-Tipografico Martini, 1921, luego republicado con el título La rivolta dei santi maledetti ("La revuelta de los santos malditos", Aria d'Italia, 1921)
Le nozze degli eunuchi, Roma: La Rassegna Internazionale, 1922
L'Europa vivente, Firenze: La Voce, 1923; en L'Europa vivente e altri saggi politici, Firenze: Vallecchi, 1923
Italia barbara, Torino: Piero Gobetti, 1925; Roma: La Voce, 1927
Intelligenza di Lenin, Milano: Treves, 1930
Technique du coup d'état, Paris: Bernard Grasset, 1931, 1948; publicado primero en francés y luego traducido al italiano como Tecnica del colpo di Stato, Milano: Bompiani, 1948
I custodi del disordine, Torino: Fratelli Buratti Editori, 1931
Le bonhomme Lénine, Paris: Bernard Grasset, 1932; publicado primero en francés y luego traducido al italiano como Lenin buonanima, Firenze: Vallecchi
Mussolini segreto (Mussolini in pantofole), Roma: Istituto Editoriale di Cultura, 1944; publicado bajo el pseudónimo de "Candido"
Il sole è cieco ("El sol está ciego"), Vallecchi, 1947
Deux chapeaux de paille d'Italie, Paris: Denoel, 1948, publicado en francés
Les deux visages d'Italie: Coppi et Bartali, 1949; publicado en francés y luego traducido al italiano como Coppi e Bartali. Milano: Adelphi, 2009
Due anni di battibecco, 1955
Maledetti toscani, Firenze: Vallecchi, 1956, 1959
Io, in Russia e in Cina, 1958; Firenze: Vallecchi
Mamma marcia, 1959; Firenze, Vallecchi; con Lettera alla gioventù d'Europa e Sesso e libertà, postfazione di Luigi Martellini, Milano: Leonardo, 1990, 1992
L'inglese in paradiso, Firenze: Vallecchi, 1960. Contiene los opúsculos incompletos Gesù non conosce l'arcivescovo di Canterbury y L'inglese in paradiso. Reúne artículos publicados entre 1932 y 1935 en el «Corriere della Sera», algunos bajo el seudónimo de Candido.
Benedetti italiani, 1961; Firenze, Vallecchi
Viaggi fra i terremoti, Firenze, Vallecchi, 1963
Journal d'un étranger à Paris, en francés primero, 1966; en italiano, como Diario di uno straniero a Parigi, Firenze: Vallecchi
Battibecco. 1953-1957, Milano, Aldo Palazzi, 1967
Il battibecco: inni, satire, epigrammi, Torino, Fògola, 1982
NARRATIVA
Avventure di un capitano di sventura, Roma: La Voce, 1927, al cuidado de Leo Longanesi
Don Camaleo, Genova: rivista La Chiosa diretta da Elsa Goss 1928 (después en Don Camaleo e altri scritti satirici, Firenze: Vallecchi, 1946)
Sodoma e Gomorra, Milano: Treves, 1931
Fughe in prigione, Firenze: Vallecchi, 1936
Sangue, Firenze: Vallecchi, 1937
Donna come me, Milano: Mondadori, 1940; Firenze: Vallecchi, 2002
Il sole è cieco, Milano: Il Tempo, 1941; Firenze: Vallecchi, 1947
Il Volga nasce in Europa, Milano: Bompiani, 1943; in Il Volga nasce in Europa e altri scritti di guerra, Firenze: Vallecchi
La pelle (La piel), Roma-Milano: Aria d'Italia, 1949, 1951; Firenze: Vallecchi, 1959; Milano: Garzanti, 1967; Milano: Adelphi, 2010
Storia di domani, Roma-Milano: Aria d'Italia, 1949
Racconti italiani, 1957; Firenze: Vallecchi
Il Ballo al Kremlino, Firenze: Vallecchi, 1971; Milano: Adelphi, 2012. Novela incompleta que debía formar parte de una trilogía formada por Kaputt (1944) y La pelle (1949). Es un retrato de la "nobleza marxista" a fines de los años veinte.
Muss. Il grande imbecille (1999) Luni Editrice
TEATRO
Du côté de chez Proust. Impromptu en un acte, en francés. París: Théâtre de la Michodière, 1948
Das Kapital. Pièce en trois actes, en francés. París: Théâtre de Paris, 1949
Anche le donne hanno perso la guerra, 1954, con la Compañía Italiana de Prosa, Guido Salvini (director), Lilla Brignone, Salvo Randone y Gianni Santuccio en el Teatro La Fenice para la Bienal de Venecia
POESÍA
L'Arcitaliano, Firenze e Roma: La Voce, 1928, al cuidado de Leo Longanesi (después en L'Arcitaliano e tutte le altre poesie), Firenze: Vallecchi, 1963
Tula Ellice Finklea nació en Amarillo (Texas, Estados Unidos) el 8 de marzo de 1922.
Muy pronto demuestra buenas aptitudes para el baile, así que recibe clases de ballet llegando a formar parte del Ballet Ruso de Sdergei Diaghilev bajo los seudónimos de Felia Sidorova y Maria Istomina. Cuando posteriormente empezó a trabajar en el cine eligió como nombre Cyd -su hermano solía llamarla Syd, del inglés sister-, que completó con el apellido por el la conocemos al casarse en 1939 con su profesor de baile Nico Charisse. Su segundo matrimonio fue con el actor y cantante Tony Martin, en 1948, con quien vivió hasta su muerte en 2008.
Pareja de baile de Fred Astaire o Gene Kelly y habitual de los grandes musicales de Hollywood, a Cyd Charisse se la recordará siempre por su participación en Cantando bajo la lluvia, Melodía de Broadway, Brigadoon o La bella de Moscú.
Pasada la época dorada de esos musicales, sus apariciones en el cine fueron haciéndose más escasas, acompañando en ocasiones en el reparto a Marilyn Monroe y Dean Martin.
En 2001 entró a formar parte del Libro Guinness de los Récords en la categoría de «Piernas más valiosas», dado que en 1952 firmó un seguro por valor de 5 millones de dólares para protegerlas, superando así el récord de su antecesora, Betty Grable.
Cyd Charisse falleció en Los Angeles (California, Estados Unidos) el 17 de junio de 2008.
En mi retina
Nunca me ha gustado el género musical, jamás he entendido que la gente se ponga a bailar y cantar en plena calle a las primeras de cambio, pero Cyd Charisse tenía que estar en esta sección tan femenina y criminal.
Y tenía que estar por su interpretación de la corista -cómo no- Vicky Gaye en uno de los clubes que regenta el gángster Rico Angelo en la película Chicago, años 30 –Party Girl– dirigida por Nicholas Ray en 1958.
En la foto, junto a Fred Astaire
Para completar el inevitable triángulo amoroso, Thomas Farrel -excelentemente interpretado por Robert Taylor- como abogado de Rico y, evidentemente, enamorado de Vicky.
Película basada, por cierto -aunque su nombre no aparezca en los créditos por ninguna parte- en la novela Chicago, años 30 -tanto en su título original como en la traducción española- de Marvin H. Albert y también de 1958. Siendo del mismo año y teniendo en cuenta que solo se hace referencia en la película al guion de George Wells, siempre me quedará la duda de qué fue antes, la gallina o el huevo.
Apuesto por la novela, claro, aunque -por una vez- me gustó mucho más la película.
La escena de baile de Gene Kelly y Cyd Charisse perteneciente al número musical "Broadway Melody", en la que Charisse interpreta a una atractiva mujer que intenta seducir con su danza a Kelly, fue considerada de alto contenido erótico para la época debido al roce corporal y los movimientos que había en la misma. Por esta razón, después de la edición final de la película, se recortaron unos segundos de la secuencia de baile, por considerarse muy sexual un movimiento realizado por ambos bailarines. La escena recortada es fácilmente distinguible y notable en la película, pero dicho recorte fue parcialmente disimulado con la pista musical. Por otra parte, otro pequeño inconveniente que surgió con la escena fue la diferencia de estatura que había entre ambos bailarines, puesto que Cyd Charisse era una mujer bastante alta y Gene Kelly un hombre de una estatura media baja. Sumado a esto, Charisse debía llevar tacones, incrementando aún más dicha diferencia, quedando algo antiestética, especialmente en las partes en que los dos bailarines bailaban muy cerca o cuerpo a cuerpo. Esto fue cuidadosamente disimulado, de manera que, según puede apreciarse en la película, en los momentos en que Charisse se acerca mucho a Kelly, tiene sus rodillas levemente semiflexionadas
Cyd Charisse: "Kelly y Astaire sólo se parecían en los zapatos"
Catalina Serra
Barcelona, 6 de abril de 1990
Se lo han preguntado miles veces, pero ella, Cyd Charisse, sigue contestando sin inmutarse: "Fred Astaire y Gene Kelly eran dos estrellas muy diferentes, no puedo decir con quién me gustaba más bailar porque el estilo de cada uno era muy distinto. En lo único que se parecían era en los zapatos de claqué". La bailarina participó en el programa Un día es un dia, que presenta Angel Casas en el circuito catalán de TVE.Nacida en Texas en 1922, Cyd Charise mantiene un porte elegante, aunque los años le ha atenuado las explosivas formas que encandilaron a medio mundo en películas como Cantando bajo la lluvia, Sombrero o Chicago, año 30. La Metro Goldwyn Mayer aseguró sus piernas, en los años cincuenta, en dos millones de dólares. "Aquello fue en parte por el trabajo y en parte porque la productora le interesaba que saliera en los periódicos una cosa de este estilo", comentó. Y añadió: "Mis piernas siguen estando estupendamente".
Aún en activo, Cyd Charise confesó que siempre se ha sentido más bailarina que actriz: "La danza fue mi primer amor, empecé de muy pequeñita y continúo bailando y trabajando, no pienso dejarlo". "Ahora acabo de producir un vídeo con ejercicios para mujeres maduras", añadió "con un tipo de gimnasia menos dura que la de otros métodos".
Cyd Charisse, la actriz y bailarina que marcó una época en el cine de EEUU
EFE
19 de junio de 2008
LOS ÁNGELES (EEUU).- La bailarina y actriz de cine estadounidense Cyd Charisse, quien marcó una época en el cine de EEUU hace más de medio siglo, ha muerto en Los Ángeles (California) a los 86 años.
Según informó su agente, la actriz que interpretó grandes musicales del cine junto a Fred Astaire y Gene Kelly, falleció en el Centro Médico Cedars-Sinai después de sufrir un ataque cardíaco el lunes pasado.
Pese a que también tuvo papeles dramáticos en el cine de Hollywood, Charisse debía su fama a los que interpretó y bailó en las primeras películas en 'technicolor' en los decenios de 1940 y 1950, entre ellas 'Ziegfeld Follies', rodada en 1956, y 'The Band Wagon', con Fred Astaire.
Aun cuando se inició en el ballet, era "una hermosa dinamita" en cualquier tipo de baile, según la describió Astaire en su biografía 'Steps in Time', publicada en 1959.
Después de que pasara la moda de los musicales de Hollywood a finales del decenio de 1950, Charisse dejó la danza, pero interpretó algunos papeles del cine y la televisión entre 1960 y 1990.
Desde 1948 la actriz estuvo casada en un segundo matrimonio que duró de más de 60 años con el cantante Tony Martin, un lapso que muchos de sus admiradores consideraban una hazaña en Hollywood.
Con su ahora viudo escribió una biografía conjunta titulada 'The Two of Us' (Nosotros dos) y en lo que el Libro Guinness calificó en 2001 como un récord mundial sus piernas fueron aseguradas por cinco millones de dólares en 1952. Le sobreviven dos hijos, Nico Charisse, de su primer matrimonio, y Tony Martin, del segundo.
Thomas Sean Connery (Edimburgo, Escocia; 25 de agosto de 1930-Nasáu, Bahamas; 30 de octubre de 2020), conocido artísticamente como Sean Connery, fue un actor y productor de cine británico, que ganó, entre otros premios, un premio Óscar, dos premios BAFTA (uno de ellos un BAFTA Academy Fellowship Award) y tres premios Globo de Oro (uno de ellos un premio Cecil B. DeMille a la trayectoria).
Gran parte de su fama fue gracias a su personaje de James Bond, que interpretó en siete películas entre 1962 y 1983 (seis películas producidas por Eon Productions, así como Nunca digas nunca jamás, una nueva versión de Operación Trueno producida por Warner Bros.). En 1988, Connery ganó el premio Óscar al Mejor Actor de Reparto por su papel en The Untouchables. Su carrera en el cine también incluye películas tales como Marnie, Robin y Marian, The League of Extraordinary Gentlemen, Indiana Jones y la última cruzada, La caza del Octubre Rojo, El hombre que pudo reinar, El nombre de la Rosa, Highlander, Asesinato en el Orient Express, Dragonheart: corazón de dragón, y La Roca. Sean Connery fue nombrado "Knight Bachelor" por la reina Isabel II en julio de 2000. Connery ha sido encuestado como "The Greatest Living Scot" ("El escocés más grande"). En 1989, fue proclamado como "The Sexiest Man Alive" ("El hombre vivo más sexy") por la revista People, y en 1999, a los 69 años, fue votado como "The Sexiest Man of the Century" ("El hombre más sexy del siglo").
Sean Connery (centro)
PRIMEROS AÑOS
Connery nació en Edimburgo, Escocia, el 25 de agosto de 1930. Su padre, Joseph Connery, era un trabajador de fábrica y conductor de camiones, católico de origen irlandés, con antepasados en el Condado de Wexford, mientras que su madre, Euphamia "Effie" Maclean, era una mujer de la limpieza, protestante cuyos padres vivieron en Fife y Uig en la isla de Skye. Tiene un hermano pequeño, Neil Connery, que nació en 1938. Como Connery ha declarado, se le conocía por su segundo nombre, Sean, desde mucho antes de convertirse en actor, explicando que tenía un amigo irlandés llamado Séamus y todos los que los conocían a ambos decidieron llamarlo por su segundo nombre cuando estaba con él, quedando como costumbre. Sin embargo, generalmente se refirió en su juventud como "Tommy". Aunque era pequeño en la escuela primaria, creció rápidamente alrededor de la edad de 12 años, llegando a su talla final de 189 cm (6 pies 2 pulgadas) a los 18 años.
Su primer trabajo fue como un repartidor de leche en la St. Cothbert's Co-operative Society. Posteriormente, se alistó en la Marina Real Británica, tiempo durante el cual se hizo dos tatuajes que, según su página web oficial, reflejan dos de sus compromisos personales: su familia y Escocia.
Más tarde, Connery fue licenciado de la Marina por motivos médicos debido a una úlcera péptica duodenal, una condición que era hereditaria y que había afectado a la mayoría de los varones de su familia. Posteriormente regresó durante poco tiempo a la Co-op y pasó después por varios empleos diferentes, entre ellos conductor de camión, socorrista en las piscinas de Portobello, peón de granja, modelo artístico en el Edinburgh College of Art (después de una sugerencia de Archie Brennan, que anteriormente sirvió como Mr. Scotland), y pulidor de ataúdes. Su trabajo como modelo le reportaba 15 chelines por hora. Un estudiante artístico, Richard De Marco, que pintó varios cuadros notables tempranos de Connery, describió al joven Connery como "muy recto, y también un poco tímido, demasiado hermoso para las palabras, y virtualmente equiparable con Adonis".
Connery comenzó con el culturismo a los 18 años, y entrenó en gran medida con su antiguo instructor de gimnasia en el ejército británico. Bajo el nombre de Thom Connery, alcanzó el tercer puesto en la categoría de hombres altos de la competición de 1953 del concurso de NABBA Mr. Universo. Otro competidor, Johnny Isaacs, le sugirió que se presentase para la producción del musical de South Pacific, lo que le permitiría trabajar en teatro, televisión y, finalmente, en el cine. Como levantador de pesas, utilizó como alias su apodo de juventud, "Big Tom".
Durante su vida en Edimburgo, Connery fue atacado por la Valdor Gang, una de las pandillas más notorias y brutales en la ciudad. Se le acercó por primera vez en un salón de billar en Lothian Street, donde les impidió robarle su chaqueta y fue seguido después por seis miembros de la pandilla hasta un balcón de 15 pies de alto en el Palacio. Ahí Connery se enfrentó solo contra los pandilleros, tomando a uno por la garganta y a otro por el bíceps, y chocando sus cabezas. A partir de entonces, fue tratado con gran respeto por la pandilla y ganó reputación como "hombre duro"
Connery era un excelente futbolista, después de haber jugado para Bonnyrigg Rose Athletic Football Club en sus años mozos. Se le ofreció una prueba con el East Fife FC. Mientras estaba de gira con South Pacific, Connery jugó en un partido de fútbol contra un equipo local en el cual Matt Busby, gerente del Manchester United Football Club, estaba de ojeador. Según los informes, a Busby le impresionó su destreza física y le ofreció un contrato a Connery por valor de 25 libras por semana inmediatamente después del partido. Connery admitió que estuvo tentado a aceptar, pero recuerda que, "Comprendí que un futbolista de primera categoría ya empezaba su decadencia a la edad de 30 años, y yo ya tenía 23. Decidí ser actor, que resultó ser una de mis decisiones más inteligentes".
Sean Connery y Claire Bloom Anna Karenina (1961)
CARRERA ARTÍSTICA
LOS AÑOS CINCUENTA
Tratando de ganar algo de dinero extra, Connery ayudó entre bastidores en el King's Theatre a finales de 1951. Se interesó en el proceso, y su carrera comenzó.
En 1957, Connery interpretó a Spike, un gánster menor con problemas de habla en No Road Back por Montgomery Tully junto con Skip Homeier, Paul Carpenter, Patricia Dainton, y Norman Wooland. A continuación, interpretó a un conductor de camión, Johnny Yates, en Hell Drivers, una película de 1957 dirigida por Cy Enderfield, junto con Stanley Baker, Herbert Lom, Peggy Cummins, y Patrick McGoohan. Más tarde, en 1957, Connery apareció en Action of the Tiger, una película mal recibida dirigida por Terence Young para Metro-Goldwyn-Mayer, junto con Van Johnson, Martine Carol, Herbert Lom, y Gustavo Rojo; la película fue filmada en el sur de España. También tuvo un papel menor en Time Lock, un thriller de 1957 dirigido por Gerald Thomas, como un soldador, apareciendo junto con Robert Beatty, Lee Patterson, Betty McDowall, y Vincent Winter, que comenzó filmando el 1 de diciembre de 1956 en Beaconsfield Film Studios.
En 1958, tuvo un papel importante en el melodrama Brumas de inquietud (1958) como un periodista británico llamado Mark Trevor, atrapado en una historia de amor junto con Lana Turner y Barry Sullivan. Durante el rodaje, el novio posesivo de Lana Turner, Johnny Stompanato, quien estaba de visita en Londres, creyó que ella estaba teniendo una aventura con Connery. Stompanato irrumpió en plató y apuntó a Connery con un arma, solo para que Connery lo desarmase y noquease de espaldas, por lo que Stompanato fue sacado de allí. Más tarde, Connery relató que tuvo que estar de baja por un tiempo después de recibir amenazas de hombres vinculados con el jefe de Stompanato, Mickey Cohen.
Se ha creado el mito urbano de que tuvo una participación como extra, y hasta fue incluido esta película en su filmografía en el libro "The Films of Sean Connery", de Wallace & Davis (1998). Pero en realidad, la confusión vino por la difusión en las redes sociales de una foto del actor Larry Taylor, que sí participó interpretando a un marinero y con un ligero parecido al actor escocés.
En 1959, Connery obtuvo un papel de liderazgo en la película Darby O'Gill and the Little People, dirigida por Robert Stevenson y estrenada en 1959 por Walt Disney Productions (ahora The Walt Disney Company), junto con Albert Sharpe, Janet Munro, y Jimmy O'Dea. La película es una historia sobre un irlandés astuto y su batalla de ingenios con leprechauns. Tras la liberación inicial de la película, A.H. Weiler de The New York Times elogió el reparto (salvo Connery quien describió como "meramente alto, moreno y guapo") y pensó que la película fue una mezcla "tremendamente encantadora de las historias gaélicas, la fantasía, y el romance". En su libro The Disney Films, el crítico y historiador de cine Leonard Maltin dijo que "Darby O'Gill and the Little People no es solo una de las mejores películas de Disney, es ciertamente una de las mejores fantasías en toda la historia del cine".
Ese mismo año desempeñó un papel secundario, haciendo de villano en La gran aventura de Tarzán (Tarzan Greatest Adventure), protagonizada por Gordon Scott.
También tuvo un papel importante en una adaptación televisiva de Ana Karenina producida por BBC Television en 1961, dirigida por Rudolph Cartier, en la que coprotagonizó junto con Claire Bloom.
Sean Connery
COMO JAMES BOND
Su oportunidad llegaría en 1962, cuando fue elegido para interpretar el papel de James Bond, un agente del servicio secreto británico creado por Ian Fleming y protagonista de varias de sus novelas. Su primera inmersión en el papel se produjo en la película Dr. No (1962), donde estuvo acompañado por la actriz Ursula Andress.
El éxito de las películas de James Bond fue tal que se hicieron varias secuelas en las que también participó Connery: From Russia with Love (1963), Goldfinger (1964), Operación Trueno (1965) y Solo se vive dos veces (1967). Antes de que comenzasen los años 70, ya cansado del personaje y decidido a no encasillarse, cedió su lugar a George Lazenby, quien interpretó a Bond en solamente una película, On Her Majesty's Secret Service en 1969. El desempeño de Lazenby no conformó al público ni a la crítica (aunque su película fue bastante exitosa), debido a lo cual Connery regresó a regañadientes para protagonizar Diamonds Are Forever en 1971. Después de esta película abandonó definitivamente el papel de Bond, siendo sustituido por Roger Moore. Aunque el estigma de Bond siguió durante mucho tiempo a Connery, trabajó arduamente para desencasillarse e interpretó a personajes completamente diferentes con gran éxito, pudiendo ya a mediados de los noventa ser reconocido como un actor muy versátil.
Connery regresó como Bond por última vez en la película no oficial de 1983 Nunca digas nunca jamás, que fue producida por Warner Bros. en vez de Eon Productions (que había producido la mayoría de las películas de Bond).
En 2005, Connery prestó su imagen y voz para ser James Bond en un videojuego desarrollado por Electronic Arts, James Bond 007: From Russia With Love, basado en la película de Bond que él protagonizó más de cuatro décadas atrás. Varios miembros del reparto secundario de la película participaron también.
Sean Connery en 1988
DESPUÉS DE JAMES BOND
Mientras actuaba en las películas de Bond, Connery también actuó en otras películas aclamadas como: la superproducción bélica El día más largo (1962), Marnie, junto a Tippi Hedren (Alfred Hitchcock, 1964), Woman of Straw (1964), con Gina Lollobrigida, y la superproducción repleta de estrellas Asesinato en el Orient Express, dirigida por Sidney Lumet en 1974. Además de The man who would be king (El hombre que pudo reinar) y El viento y el león, ambos lanzados en 1975, y de Robin y Marian junto a Audrey Hepburn en 1976, la mayoría de los éxitos de Connery en la década siguiente fueron como actor secundario en elencos de películas como la ya citada Asesinato en el Orient Express (1974), con Vanessa Redgrave y John Gielgud, y A Bridge Too Far (1977), coprotagonizada por Dirk Bogarde y Laurence Olivier.
En 1981, Connery apareció en la película Time Bandits como Agamenón. La elección de Connery para este papel se derivó de una broma incluida por Michael Palin en el guion, en el que describe el personaje eliminando su máscara como "Sean Connery, o alguien de la misma estatura, pero más barato". Cuando se le mostró el guion a Connery, él se mostró feliz de desempeñar dicho papel secundario.
Después de su experiencia con Nunca digas nunca jamás en 1983 y un litigio, Connery se sintió descontento con los grandes estudios y durante dos años no hizo ninguna película. Tras el éxito de la producción europea El nombre de la rosa (1986), por la que ganó un premio de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, el interés de Connery en filmes más comerciales se reactivó. Ese mismo año, obtuvo un papel secundario en Highlander donde mostró su habilidad de interpretar a mentores más mayores para protagonistas jóvenes, una faceta que se convertiría en un papel recurrente en muchas de sus películas posteriores. El año siguiente, su actuación aclamada como un policía puro y duro de origen irlandés en The Untouchables (1987) le ganó el Premio Óscar al mejor actor de reparto, su nominación única a lo largo de su carrera. Sus siguientes éxitos de taquilla incluyeron Indiana Jones y la última cruzada (1989), en la que interpretó Henry Jones Sr., el padre del personaje titular; La caza del Octubre Rojo (1990), en la que interpretó Marko Ramius, el comandante en jefe del submarino nuclear; La casa Rusia (1990), en la que interpretó Bartholomew "Barley" Scott Blair, el director de una empresa editorial británica; La Roca (1996), en la que interpretó el agente encarcelado del servicio secreto John Patrick Mason, quien se infiltra en la Isla de Alcatraz con personajes interpretados por Nicholas Cage y Ed Harris; y Entrapment (1999), en la que interpretó el ladrón de arte internacional Robert "Mac" MacDougal, quien colabora con una investigadora de seguros interpretada por Catherine Zeta-Jones para robar una máscara china de un edificio bien guardado: el "Bedford Palace".
En 1996, prestó su voz al papel de Draco, el dragón en la película animada Dragonheart: corazón de dragón. En las películas Indiana Jones y la última cruzada y La Roca se alude a sus días en el papel de James Bond. Steven Spielberg y George Lucas creían que "el padre de Indiana Jones" (aunque Connery fuera tan solo 12 años mayor que Ford) debía ser Connery, porque Bond directamente inspiró la serie de Indiana Jones, mientras que su personaje en La Roca, John Patrick Mason, toma señales de Bond en que es un agente en el servicio secreto del Reino Unido que lleva encarcelado desde la década de 1960. En 1998, Sean Connery recibió un BAFTA Academy Fellowship Award.
En los últimos años, las películas de Connery han incluido varias decepciones según los críticos, tales comoFirst Knight(1995),Los vengadores(1998),The League of Extraordinary Gentlemen(2003) y Sir Billi (2013), pero también recibió críticas positivas, incluida su actuación enDescubriendo a Forrester(2000). También más tarde recibió elCrystal Globepor su contribución artística al mundo del cine.
Ian Fleming, creador de James Bond, y Sean Connery
VIDA PERSONAL
Connery conoció a Julie Hamilton en la década de 1950; debido a su aspecto fuerte y áspero encanto, ella inicialmente pensó que era una persona de lo más horrible y no se sintió atraída por él hasta que lo vio vistiendo un kilt escocés. También compartió una atracción mutua con la cantante de jazz Maxine Daniels, quien se encontró con él en el Empire Theatre solo para ser informado por ella que ya estaba felizmente casada y con una hija. Connery estuvo casado con la actriz Diane Cilento desde 1962 hasta 1973. Tuvieron un hijo, el actor Jason Connery. Connery lleva casado con la pintora marroquí-francesa Micheline Roquebrune (nacida en 1929), desde 1975.43
Connery fue un entusiasta del golf; poseía el Domaine de Terre Blanche en el sur de Francia por veinte años (desde 1979), donde planeaba construir su campo de golf de 266 acres (108 hectáreas) de tierra, pero el sueño no se realizó hasta que lo vendió al multimillonario alemán Dietmar Hopp en 1999. Connery siempre tuvo un gran interés en el fútbol. Apoyó a los Rangers FC, tras haber sido hincha del Celtic FC. Al comentar sobre su cambio de lealtad, Connery afirmó: "Siempre he apoyado al equipo que pensaba como el mejor equipo de fútbol ... las afiliaciones religiosas en los deportes no significan nada para mí". Ha sido galardonado con el grado de Shodan en Karate Kyokushin.
En 2000, el gobierno británico concedió a Connery el grado de "Knight Bachelor" y el título de Sir como reconocimiento al personaje que interpretó, que capturó la esencia británica y la proyectó hacia el mundo.
Sean Connery
JUBILACIÓN
Connery declaró en entrevistas para la primera película de la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos (incluido en su lanzamiento de DVD) que se le ofreció un papel en la serie, lo rechazó debido a "disconformidades con el guion". CNN informó que al actor se le ofreció hasta un 15 % de los recibos de taquilla mundiales para interpretar a Gandalf, de haber aceptado, hubiera ganado alrededor de $400 000 000 por la trilogía. Después de que la serie se convirtió en una gran éxito, Connery decidió aceptar el papel principal en The League of Extraordinary Gentlemen, a pesar de no "estar conforme" con el guion de esa película. En julio de 2005, se informó que había decidido retirarse del cine, después de su desilusión con los "idiotas actualmente produciendo películas en Hollywood" y la confusión haciendo la película de 2003.36
En septiembre de 2004, los informes de los medios de comunicación indicaron que Connery tuvo intención de retirarse de la interpretación después de acabar de rodar Josiah's Canon, que fue planificado para ser estrenado en 2005. Sin embargo, en diciembre de 2004, en una entrevista con el diario The Scotsman desde su casa en las Bahamas, Connery explicó que había tomado un descanso de la interpretación con el fin de concentrarse en escribir su autobiografía. En las celebraciones de "Tartan Day" en Nueva York en marzo de 2006, Connery volvió a confirmar su retirada y declaró que ahora está escribiendo un libro de historia.
En 2006, participó en un desfile en el que mostró ropa escocesa. En una de las pasadas, Connery lució las famosas kilt y, para responder ante la pregunta sobre si los escoceses usan o no ropa interior se subió la falda y mostró sus nalgas completamente desnudas.
El 25 de agosto de 2008, a los 78 años, Connery presentó su autobiografía Being a Scot, coescrito con Murray Grigor.
Tenía la intención de protagonizar una película de $80,000,000 sobre Saladino y las Cruzadas que se rodará en Jordania, antes de que el productor, Moustapha Akkad, fuera asesinado en los atentados del 9 de noviembre de 2005 en Ammán. Cuando Connery recibió el Lifetime Achievement Award del American Film Institute en el 8 de junio de 2006, volvió a confirmar su retirada de la actuación. El 7 de junio de 2007, negó los rumores de que iba a regresar en la siguiente película de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, afirmando que "la jubilación es demasiado divertida".
Connery volvió a la actuación de voz, interpretando el personaje titular en el cortometraje de animación Sir Billi the Vet, y en 2005, grabó voces en off para un videojuego nuevo basado en su película de James Bond From Russia with Love. En una entrevista en el disco del juego, Connery dijo que estaba muy contento de que los productores del juego (Electronic Arts) le hubieran propuesto para doblar a Bond, y que esperó trabajar con otro juego en el futuro cercano.En 2010, repitió su papel como el personaje principal en la película animada Sir Billi, sirviendo también como productor ejecutivo.
En abril de 2011, su portavoz confirmó que Connery se había retirado de la escena pública.
“Estoy harto de hacer malas películas”. Con esta frase, el enorme Sean Connery ponía punto y final a su carrera allá por 2003. “La Liga de los Hombres Extraordinarios” era la gota que colmaba el vaso de la paciencia de un actor que llevaba años rebotando de fracaso en fracaso. Viendo que la cosa no mejoraba, el sensacional intérprete optaba por la salida más digna posible: anunciar su retirada a los 73 años. La falta de buenos proyectos para una de las leyendas de la industria provocaba que nos quedásemos sin el grandísimo Connery demasiado pronto.
Cinco décadas de cine. Ese es el asombroso legado que nos dejaba Sean Connery. En ese tiempo, el actor daba vida a James Bond hasta en siete ocasiones, se ganaba un Oscar por “Los Intocables de Eliot Ness” y firmaba papeles míticos en cintas como “El Nombre de la Rosa”, “La Caza del Octubre Rojo”, “Los Inmortales” o “Indiana Jones y la última cruzada”. Toda una vida dedicada al cine que pasaba entonces a un segundo plano, ya que el actor escocés se centraba en disfrutar de su jubilación, de su familia y de su amado golf.
A punto de cumplir 85 años, el presente de Connery es bastante complicado. Hace un par de años, su buen amigo Michael Caine confesaba estar preocupado por la memoria de Connery. Los rumores sobre un posible Alzheimer se propagaban y, pese a no haber confirmación oficial, lo cierto es que las últimas fotografías tomadas del actor parecen apuntar hacia esa idea. Quienes han podido verle apuntan a un Connery lejos de la imponente imagen que siempre había mostrado y con una mirada errática.
Sea como fuere, lo cierto es que nosotros preferimos pensar que el bueno de Sean Connery solo está un poco mayor y que, con un poco de suerte, todavía se animará a regalarnos un último gran papel.
Sean Connery cumple 90 años: su fortuna, su mal carácter y su retiro con ventajas fiscales en Bahamas
Desde mediados de la década pasada, Connery vive en un complejo residencial de lujo en las Bahamas. Es donde ha fijado su residencia permanente durante todo el año, y apenas la abandona.
Javier Blanquez 25 de agosto de 2020
Sean Connery, hace tres años, en una de sus últimas imágenes públicas. GTRES
Sean Connery ha disfrutado de la que, seguramente, sea una de las mejores jubilaciones que alguien pueda imaginar. Decidió retirarse voluntariamente en 2003, después de rodar y protagonizar La liga de los hombres extraordinarios, una película conflictiva en varios aspectos -no tuvo buena relación con el director, y los críticos no le dejaron en buen lugar-, lo que le llevó a pensar a Connery que posiblemente ya hubiera dado lo mejor de su carrera y que acaso no era buena idea estropear un legado que, objetivamente, iba a ser alimento de la mitomanía colectiva durante muchas décadas por venir.
Al fin y al cabo, él había sido en la gran pantalla el padre de Indiana Jones, Guillermo de Baskerville y, por supuesto, el primer agente 007, Bond, James Bond, y para mucha gente el único Bond que vale la pena tener en cuenta. Sean Connery había amasado fama, fortuna, prestigio, cariño, respeto y sin nuevos horizontes apetecibles, y seguramente algo quemado y exento de cierto volumen de ego, decidió de manera pragmática no volver a actuar nunca más y dedicarse a los placeres. Había rechazado unos años antes ser Gandalf en la trilogía de El Señor de los Anillos -señal, quizá, de que empezaba a fallarle el olfato, o de que su criterio actoral estaba muy lejos del nuevo Hollywood-, y le dijo que no a Spielberg cuando quiso hacer la cuarta película de la saga Indiana Jones. Y mientras rechazaba todo esto, recorría su campo de golf.
Connery y Ursula Andrews, en 'James Bond: Agente 007 contra el Dr. No'.GTRES
Desde mediados de la década pasada, Connery vive en un complejo residencial de lujo en las Bahamas. Es donde ha fijado su residencia permanente durante todo el año, y apenas la abandona por dos motivos. El primero, porque no le apetece: su rutina habitual es jugar al golf, descansar en su terraza, pasar el tiempo con su esposa, la pintora Micheline Roquebrune -un año mayor que él-, y en definitiva dedicarse a gozar con las horas de sol, el clima agradable y los lujos de su paraíso particular. El segundo, porque si estuviera más de 90 días fuera de las Bahamas no podría beneficiarse de las enormes ventajas fiscales que le proporciona residir en el país, razón por la cual Connery no se prodiga en público, apenas viaja a Los Ángeles o su querida Escocia -se le vio poco el pelo cuando hizo campaña por el sí en el referéndum de independencia de 2016, siempre a distancia-, que es, en definitiva, un motivo poderoso para dejar de hacer películas y vivir de sus cuantiosas rentas, que se han estimado en más de 90 millones de dólares netos en cuentas bancarias, sin contar las propiedades.
Justo cuando cumple 90 años, todo esto parece un epílogo ideal y merecido para un mito absoluto. Michael Caine, que es de su quinta, sigue trabajando, pero él ya ha tenido suficiente. De Connery es conocido su carácter a veces hosco, su manera directa y cortante de expresarse, pero esa brusquedad no ha minado la imagen de galán seductor y magnético que le ha acompañado desde siempre. De hecho, cerró el siglo XX con dos grandes honores: la reina Isabel II le ordenó caballero del imperio británico -así que, lo técnico, sería dirigirse a él como Sir Sean-, y la revista People le declaró el hombre más sexy desde 1900 en adelante.
El actor, con los Thyssen en Marbella.GTRES
Lo primero, posiblemente, nunca se lo hubiera esperado en su juventud. Sean Connery era un hijo de la clase obrera más deprimida de Edimburgo, su madre limpiaba casas y su padre era operario en una fábrica y conducía camiones; mucho antes de probar suerte con el cine, el primer trabajo de Connery fue como repartidor de leche. Lo segundo, quizá, sí lo pudiera imaginar: consciente de su buena planta, cultivó su físico y fue levantador de pesas, y fue esa belleza rotunda suya la que le llevó al cine. Rodó algunas películas menores y en 1961 fue el elegido para encarnar al espía que triunfaba en todo el mundo gracias a las novelas de Ian Fleming, James Bond. Se enfrentó al Doctor No y ahí despegó una carrera meteórica.
Protagonizó las primeras seis películas de la saga Bond -que todavía siguen estando entre las mejores, incluidaGoldfinger-, y tras ceder el testigo a Roger Moore recuperó el papel en 1983 conNunca digas nunca jamás.Fue su último Bond, y también la puerta a una nueva ristra de papeles también carismáticos en películas comoEl nombre de la rosa,Indiana Jones y la última cruzada,Los intocables de Elliott Ness-con la que ganó su único Oscar al mejor actor secundario-,La caza del Octubre RojooLa roca. Antes de eso, había aparecido en algunas películas de culto, comoLos héroes del tiempo-a las órdenes de Terry Gilliam-,Marnie, la ladrona-su único trabajo bajo la dirección de Alfred Hitchcock- o la muykitsch Zardoz, donde se pasaba toda la película en taparrabos y mostrando pelambre espesa.
Gracias a un estricto control de muchos aspectos de su intimidad, Sean Connery ha conseguido que no trasciendan apenas aspectos de su vida privada. Quienes le conocen hablan de un hombre con un temperamento fuerte, algo controlador, dominante, pero a la vez dotado de un sentido del humor muy británico, negro y cínico. Antes de casarse con su actual esposa, mantuvo una relación matrimonial de una década con la actriz Diane Cilento, de la que se separó en 1973 y con la que tuvo a su único hijo, Jason. Diane acusó en un libro a Connery de haber sido un marido controlador y con algún arrebato impulsivo, lo que estaría en la base de su mala relación y la ruptura definitiva. Es, en todo caso, el único testimonio perfilado sobre esa parte oscura de su carácter, más allá de la flema visceral que dejaba traslucir en los rodajes, alternándola con episodios de exquisita educación y encanto.
Hubiera sido interesante que Sean Connery cumpliera sus 90 años, no en Bahamas, sino en Marbella, donde tuvo una residencia de vacaciones hasta 1999. Se fue porque las condiciones fiscales eran más atractivas en el Caribe -y el ruido mediático mucho menor-, y lo hizo envuelto en polémica: Hacienda le investigó por evasión de impuestos en España tras haber participado en una operación de compra-venta de apartamentos de lujo con una decena larga de socios, sin que los papeles parecieran estar en regla, una pesquisa de la que fue exonerado (se le investigó, pero no se presentó ninguna acusación), pero que sí salpicó a su mujer, que fue señalada por defraudar al fisco español y citada a juicio en 2015 -del que no ha vuelto.
La viuda de Sean Connery desvela cómo murió el actor
Su esposa durante 45 años afirma que padecía demencia, por lo que murió “en paz”
2 de noviembre de 2020
Los aficionados al cine decían adiós el sábado al gran actor escocés Sean Connery, fallecido a los 90 años. Ahora la viuda ha desvelado algunos detalles que no se conocían sobre su fallecimiento, como que el aclamado actor padecía demencia, por lo que murió “en paz”.
Así lo ha explicado su esposa, citada por el tabloide The Mail on Sunday de este domingo. “Al menos murió mientras dormía y fue tranquilo. Estuve con él todo el tiempo y simplemente se apagó. Es lo que él quería”, declaró Micheline Roquebrune, pintora francesa con la que el legendario actor de 007 se casó en segundas nupcias en 1975.
“Padecía demencia y esto tuvo verdaderamente efectos negativos sobre él”, reveló. “Ya no era vida. No era capaz de expresarse”, detalló sobre los últimos días de Connery.
Sean Connery falleció este sábado a los 90 años. Conocido por ser el primer actor en dar vida a James Bond, apareció en siete entregas de la famosa saga de espionaje.
Micheline Roquebrune, pintora francesa con la que el legendario actor de 007 se casó en segundas nupcias en 1975.
Alejado del cine desde hace años, el carismático actor cumplió 90 años el pasado mes de agosto. En su larga trayectoria en la gran pantalla, Connery deja una extensa lista cinematográfica.
En 2003, y tras estrenar ‘La Liga de los Hombres Extraordinarios’, el escocés decició retirarse, abandonar el cine y pasar sus últimos años de vida en Las Bahamas, lugar en el que ha residido hasta ahora.
Una de sus últimas apariciones fue a través de una fotografía que su nuera, pareja actual de Jason Connery, publicó hace un año en Instagram para felicitarle por su 89 cumpleaños.
Academia Británica: premio especial a toda su carrera.
Premio "Hombre y Cultura". Roma, Italia.
1991:
Premio "Libertad de Edimburgo", su ciudad natal en Escocia.
Legión de Honor de Francia.
Academia Británica: mejor actor por La caza del Octubre Rojo (nominado).
BBC de Escocia: escocés del año.
1992:
Ganador del Premio Rodolfo Valentino, concedido por los críticos y ensayistas italianos de Los Ángeles, California.
Premio y Gala Homenaje de la "American Cinemateque", de Los Ángeles, California, por su significativa contribución al séptimo arte.
1993:
National Board of Review: premio a toda su carrera.
1996:
Globo de Oro: Premio Cecil B. DeMille, a toda su carrera.
1997:
"Blockbuster Entertainment": mejor actor secundario en película de acción/aventura por La Roca.
Premio MTV: mejor pareja cinematográfica por La Roca, compartido con Nicolas Cage.
Homenaje del Lincoln Center (EE. UU.).
1998:
León de Oro del Festival de Venecia, premio a toda su carrera.
Academia Británica. Premio "Felowship" (compañero).
1999:
Votado "Hombre más sexy del siglo" por la revista People.
ShoWest Convention USA: premio a toda su carrera.
Recibe el Premio Kennedy a su carrera por su contribución al arte y la cultura. Presentado por el Presidente Bill Clinton.
Academia Europea de Cine: premio del público al Mejor actor europeo por la película Entrapment.
2000:
"Blockbuster Entertainment": actor favorito de acción por Entrapment (nominado).
Golden Satellite Award: premio a la Mejor interpretación en un drama por Descubriendo a Forrester.
Es nombrado Sir por la reina Isabel II de Inglaterra.
2001:
Premio "William Wallace" (Washington D. C.).
Festival de cine de Palm Springs (USA): premio a toda su carrera.
2006:
Reconocimiento del American Film Institute: Connery fue galardonado por el AFI en reconocimiento a toda su carrera. Se celebró una ceremonia en la que estuvieron presentes actores como Harrison Ford, James Earl Jones, Pierce Brosnan o Andy García.
Premio Donostia del Festival de San Sebastián - Festival Internacional de Cine de San Sebastián
Espiga de Honor de Semana Internacional de Cine de Valladolid - Semana Internacional de Cine de Valladolid
FILMOGRAFÍA
El actor escocés Sean Conneryestá asociado con el espía británico James Bond, a quien ha interpretado en siete ocasiones, pero deja tras de sí unas sesenta películas.
Esta es su filmografía completa:
- 1956: "Los criminales de Londres", de Montgomery Tully.
- 1957: "Al borde del volcán", de Terence Young, con Martine Carol.
- 1957: "Tren del infierno", de Cy Enfield.
- 1957: "Lloro mi amor" de Lewis Allen, con Lana Turner.
- 1959: "Darby O'Gill and the Little People", de Robert Stevenson.
- 1959: "La gran aventura de Tarzán", de John Guillermin.
- 1961: "La investigación misteriosa", de John Lemont.
- 1961: "Dos comandos", de Cyril Frankel.
- 1962: "Agente 007 contra el Dr. No" de Terence Young, con Ursula Andress.
- 1962: "El día más largo" de Ken Annakin, Andrew Morton y Bernhard Wicky con John Wayne, Robert Mitchum, Henry Fonda.
- 1963: "Desde Rusia con amor", de Terence Young.
- 1964: "La mujer de paja" de Basil Dearden, con Gina Lollobrigida.
- 1964: "Marnie" de Alfred Hitchcock, con Tippi Hedren.
- 1964: "James Bond contra Goldfinger" de Guy Hamilton, con Honor Blackman.
- 1965: "La colina" de Sidney Lumet.
- 1965: "Operación Trueno" de Terence Young, con Claudine Auger.
- 1966: "Sublime locura", de Irvin Kershner, con Joanne Woodward y Jean Seberg.
- 1967: "Solo se vive dos veces" de Lewis Gilbert, con Donald Pleasence.
- 1968: "Shalako" de Edward Dmytryk, con Brigitte Bardot.
- 1969: "Traidor por encargo" de Martin Ritt.
- 1969: "La tienda roja" de Mikhail Kalatosov, con Peter Finch y Claudia Cardinale
- 1971: "Los diamantes son eternos" de Guy Hamilton, con Jill St John.
- 1971: "El gang Anderson", de Sidney Lumet.
- 1972: "La ofensa" de Sidney Lumet.
- 1973: "Zardoz" de John Boorman, con Charlotte Rampling.
- 1974: "Un hombre ve rojo" de Casper Wrede.
- 1974: "Asesinato en el Orient Express" de Sidney Lumet con Albert Finney, Ingrid Bergman, Lauren Bacall.-
1975: "El hombre que quiso ser rey" de John Huston, con Michael Caine.
- 1975: "El león y el viento" de John Milius, con Candice Bergen.
- 1976: "La rosa y la flecha" de Richard Lester, con Audrey Hepburn y Robert Shaw.
- 1977: "Un puente demasiado lejano" de Richard Attenborough, con Dirk Bogarde, Michael Caine y Robert Redford.
- 1978: "El primer gran asalto al tren" de Michael Crichton, con Donald Sutherland y Lesley Anne Down.
- 1979: "Meteoro" de Ronald Neame, con Natalie Wood y Karl Malden.
- 1981: "Bandidos del tiempo" de Terry Gilliam, con John Cleese.
- 1982: "Asesinatos en directo" de Richard Brooks, con Robert Conrad.
- 1982: "Cinco días, un verano" de Fred Zinneman, con Lambert Wilson.
- 1983: "Nunca digas nunca jamás" de Irvin Kershner, con Kim Basinger y Barbara Carrera.
- 1984: "Sword of the valiant" de Stephen Weeks.
- 1985: "Highlander/Los inmortales" de Russell Mulcahy, con Christophe Lambert.
- 1986: "El nombre de la rosa" de Jean Jacques Annaud, con Christian Slater y Michael Lonsdale.
- 1987: "Los Intocables de Eliot Ness" de Brian de Palma, con Kevin Costner y Robert de Niro.
- 1988: "Presidio" de Peter Hyams, con Meg Ryan y Mark Harmon.
- 1989: "Indiana Jones y la última cruzada" de Steven Spielberg, con Harrison Ford.
- 1989: "Negocios de familia" de Sidney Lumet, con Dustin Hoffman y Matthew Broderick.
- 1990: "La caza del Octubre rojo" de John McTiernan, con Alec Baldwin y Scott Glenn.
- 1990: "La casa Rusia" de Fred Schepisi, con Michelle Pfeiffer y Roy Scheider.
- 1991: "Highlander II/ Los inmortales II: el regreso" de Russell Mulcahy, con Christophe Lambert.
- 1991: "Robin Hood: príncipe de los ladrones" de Kevin Reynolds, con Kevin Costner y Morgan Freeman.
- 1992: "Medecine man" de John McTiernan.
- 1993: "Sol naciente" de Philip Kaufman, con Hervey Keitel y Wesley Snipes.
- 1994: "Un buen hombre en África" de Bruce Beresford.
- 1994: "El primer caballero" de Jerry Zucker con Richard Gere y Julia Ormond.
- 1995: "La roca" de Michael Bay, con Nicholas Cage y Ed Harris.
- 1998: "Sombrero melón y botas de cuero" de Jeremiah Chechik, con Ralph Fiennes y Uma Thurman.
- 1999: "La trampa" de Jon Amiel, con Catehrine Zeta Jones.
- 1999: "Jugando con el corazón" de Willard Carroll con Gena Rowlands y Dennis Quaid.
- 2000: "Descubriendo a Forrester" de Gus van Sant.
- 2003: "La liga extraordinaria" de Stephen Norrington.