miércoles, 22 de junio de 2016

Mariel Hemingway

Mariel Hemingwayt
Photo by Michel Comte
Mariel Hemingway
(1961)

Hija de Jack Hemingway y nieta de Ernest Hemingway, Mariel Hadley Hemingway nace el 22 de Noviembre de 1961 en Mill Valley, California, fue llamada Mariel, por un puerto pesquero cubano donde su padre y su abuelo solían ir a pescar. Creció en Ketchum, Idaho, donde su padre poseía una granja y su abuelo pasaba gran parte del tiempo escribiendo. Además deKetchum, Mariel pasa su adolescencia entre New York y Los Angeles.


Inició su carrera como modelo y su primera participación en el cine fue en la película"Lipstick" junto a su hermana Margaux en 1976. A pesar de que la película no fue considerada un éxito, Mariel, con tan solo 15 años, fue nominada a los Globos de Oro (Golden Globes) como mejor debut cinematográfico. En 1979 con 17 años, participa en la película de Woody Allen"Manhattan", en la que hace de amante de Isaac, personaje que interpreta el propio Woody Allen. Su actuación fue recompensada con una nominación como mejor actriz secundaria a los Oscar.


En su siguiente película en 1982 "Personal Best", interpreta a una atleta bisexual, cuya relación con otra atleta tras cuatro años de relación entra en crisis. Esta película fue el comienzo de su figura como "dykon", convirtiéndola en icono para la comunidad lésbica. Para su siguiente película, en la que interpretaba a Dorothy Stratten, la vida de una estrella de Playboy tuvo que aumentarse la talla del pecho; implantes que fueron retirados posteriormente en 2001 cuando uno de ellos estalló.

Mariel Hemingway formó parte de la historia televisiva en 1994 cuando intervino en el episodio "Don't Ask, Don't Tell" de la famosa serie "Roseanne". En el episodio el personaje deMariel, Sharon, era una amiga lesbiana de Nancy Bartlett, personaje interpretado por la actriz lesbiana Sandra Bernhard. Durante una fiesta en un bar de ambiente, el personaje de Mariel besa en los labios a Roseanne Barr, protagonista principal de la serie. Este beso fue el primer beso lésbico en un sitcom en prime-time, lo que provocó airadas protestas de grupos religiosos conservadores. La participación de Mariel, hizo que un año después reapareciera como un guiño especial, durante la boda gay de Leon Carp (Martin Mull).

En la película "The Sex Monster" (1999) interpreta a una mujer casada a quien su marido intenta convencer para mantener un trío con otra mujer. Ese año es nominada a los premios "L.A. Outfest" como actriz destacada. En 2002 interviene en la serie "Crossing Jordan", donde interpreta a Lisa Fromer en el episodio "Scared Straight", donde hace el papel de una consultora sentimental de radio lesbiana, sospechosa del asesinato de su amante y por la que Jordan, la protagonista principal, sentirá cierta "curiosidad". En una de sus últimas películas "In Her Line of Fire" (2006) interpreta a la primera heroína lesbiana.


Stephen Crisman




FILMOGRAFÍA

1976: Lipstick: Kathy McCormick
1979: Manhattan: Tracy
1982: Personal Best: Chris Cahill
1983: Star 80: Dorothy Stratten
1985: Creator: Meli
1985: The Mean Season: Christine Connelly
1987: Amerika: Kimberly Ballard
1987: Superman IV: The Quest for Peace: Lacy Warfield
1988: Steal the Sky: Helen Mason
1988: Sunset: Cheryl King
1991: Delirious: Janet Dubois/Louise
1992: Falling From Grace: Alice Parks
1996: Bad Moon: Janet
1997: Deconstructing Harry: Beth Kramer
1999: The Sex Monster: Laura Barnes
1999: First Daughter: Alex McGregor
1999: American Reel: Disney Rifkin
2000: The Contender: Cynthia Charlton Lee
2001: Perfume: Leese Hotton
2005: Avión Presidencial 2: Agente Delaney
2006: In Her Line of Fire: Lynn Delaney
2007: Nanking como la misionera Minnie Vautrin
2008: The Golden Boys: Martha
2008: My Suicide: Charlotte Silver
2012: Rise of the zombies
2013: Man Camp
2014: Lap Dance





domingo, 12 de junio de 2016

Hieronymus Bosch / El Bosco

El Bosco, hacia 1550.
Retrato atribuido a Jacques Le Boucq.

Hieronymus Bosch

El Bosco

(1450 - 1516)
(Hieronymus Bosch; Hertogenbosch, actual Países Bajos, h. 1450-id., 1516) Pintor holandés. Debe su nombre a su ciudad natal, en la que al parecer permaneció durante toda su vida. Fue hijo y nieto de pintores, por lo que su educación tuvo lugar probablemente en el taller familiar, y realizó un matrimonio ventajoso, que le permitió vivir desahogadamente, entregado a su vocación por la pintura, que le reportaría un gran éxito. No muchos años después de su muerte, personalidades como el rey Felipe II fueron coleccionistas fervorosos de sus obras, que se hallan repartidas por todo el mundo y de las que existe una excelente muestra en el Museo del Prado.
Aunque se desconoce la cronología de su producción artística, se cree que pertenecen a la primera época sus obras más convencionales, como El charlatán oLa crucifixión. En el centro de su carrera se sitúan sus realizaciones más famosas, una serie de creaciones abarrotadas de figuras, completamente al margen de la iconografía de la época, ambientadas en paisajes imaginarios y repletas de elementos fantásticos y monstruosos, tales como demonios o figuras medio humanas y medio animales, que conviven con figuras diáfanas y paisajes tranquilos y encantadores.
En esta línea se sitúan los trípticos de Las tentaciones de san AntonioEl carro del heno y El jardín de las delicias, en los que más allá de la fantasía turbulenta y de la dificultosa interpretación de la simbología, triunfan una técnica excelente, fluida y pictórica, y un color brillante, en los que reside buena parte de su belleza.
Después de estas obras magistrales, en las que algunos intérpretes ven la representación de la locura humana, realizó cuadros más tranquilos y positivos (El hijo pródigo), para cerrar su carrera con una serie de obras sobre la Pasión de Cristo, en las cuales la figura bondadosa del Salvador aparece rodeada de una muchedumbre de seres deformes y de rostros bestiales.


EL BOSCO

Jheronimus van Aken, conocido en España como “el Bosco”, nació y vivió en ‘s-Hertogenbosch (Bois-le-Duc), una ciudad al norte del ducado de Brabante, en la actual Holanda, a la que vinculó su fama al firmar sus obras como “Jheronimus Bosch”.
Su inmensa capacidad de invención queda patente en la renovación que experimenta en sus manos la técnica pictórica, con su personal tratamiento de la superficie, que se suma a la que muestran sus contenidos, en ocasiones difíciles –o casi imposibles- de descifrar, al haberse perdido en nuestro días muchas de las claves para interpretarlas.
Esta sección, que sitúa al pintor y a su obra en una ciudad que para él fue casi su seña de identidad, está centrada en torno al tríptico del Ecce Homo de Boston, realizado por el taller del pintor para Peter van Os.
Incorpora obras de artistas que, o bien trabajaron para la ciudad en tiempos del Bosco como los dos relieves del escultor de Utrecht Adriaen van Wessel para el retablo de la capilla de la Cofradía de Nuestra Señora en la iglesia de San Juan (1475-1477), o bien desarrollaron su labor en ella en esos años, como los tres grabados del arquitecto y grabador Alart du Hameel.
A ellos se suma un grabado de Cornelis Cort con el retrato del pintor, la pintura anónima del mercado de paños en la plaza de ‘s-Hertogenbosch del Noordsbrabant Museum, en la que se puede ver la casa en la que vivió el Bosco, y el manuscrito de los Comentarios de la pintura de Felipe de Guevara de la Biblioteca del Museo del Prado.
En la época del Bosco, ‘s-Hertogenbosch era una ciudad próspera. La plaza del mercado, en la que el artista residió entre 1462 y 1516, era punto de encuentro de todas clases sociales y escenario de toda suerte de acontecimientos –cotidianos y festivos, religiosos o profanos-, fundamentales en el mundo visual del pintor, que asistió a ellos como espectador privilegiado, desde cas o fuera de ella.
Prueba del ascenso social del Bosco fue su nombramiento de 1487-88 como hermano jurado de la cofradía de Nuestra Señora, que le puso en contacto con las élites de la ciudad. Recibió así encargos de particulares como Peter van Os, hermano jurado de la cofradía, así como de instituciones eclesiásticas, muy numerosas entonces.
La ausencia de una tradición local y de un gremio de pintores favoreció que el Bosco creara un estilo original. Aunque partió del arte de los pintores que le precedieron, como Jan van Eyck, rompió con ellos tanto en la técnica como en la iconografía.


Infancia y vida pública de Cristo

En torno al tríptico de la Adoración de los Magos del Prado se disponen las Adoraciones de los Magos de Nueva York y Filadelfia y el dibujo de las Bodas de Caná del Louvre, obra de un seguidor, además de un buril de Alart du Hameel.
En ellas la atención recae en Cristo, de acuerdo con la corriente espiritual de la devotio moderna, que trataba de transmitir a los creyentes el mensaje de la imitación de Cristo.
El tema más repetido del Bosco es el de la Adoración de los Magos, con el que se expresa la universalidad de la Redención. Los paganos –los Magos- hacen un largo viaje para adorar al Mesías, mientras que los judíos le rechazan.
Como muestran los temas presentes en las ofrendas y la indumentaria de los Reyes de la Adoración del Prado, el Bosco aboga por un regreso a las fuentes del Antiguo Testamento, que prefiguran el Nuevo, para revitalizar la fe y la piedad cristianas.
Pese a que en estas obras el artista se encuentra más cerca de la tradición, no duda en reelaborarlas con su personal estilo, incorporando elementos simbólicos en sus fondos y edificios, o la figura del Anticristo en el tríptico del Prado.

Las tentaciones de San Antonio


Los santos

Esta sección, la más numerosa, gira en torno al tríptico de las Tentaciones de San Antonio del Museo de Lisboa, al que se suman las dos Tentaciones de san Antonio del Prado, una original  y otra de taller, y el fragmento de las Tentaciones del Museo de Kansas City, así como el dibujo del Louvre con bocetos para unas Tentaciones de San Antonio.
Completan la sección los trípticos de Santa Wilgefortis de Venecia y de Job del Museo de Brujas –este último obra de un seguidor- y las tablas de San Juan Bautista del Museo Lázaro Galdiano, de San Juan evangelista del Museo de Berlín, San Jerónimo de Gante y San Cristóbal de Rotterdam y el dibujo con Mendigos y lisiados de la Albertina, de mano de un seguidor.
El culto a los santos experimentó un gran auge en los tiempos del Bosco, como lo prueba la amplia presencia que tienen en sus obras y en las de su taller, ya sea como protectores o con carácter autónomo. Entre ellos incluyó a Job y a alguno de los apóstoles, honrados entonces como tales. No faltan imágenes de las santas protectoras como santa Inés, santa Catalina o María Magdalena, o titulares como santa Wilgefortis, la virgen barbuda venerada en los Países Bajos.
Entre los santos –los más numerosos-, algunos gozaban de una gran devoción, como san Cristóbal que defendía de la muerte súbita. Especial protagonismo tienen los ermitaños, cuya vida transcurre al margen de la sociedad, en el desierto, que en esa época era sinónimo de soledad, no de ausencia de vida.
San Jerónimo, y sobre todo san Antonio Abad –su santo patrón y el de su padre-, son ejemplos para el fiel. Exhortan al autocontrol –especialmente sobre las pasiones de la carne-, a la paciencia y a la constancia frente a las tentaciones del Demonio.
En el san Antonio de Lisboa los fondos no tienen relación directa con la vida del santo. El Bosco los inventa, se deja llevar por su fantasía, como cuando representa a los demonios.
El carro de heno


Del Paraíso al Infierno

Alrededor del Carro de heno se incorporan, varios trípticos del Bosco en los que el Paraíso y el Infierno aparecen representados en las tablas laterales, aunque varíe la forma de mostrarlos. Tradicionalmente, en la tabla central se incluía el Juicio Final, como sucede en el ejemplar de Brujas. En las Visiones del Más Alláde Viena, más que la visión del infierno, resulta original –y aún sorprendente- la del paraíso, con el túnel de luz deslumbrante que atraviesan los elegidos para llegar al Empíreo.
En el Carro de heno, por primera vez en una pintura y de manera totalmente original, el Bosco dispuso en el centro del tríptico, entre el paraíso y el infierno, un carro de heno para mostrar cómo el hombre de cualquier clase social, en su afán por dejarse llevar por el goce de los sentidos y el deseo de adquirir bienes materiales, se deja engañar por los demonios que lo conducen al infierno. El carro se convierte en un espejo en el que quien lo contempla ve reflejada su imagen y propone al hombre como lección que, para no condenarse eternamente, no tiene tanto que hacer el bien, como evitar el mal a lo largo de la vida. Se ilustran aquí los exempla contraria, los ejemplos a evitar.
Junto a ellos, dos dibujos de Berlín, uno con una cabeza andante grotesca y un pequeño monstruo sapo, y el otro, de taller, con una escena infernal que se une al dibujo de Viena, Barco infernal, también de taller.


EL JARDÍN DE LAS DELICIAS
Junto a la pintura más emblemática y admirada de este genial artista, se exponen la reflectografía infrarroja y la radiografía de la obra, a menor escala, para que los visitantes puedan apreciar los cambios que el artista realizó desde que inició el dibujo subyacente hasta que concluyó la superficie pictórica, y el extraordinario dibujo del Hombre-árbol de la Albertina.
La sección se completa con el retrato de su comitente, Engelbert II de Nassau del Rijkmusum de Amsterdam, obra del Maestro de los retratos de príncipes, y El Libro de Horas de Engelbert de Nassaudel Maestro de Viena de Maria de Borgoña de la Bodleian Library de Oxford, así como el manuscrito de Las visiones del caballero Tondal de Simon Marmion del Museo Getty de Los Angeles.

Radiografía

La radiografía revela detalles internos del soporte y de la pintura que no se aprecian a simple vista. Al atravesar todas las capas, las escenas del anverso y del reverso de las tablas laterales aparecen superpuestas.
Durante el proceso pictórico se produjeron cambios y pequeñas rectificaciones. En el Jardín se eliminaron elementos como fruta –quizás una granada- del extremo inferior izquierdo, y se modificaron aspectos del paisaje, como el plano diagonal que emergía por la derecha.
Sorprendente es también la precisión de los contornos y cómo el Bosco presta especial atención a algunas figuras, como la mujer coronada con cerezas, cuyo rostro repasa insistentemente. En el Infierno se suprimieron objetos y animales fantásticos de gran tamaño, como el anfibio de cuyo cuerpo surge una gran esfera con un hombre en su interior.

Reflectografía infrarroja

El dibujo subyacente fue realizado con pincel y a mano alzada sobre la preparación blanca. Muestra los trazos característicos del Bosco, como se aprecia en los rostros, cuyos rasgos se definen con apenas tres líneas para ojos y nariz.
El dibujo del Paraíso ha sufrido cambios importantes: Adán, Eva y Dios Padre, situados inicialmente en el medio de la escena, se desplazaron hacia abajo. Dios Padre, primero barbado y dirigiéndose a Adán, se representó luego con la apariencia de Cristo y mirando hacia el espectador. Más relevantes aún son las modificaciones que muestra el Jardín: la pareja en la cueva –en el ángulo inferior derecho- y el grupo de mujeres y hombres a su lado –uno de ellos negro-; el jinete que rompe el círculo en torno al estanque y, sobre todo, la falsa fuente de los Cuatro Ríos, al fondo, en el centro.

El mundo y el hombre: Pecados Capitales y obras profanas


Esta sección discurre en torno a la Mesa de los pecados capitales del Prado y el tríptico incompleto del Camino de la vida, compuesto por El vendedor ambulante de Rotterdam, La muerte y el avaro de Washington, La nave de los necios del Louvre y la Alegoría de la intemperancia de New Haven.
Se suman a ellos el dibujo con La escena burlesca con un hombre en un canasto de la Albertina de Viena, así como El prestidigitador del Museo de Saint-Germain-en-Laye, el Concierto en el huevo del Museo de Lille, y el Combate entre Carnaval y Cuaresma del Noordsbrabant Museum de ‘s-Hertogenbosch, estos tres últimos obras de la mano de seguidores del Bosco.

La pasión de Cristo

LA PASIÓN DE CRISTO
Completan la exposición obras relativas a la pasión de Cristo: el Ecce Homo de Frankfurt, la Coronación de espinas de la National Gallery de Londres; los Caminos del Calvario de El Escorial y de Viena, elTríptico de la pasión del Museo de Valencia, obra de un seguidor, y tres dibujos, el Entierro de Cristo del British Museum, dos orientales en un paisaje de Berlín y dos figuras masculinas de una colección privada de Nueva York.
Además de la representación de pasajes de la Pasión en grisalla en los reversos de la Adoración de los MagosSan Juan Evangelista en Patmos y en las Tentaciones de san Antonio, el Bosco también representó estas escenas de forma autónoma, en pinturas en las que reduce el número de figuras y Cristo dirige su mirada al creyente, interpelándole y despertando en él sentimientos de angustia y compasión, influido por la corriente espiritual que propugnaba la vida ascética y la oración.
Las tentaciones de San Antonio, detalle
OBRAS
La Adoración de los Reyes, obra del círculo del Bosco, 1475 (Nueva York, Museo Metropolitano de Arte).
Ecce Homo, 1476 o más tarde, (Fráncfort del Meno, Städelsches Kunstinstitut)
El Jardín de Las Delicias, 1480-1490 (Madrid, Museo del Prado).
Tríptico del Juicio de Viena, hacia 1482 (Viena, Academia de Bellas Artes)
San Jerónimo en oración, hacia 1482 (Gante, Museum voor Schone Kunsten)
Crucifixión con donante (Bruselas, Museos reales de Bellas Artes de Bélgica)
La coronación de espinas o Los Improperios, hacia 1485 (Londres, National Gallery)
Los siete pecados capitales, 1485 (Madrid, Museo del Prado)
Tríptico de la Adoración de los Reyes, 1485-1500 (Madrid, Museo del Prado).
Tríptico del Juicio de Brujas, hacia 1486, con participación del taller (Brujas, Groeningemuseum)
San Juan Bautista en meditación, hacia 1489, ala del retablo de la cofradía de Nuestra Señora (Madrid, Fundación Lázaro Galdiano)
San Juan en Patmos (anverso) e Historias de la Pasión (anverso y reverso), hacia 1498, alas del retablo de la cofradía de Nuestra Señora (Berlín, Staatliche Museen zu Berlin, Preussischer Kulturbesitz, Gemäldegalerie)
Cuatro postigos con la Visión del Más Allá: El Paraíso terrenal; la Ascensión al Empíreo; la Caída de los Condenados y El Infierno, hacia 1490 (Venecia, Palacio Ducal)
Tríptico de los ermitaños o El retablo de los eremitas, hacia 1493 (Venecia, Palacio Ducal)
La muerte de un avaro (Washington, Galería Nacional de Arte, col. Samuel H. Kress)
Extracción de la piedra de la locura hacia 1494 o más tarde (Madrid, Museo del Prado).
San Cristóbal (Rotterdam, Museum Boymans van Beuningen)
La Crucifixión de Santa Julia, hacia 1497, (Venecia, Palacio Ducal)
Cristo con la cruz a cuestas, hacia 1498 (Madrid, Monasterio de San Lorenzo del Escorial)
El vendedor ambulante, hacia 1500 (Rotterdam, Museo Boymans Van Beuningen)
Cristo con la cruz a cuestas (Viena, Kunsthistorisches Museum)
Las Tentaciones de san Antonio (Madrid, Museo del Prado)
Tríptico de las Tentaciones de san Antonio, 1501 o más tarde, (Lisboa, Museu Nacional de Arte Antiga)
El Prestidigitador hacia 1503, con participación del taller, (Saint-Germain-en-Laye, Museo Municipal)
La Nave de los locos, hacia 1503-1504 (París, Museo del Louvre)
El Carro de Heno (Madrid, Museo del Prado; obra discutida, según el análisis dendrocronológico se situaría entre 1510 y 1516; otra versión de taller en El Escorial, hacia 1516).
Cristo con la Cruz a cuestas (El Bosco, Gante) (Museo de Bellas Artes de Gante, Bélgica. Obra debatida, entre 1510 y 1535).
Tríptico del Diluvio, las tablas laterales de la inundación [2] y del infierno [3], hacia 1515 (Rotterdam, Museo Boymans van Beuningen)
Dos tablas con representaciones de símbolos religiosos, hacia 1515 (Rotterdam, Museo Boymans van Beuningen) [4] [5]
Tríptico de los Improperios o de la Pasión (Valencia, Museo de Bellas Artes San Pío V). Realizado entre 1510-1520 por el taller de El Bosco tras su muerte8
La coronación de espinas (Madrid, Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Obra de un seguidor o imitador; el análisis dendrocronológico indica una fecha de ejecución después de 1517.) [7]
La Adoración de los Reyes hacia 1518, seguidor o imitador del Bosco (Filadelfia, Philadelphia Museum of Art, col. John G. Johnson.)
Ecce Homo (El Bosco, Filadelfia), Museo de Arte de Filadelfia, Filadelfia. Colección John G. Johnson. Obra incorrectamente atribuida. El análisis dendrocronológico indica que la tabla se pintó después de 1557.



viernes, 27 de mayo de 2016

Guillermo Cabrera Infante

Guillermo Cabrera Infante

FICCIONES
Casa de citas / Cabrera Infante / Virgilio Piñera
Casa de citas / Vargas Llosa / El exilio de Cabrera Infante

DE OTROS MUNDOS



GUILLERMO CABRERA INFANTE
(1929-2005)
(Gibara, Cuba, 22 de abril de 1929 - Londres, 21 de febrero de 2005) 

Nacido en Cuba en 1929, el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante es conocida por muchas obras aclamadas, incluyendo Tres Tristes Tigres. Su literatura menudo dirigida Cuba antes de la revolución, sordidez y todo. Además de escribir literatura, Cabrera Infante fue respetado por las traducciones al español, incluyendo Dublineses, de James Joyce. Fue galardonado con el Premio Miguel de Cervantes en 1997, y murió en Londres, Inglaterra, el 21 de febrero de 2005.
Antecedentes .
Escritor Guillermo Cabrera Infante nació el 22 de abril de 1929 en Gibara, Cuba. Crecer pobres, en la década de 1940, se trasladó con su familia a La Habana, donde estudió en la Universidad de La Habana. Su familia durante mucho tiempo había sido miembros del Partido Comunista de Cuba. Cabrera Infante emigró a Inglaterra en 1966, tomando posteriormente la ciudadanía británica. Él era un feroz opositor del régimen de Castro en Cuba.
Lo más destacado de la escritura de la carrera
Un crítico de cine, periodista y traductor de James Dublineses de Joyce (1972), Cabrera Infante es conocido sobre todo por su obra de ficción, especialmente Tres Tristes Tigres (1967, publicado en Inglés como Tres Tristes Tigres), una evocación de la vida nocturna de mala muerte en La Habana prerrevolucionaria .
sougui
47156293Cabrera Infante regresó a los mismos temas y personajes de su novela 1996, Ella Cantaba Boleros. Otras novelas incluyen la semi-autobiográfica La Habana PARA UN Infante Difunto (1979, publicado en Inglés como el Infierno de Infante). También escribió guiones y adaptada a sus propias Tres Tristes Tigres para la ciudad perdida (2005). Otros créditos literarios incluyen una colección de historias cortas, Así en la paz Como en la guerra (“En la paz como en la guerra”), publicado en 1960; Holy Smoke, una historia del tabaco que se publicó en 1985; y un volumen de ensayos políticos, Mea Cuba (el título se traduce como “Cuba Pisses” y es un juego de palabras con la frase latina “mea culpa”), publicado en 1991.
Estaba casado con Miriam Gómez.
Más tarde años.
En 1997, Cabrera Infante fue honrado con el Premio Cervantes de Miguel, el honor más preciado de España para la literatura en lengua española. Murió el 21 de febrero de 2005, a la edad de 75, en Londres, Inglaterra.


Guillermo Cabrera Infante

Muere Guillermo Cabrera Infante 
[Duke of Tigres]
BIENVENIDO AL PASADO

A medida que cumple uno años, y por extraño que parezca, cada vez le cuesta más comprender la diferencia entre los vivos y los muertos, sobre todo cuando el muerto es tan reciente que uno acaba de enterarse de su nueva condición o esfera y además era un amigo, y además un escritor admirado. ¿Cuánto tiempo puede pasar hasta que se acostumbre uno? Según mis experiencias previas, el tiempo pasa y pasa y no se acostumbra uno nunca. O, digamos, no distingue, más aún cuando el vivo-muerto vivía y muere en otra ciudad y otro país que ni siquiera eran enteramente los suyos; cuando de hecho pertenecía al exilio. 

Guillermo Cabrera Infante, en ese sentido, se había ausentado hace ya mucho de La Habana y de Cuba, lo cual le permitió, posiblemente, escribir el mejor libro sobre esa capital que se conoce, La Habana para un infante difunto: al fin y al cabo, quienes ven con más nitidez -jamás privada de emoción, por eso rondan- son precisamente los fantasmas, quienes están sin estar, o están sólo porque estuvieron intensamente. Él siempre decía que no se había ido del todo gracias a su mujer, Miriam Gómez, la encarnación en Londres de la ciudad perdida, la que le resucitaba a diario el acento y los cuentos. ¿A quién le seguirá ella contando ahora? Tal vez sea ese uno de los pocos elementos que lo obliguen a uno a hacerse a la idea, ver a Miriam Gómez sin Guillermo Cabrera. 

Porque, por lo demás, ¿cómo lograrlo? Para mí Cabrera Infante estará siempre en Londres, humorístico, afable, inteligente y delicado, acaso el escritor menos engreído, más pendiente de sus amigos, que yo haya tratado. Siempre hospitalario, siempre preocupado por nuestros excesos mucho más que por los suyos, siempre dispuesto a entretenernos con mil anécdotas cinematográficas y mil cuentos cubanos, nunca a ensombrecernos el ánimo, hasta el punto de que cuando en las conversaciones surgía su país natal -lo único que lo nublaba-, procuraba cambiar de tema enseguida, para no extendernos su amargura. Y al cabo de un rato volvía a relatar sus episodios extraordinarios, a menudo tan cómicos o tan truculentos, o tan cómicamente truculentos, desde aquella advertencia misteriosa para que no cogiera uno el metro londinense, "porque estás en el andén y ahora de repente te cortan los pies", hasta la irresistible narración de cómo, en un viaje a Australia, se había visto perseguido por un canguro suelto "homosexualista". 

Su talento verbal era extraordinario, tanto de viva voz como por escrito, aunque esto último lo sepa cualquiera que haya leído sus libros. Su carácter risueño, pese a que el peso del exilio sobrevolaba un poco siempre en su acogedora casa de Gloucester Road, de una generosidad digna del mayor agradecimiento. Sus "saberes inútiles", que suelen ser los más alegres en toda persona, tan abundantes como los útiles. Me cuesta hablar de él en pasado, apenas me he enterado de que se ha muerto. A lo más que me acostumbraré, supongo, es a pensar más bien que se ha añadido un segundo exilio. O quizá sea, a la postre, que se ha exiliado por fin del que lo ensombrecía a veces. Bienvenido sea Cabrera Infante al pasado, del cual nunca tuvo miedo.

JAVIER MARÍAS 
EL PAÍS
Cultura 22-02-2005
Guillermo Cabrera Infante
Ilustración de Fernando Vicente




El conjunto de su obra es una especie de "collage" de La Habana prerrevolucionaria, además de una síntesis de la ideología del autor; considera que el compromiso no es indispensable para hacer una literatura crítica y que, en ciertas condiciones, el goce estético sirve también para cuestionar los poderes establecidos.

El erotismo está presente en toda su obra, pero siempre "en función de la parodia y de la risa, cosa que un autor erótico no haría nunca", según dice él mismo. Siendo el cine lo que le atrae e impulsa al comienzo su actividad cultural y periodística, marcha a Hollywood y se convierte en el primer escritor latinoamericano guionista, con títulos como Punto de fuga y Wonderwall. Ejerce también como profesor en las universidades de Virginia y de West Virginia y conferenciante en otras universidades americanas, como la de Oklahoma.



Muere Cabrera Infante, el mago de la palabra

El escritor cubano, el gran referente de la disdencia castrista, falleció a los 75 años de edad

JOSÉ ANDRÉS ROJO Madrid 22 FEB 2005 - 01:13 CET


Uno de los escritores más brillantes e imaginativos en lengua española falleció ayer en Londres. Desde que en 1964 ganó el Premio Biblioteca Breve por su Tres tristes tigres, Cabrera Infante no dejó de deslumbrar a quienes leían cada nueva obra, en las que los juegos de palabras, el dominio de la lengua y un espléndido sentido del humor encubrían una erudición mucho más rigurosa de lo que podía pensarse. Su largo, y con frecuencia doloroso, exilio de su amada Cuba no le impidió reivindicar los pequeños y grandes placeres de la vida, desde el amor y la música, al cine, los buenos cigarros habanos y la amistad. Deja tras de sí una abundante bibliografía, que justificó sobradamente que en 1997 se le concediera el Premio Cervantes.
Guillermo Cabrera Infante murió ayer en Londres a los 76 años. Primero fue una operación de corazón, luego se le fastidiaron los riñones y hace poco, una tonta caída y la rotura de cadera que lo devolvió al hospital, con el que se había familiarizado en los últimos tiempos. Su frágil salud no resistió el nuevo descalabro. Se ha ido así un gran virtuoso de la lengua, un hombre ingenioso y travieso que hizo con las palabras lo que quiso, sacando de ellas no sólo el humor que desencadenaban cuando las juntaba, sino también una honda ternura y una fina elegancia para dar cuenta de las viejas historias que afligen y hacen felices a los hombres.
"Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes". Las palabras con las que arranca su libro más famoso, Tres tristes tigres (1967), sirven para definir su literatura. Cuando escribía, Cabrera Infante subía a un escenario para poner a bailar las palabras. Todos sus textos tienen la consistencia de un encadenamiento de solos: imprevisibles, variados, endiabladamente rápidos o contundentes como un sopapo, caprichosos, lentos y melancólicos, pero también desmadejados y caóticos. No es que a Cabrera Infante le gustara la música, es que hacía música.

La amistad y la noche

Su pasión fue el cine. Le gustaba decir que lo que hacía eran libros, que él no escribía novelas. Cada rato hablaba de "contar cuentos". Y así es su obra, un paseo por todos los grandes temas. La amistad, la noche, los viejos afanes para salir de la miseria y cambiar de vida, las pequeñas traiciones que llenan la memoria de heridas, la alegría de pasarlo bien, el placer de tantas y tantas anécdotas y situaciones, el amor y los infinitos juegos que ponen en marcha hombres y mujeres para seducirse, el desarraigo, la muerte.
Nació el 22 de abril de 1929 en Cibara, provincia de Oriente, y fue el hijo mayor de una pareja que había sido de las fundadoras del Partido Comunista de Cuba. Cuando llegó junto a su familia a La Habana, en 1941, quedó fascinado por el vertiginoso ritmo de la ciudad y por la inagotable variedad de las criaturas humanas. Dejó la medicina para empezar a estudiar periodismo en 1950, pero ya le tiraban las aficiones —la literatura y el cine— a las que terminó por dedicarse: en 1952 escribió su primer cuento; en 1954, se convirtió en crítico cinematográfico (firmaba con el seudónimo de G. Caín) de la revistaCarteles. Su primer matrimonio fue en 1953 y tuvo dos hijas (en 1954 y 1958), pero conoció a su gran amor, Miriam Gómez, en 1958 y se casó con ella en 1961 tras divorciarse de su primera mujer. Cuando Cuba dio el gran viraje con la Revolución, allí estuvo Cabrera Infante para construir el hombre nuevo. Fue director del Consejo Nacional de Cultura, ejecutivo del Instituto del Cine y subdirector del diarioRevolución.
Pero las cosas se complicaron. Su hermano Sabá Cabrera hizo una película —"P. M. dura apenas 25 minutos y es una suerte de documental político, sin aparente línea argumental, que recoge las maneras de divertirse de un grupo de habaneros un día de fines de 1960", escribió GCI— que no gustó a las autoridades, fue tachada de contrarrevolucionaria y prohibida. Hubo polémica en las páginas deLunes de Revolución, y este semanario cultural que había fundado CGI fue obligado en 1961 a cerrar las puertas. Al régimen empezaban a no gustarle las más nimias críticas, y apartaron al joven escritor colocándolo de agregado cultural en Bruselas. Luego se convirtió en encargado de negocios.
La consagración literaria llegó con el Premio Biblioteca Breve (1964) aTres tristes tigres. El enfrentamiento definitivo con el régimen de Fidel fue en 1965. Regresó al funeral de su madre y fue retenido por el Servicio de Contra-Inteligencia. Salió de la isla, llegó a Madrid y, después, a Barcelona. Las dificultades económicas y la negativa franquista a regularizar su situación lo empujaron a Londres, donde se instaló definitivamente.
Más allá de la política y del dolor del exilio, lo que siguió adelante fue su obra. En Exorcismos de es(t)ilo (1976) jugó con a literatura; La Habana para un infante difunto (1979) reveló su maestría para el género autobiográfico; Un oficio del siglo XX (1973) reunió sus críticas de cine yMea Cuba (1991), sus artículos políticos; Puro humo (1985.Traducción en 2000) es su homenaje a la lengua inglesa.
Hubo más libros, guiones (la adaptación de Bajo el volcán, de Lowry, por ejemplo), miles de artículos. En 1997 le concedieron el Premio Cervantes. En una entrevista dijo que quería alinearse junto a Eça de Queiros que había dicho que "él era de esos que pasan por la vida con una carcajada de tránsito". Su risa ahora ha callado. Sigue intacta en su literatura.




Los restos de Cabrera Infante 

reposarán en Londres hasta 

que puedan ser trasladados a Cuba

César Antonio Molina lamenta la desaparición del "maestro del calambur y de la magia verbal"

ELPAIS.ES / AGENCIAS Madrid 22 FEB 2005 - 15:17 CET


Los restos del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, fallecido anoche a los 75 años en Londres, permanecerán en la capital británica "hasta que puedan volver algún día a una Cuba libre", según ha afirmado su viuda, la actriz Miriam Gómez. Cabrera Infante será incinerado en la ciudad en la que vivió desde 1968 y cuya privacidad le permitió escribir siempre sobre Cuba y La Habana, a las que llevaba en el corazón.
La incineración del cuerpo del escritor se llevará a cabo en "en la intimidad más estricta". Unicamente estarán presentes "su esposa Miriam Gómez, sus hijas Ana y Carola, los esposos de éstas, y sus seis nietos", según fuentes familiares. El escritor -autor entre otras obras de Tres tristes tigresMea Cuba o La Habana para un infante difunto- falleció tras sufrir una caída que le produjo una rotura de cadera, una posterior neumonía y, finalmente, una infección que contrajo en uno de los hospitales donde estuvo ingresado, según Gómez.
Desde el mundo de la cultura, en especial desde la literatura y el cine, sus dos grandes pasiones, se han sucedido a lo largo de toda la mañana las muestras de dolor y las palabras de elogio para el escritor fallecido, ganador en 1997 del Premio Cervantes, considerado el Nóbel de las letras españolas. El director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, ha manifestado su "profundo dolor" por el fallecimiento del escritor al que ha calificado de "maestro del calambur y de la magia verbal". En un comunicado, Molina ha aludido también al "inmenso talento" del escritor fallecido que "convirtió en una de las obras más profundas de la literatura en español del siglo XX".
Silencio oficial en Cuba
Una amigo personal del fallecido, el coordinador editorial del Grupo Santillana Juan Cruz, ha lamentado también la muerte y ha afirmado que "es imposible pensar en Cuba, en la Cuba de cualquier tiempo, sin entender que en cualquiera de las Cubas está la Cuba de Cabrera Infante". Según Cruz, el escritor fallecido "era el hombre que introdujo el ritmo del español cubano en la literatura de su tiempo".
El escritor Gustavo Martín Garzo ha elogiado la "carnalidad del lenguaje" y las "posibilidades infinitas" que descubrió en la palabra el escritor cubano. "Logró dar al lenguaje esa carnalidad, algo muy del trópico, que cualquier escritor desearía, a través de juegos infinitos, fonéticos de sentidos", ha explicado el escritor vallisoletano, quien recuerda especialmente entre las novelas de Cabrera Infante Tres tristes tigres.
Desde La Habana, el escritor disidente cubano Raúl Rivero, recientemente excarcelado, ha asegurado que la muerte de Cabrera Infante supone una "pérdida fatal" no sólo para las letras cubanas sino para la literatura en castellano. Rivero ha expresado su "profunda admiración" por la obra del escritor, con quien mantuvo una relación "de amistad y de respeto" durante los últimos años. Las palabras de dolor de Rivero contrastan con el mutismo de los medios cubanos, controlados enteramente por el Estado. Ni Granma ni Juventud Rebelde, los dos grandes diarios de circulación nacional, ni las radios o las televisiones, han hecho ninguna referencia al fallecimiento del escritor, exiliado y enemigo declarado de Fidel Castro.


CRONOLOGÍA DE OBRAS

1960.- "Así en la paz como en la guerra"
1963.- "Un oficio del siglo XX"
1967.- "Tres tristes tigres"
1968.- "Wonderwall"
1971.- "Vanishing Point" - "Punto límite: cero" [guión cinematográfico]
1974.- "Vista del amanecer en el trópico"
1975.- "O"
1976.- "Exorcismos de esti(l)o"
1978.- "Arcadia todas las noches"
1979.- "Cuerpos divinos"
1979.- "La Habana para un infante difunto"
1984.- "Under the Volcano" - "Bajo el volcán" [guión cinematográfico]
1985.- "Holy smoke" - traducción al español "Puro humo" (2000)
1990.- "La próxima luna"
1992.- "Mea Cuba"
1995.- "Delito por bailar el chachachá"
1996.- "Mi música extremada"
1996.- "Ella cantaba boleros"
1997.- "Cine o sardina"
1998.- "Vidas para leerlas"
1998.- "Cervantes, mi contemporáneo"
1998.- "Minotauromaquía"
1999.- "El libro de las ciudades"
1999.- "Todo está hecho con espejos"
2005.- "La ciudad perdida" - [guión cinematográfico]

BIBLIOGRAFÍA COMPLETA




BIBLIOGRAFÍA
Así en la paz como en la guerra. (1960)
un oficio del siglo XX. (1963)
Tres tristes tigres. (1967)
Vista del amanecer en el trópico. (1974)
O. (1975)
Exorcismo de esti(l)o. (1976)
Arcadia todas las noches. (1978)
Cuerpos divinos. (1979)
La Habana Para un Infante Difunto. (1979)
Holy smoke: Publicado en castellano Puro Humo (2000). (1985)
Vista del amanecer en el trópico. (1987)
La próxima luna. (1990)
Mea Cuba. (1992)
Delito por bailar el chachachá. (1995)
Mi música extremada. (1996)
Ella canta boleros. (1996)
Cine o sardina. (1997)
Vidas para leerlas. (1998)
Cervantes, mi contemporáneo. (1998)
Minotauromaquía. (1998)
El libro de las ciudades. (1999)
Todo está hecho con espejos. (1999)
Puro humo. (2000)
La ninfa inconstante (2008)
Cuerpos divinos, memorias noveladas (2010)
Obras completas, I. El cronista de cine. Vol 1, (2012)
Mapa dibujado por un espía, memorias noveladas (2013)

PREMIOS
Premio Biblioteca Breve, de Seix Barral, 1964.
Premio del Instituto Italo-Latinoamericano de Roma (Instituto Italo-Latinoamericano de Roma) en 1995
Premio Cervantes, 1997
Fundación Gabarrón de las Letras en 2003