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martes, 20 de octubre de 2026

Milo Manara

 


Milo Manara


Milo Manara
(1945)


Milo Manara vio una exposición de Picasso y su vida cambió para siempre. Tenía que ser artista. Empezó estudios de arquitectura en la Universidad de Venecia en los años 60, pero descubre el cómic de la mano de gente como Moebius y Hugo Pratt y a finales de esta década comienza a publicar sus propias historietas en las que no faltan dos ingredientes que lo acompañan el resto de su carrera: sexo y violencia.

HISTORIA DEL ARTE





***

Milo Manara (hipocorístico de Maurilio Manara) nació en Luson, provincia de Bolzano, el 12 de septiembre de 194. Es un historietista italiano, considerado maestro indiscutible del cómic erótico, gracias a obras como HP y Giuseppe Bergman (1978), El Clic (1984) y El perfume del invisible (1986).

Su vocación inicial fue la de pintor. Tras intentar vivir de la pintura sin éxito, fue asistente del escultor español Miguel Ortiz Berrocal, en cuya biblioteca descubrió el mundo del cómic.[]

Durante sus estudios de arquitectura en la Universidad de Venecia, en 1968, lanza su primer cómic, Genius, una combinación de género negro y erotismo publicada en formato de bolsillo. En 1972 dibuja la serie Jolanda de Almaviva, con guion de Francesco Rubino, y paralelamente realiza carteles y otros trabajos gráficos para agrupaciones políticas. Fruto de su concienciación social en esa época son sus diversos cómics con un marcado mensaje político, como Alessio il Borghese, Telerompo y Strategia della Tensione (para el partido socialista italiano), todos con guion de Sileverio Pisù. Con el mismo guionista realiza en 1976 El Rey Mono, adaptación de una leyenda folclórica china, aparecida en la revista Alter. Para el semanario juvenil Corriere dei Ragazzi ilustra La parola alla giuria (guion de Mino Milani) y para el editor francés Larousse elabora varios episodios de sus colecciones L´histoire en bandes dessinées y La découverte du monde. Participa en la colección Un hombre, una aventura con el álbum El monje del Tíbet (guion de Alfredo Castelli).

En 1979 aparece en la revista À Suivre, su primera obra como único autor, H.P., primera entrega de Las aventuras de Giuseppe Bergman, en la que rinde homenaje a Hugo Pratt. Con este último como guionista tendría ocasión de colaborar en 1983 con "Verano Indio" y ,tiempo después, con El gaucho. Además de hacer vivir a Giuseppe Bergman nuevas hazañas en los álbumes Tal vez soñar, Aventuras africanas y Camino oculto, en 1983 debuta su obra más célebre, El clic, que lo encumbrará como uno de los grandes autores de cómic erótico y conocerá hasta cuatro continuaciones, además de ser adaptada al teatro y al cine de imagen real. Dentro del mismo género, Manara lanza sucesivamente El perfume del invisible —del que existe una secuela, Desnuda por la ciudad, y una adaptación animada—, Cámara indiscreta, Gulliveriana, Kamasutra, La metamorfosis de Lucio, El arte del azote, Cita fatal y WWW. En una línea más satírica, Revolución (2000) es una crítica a los poderes de las cadenas televisivas. Después del trabajo en otros campos volvió al erotismo, combinándolo con la ciencia ficción, en Piranesi: el planeta prisión.

Manara ha colaborado también con Federico Fellini, para el que realizó carteles de algunas de sus películas y la versión en historieta de dos guiones suyos que no llegó a llevar al cine, Viaje a Tulum y El viaje de G. Mastorna. Para el también cineasta Pedro Almodóvar ilustra su novela Fuego en las entrañas. Su trabajo lo dedica principalmente a la ilustración y la publicidad, además de realizar cómics para soporte digital y de diseñar los personajes para el largometraje de animación francés La légende de Parva.

VALORACION CRITICA

Según Ricardo Aguilera y Lorenzo Díaz, «su producción erótica evidencia todos los defectos y virtudes del cómic erótico actual», afirmando de El Click (1984) que «El dibujo es perfecto, limpio y elegante; el contenido nulo y sin interés: se limita a enlazar una anécdota sexual tras otra». Sus protagonistas, por su parte,"poseen matices andróginos, libidos insaciables, códigos amorales y, sin embargo, suelen estar bañados por una infantil inocencia. Las chicas de Manara en fase de máxima excitación son una turbadora mezcla entre la voraz ninfómana entregada a sus vicios y la cándida colegiala que se aplica en los deberes que más le gustan"


Maestros del cómic: Milo Manara


Infancia y formación artística

Maurilio Manara, conocido como Milo, creció en una familia de trabajadores, en un ambiente modesto y rural, donde desde los doce años comenzó a crear paneles decorativos por encargo para apoyar la economía familiar. Posteriormente se graduó en una escuela secundaria de arte privada y luego se trasladó a Verona, donde comenzó a trabajar como asistente del conocido escultor español Miguel Ortiz Berrocal. Durante este período se matriculó en la Facultad de Arquitectura de Venecia.

Fueron años de maduración artística para el autor, durante los cuales comprendió que el academicismo clásico y el arte tradicional no le satisfacían del todo. Manara comenzó entonces a reflexionar sobre el papel social de las artes figurativas a la luz de las numerosas neovanguardias que emergieron durante los años 60 y 70 —del arte pop al arte corporal, pasando por el arte minimalista, el arte conceptual y el arte cinético—, en las que la figura canónica del arte figurativo queda completamente desmaterializada.

En la agitación de los movimientos juveniles del 68, Manara se distanció del arte pictórico tradicional, criticando abiertamente la Bienal de Venecia y, más en general, el elitismo artístico. Su atención se desplaza entonces hacia formas de arte más accesibles al público en general. Precisamente en esta época descubrió el cómic y, gracias a la esposa francesa de Berrocal, se trajo desde París las últimas novedades de cómics franceses —bande dessinée—, como Barbarella de Forest y Jodelle y Pravda de Guy Peellaert.

Por tanto, Manara descubrió los cómics ya en la edad adulta, dado que su madre le prohibió categóricamente leerlos durante su infancia. Lo que le fascinaba del cómic era la posibilidad de ser reproducido en serie, elemento que distingue claramente este medio de la singularidad de la obra de arte pictórica. Para Manara, el cómic está mucho más cerca de la literatura, sobre todo porque puede ser disfrutado por un público masivo a precios accesibles.

Los inicios en el cómic y el encuentro con el erotismo

Durante los años 60, Manara comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo de la edición de cómics, particularmente en Milán, al principio sin éxito: los editores eran poco propensos a confiar trabajos a artistas sin experiencia previa en el cómic.

Lo que cambió todo fue el encuentro con Mario Gomboli, que ya trabajaba activamente en el ámbito de los cómics junto con Alfredo Castelli. Gomboli presentó a Manara al editor Furio Viano, quien lo hizo debutar en relatos erótico-policiales en la serie Genius en 1969, publicación nacida a raíz del éxito de Diabolik. 

Aunque su debut se produjo en el contexto del cómic de género, Manara demostró inmediatamente un gran dominio del medio visual y una capacidad para representar figuras femeninas con gracia y sensualidad sin caer jamás en la vulgaridad. Su trabajo en Genius llegó al editor Renzo Barbieri, quien lo invitó a colaborar en la serie erótica de género de aventuras y piratas Jolanda de Almaviva, en la que Manara debutó en el número 14, en 1971. Aunque el estilo del autor aún no estaba muy definido, también por el carácter de esta publicación de quiosco, ya podemos notar los primeros signos distintivos de sus figuras femeninas, con los cuerpos suaves y ahusados, los labios carnosos y expresiones seductoras.

Posteriormente Manara abandonó sus estudios universitarios y gracias a Castelli colaboró con el Corriere dei Ragazzi, es decir, el semanario del Corriere della Sera, donde dibujó la serie de cómics La parola alla giuria entre 1975 y 1976, basada en los textos del periodista Mino Milani, en los que se juzga a personajes históricos en el centro de hechos controvertidos, como Nerón, Robespierre, Helena de Troya, Robert Oppenheimer y Atila. Después creó Un fascio di bombe junto con Alfredo Castelli y Mario Gomboli, un cómic sobre la estrategia de la tensión en las masacres estatales. 

Su debut en el cómic de autor se produjo junto a Silverio Pisu, con quien también creó la revista satírica Telerompo. La colaboración entre los dos autores dio vida a dos obras fundamentales: Lo Scimmiotto (El rey mono) y Alessio, il borghese rivoluzionario (Alessio, el burgués revolucionario). El mono es una reinterpretación del personaje chino Sun Wu-Kung, que el autor transforma en una metáfora de Mao Zedong y el pueblo chino, incorporando el clima político y social de 1968. Esta obra, caracterizada por figuras femeninas propias del estilo de Manara, está ambientada en un contexto de compromiso político y sátira mordaz, y se publicó en la revista Alterlinus. Se convirtió en un ejemplo del cómic comprometido de la época. Alessio, il borghese rivoluzionario, publicado en AlterAlter en 1977, es un cruce entre dibujo y cuento ilustrado, donde el texto y las imágenes se presentan por separado, permitiendo a cada autor expresar libremente su propia visión.

Estas obras permitieron finalmente a Manara desligarse definitivamente del género erótico popular y consolidarse como uno de los grandes autores del cómic italiano. 

Éxito internacional: entre Hugo Pratt e Il Gioco

Durante los años 70, Manara desarrolló su estilo personal, el que hoy todos reconocen en todo el mundo, influenciado por dos grandes maestros del noveno arte: Jean Giraud (alias Moebius) y Hugo Pratt.

Este período marcó su entrada en el próspero mercado del cómic francés. Entre 1976 y 1978 publicó para Larousse, editorial francesa, Histoire de France en bande dessineé (La historia de Francia en cómic), La découverte du monde en bande dessinée (El descubrimiento del mundo) e Histoire de la Chine (Historia de China).

Para la editorial Casterman, en 1978, también comenzó a colaborar con la revista À suivre, en la que debutó por primera vez con una historia y un personaje completamente originales, que dibujó y escribió Manara: HP y Giuseppe Bergman, donde «HP» es una dedicatoria a su mentor Hugo Pratt. El protagonista es un auténtico alter ego del autor, que mezcla sus rasgos con los del conocido actor Alain Delon.

Esta serie representa un verdadero punto de inflexión para Manara, tanto en términos de estilo como de narrativa. Bergman encarna una profunda exploración del significado del arte y los viajes para una obra caracterizada por un estilo gráfico que se aleja cada vez más de las convenciones del cómic tradicional.

Desde finales de los años 70 hasta principios de la nueva década, Manara dibujó la popular La storia d’Italia a fumetti (La historia de Italia en cómic) de Enzo Biagi (no es el único, entre los artistas también se encuentran el propio Hugo Pratt y Dino Battaglia), pero fue en 1983cuando el autor experimentó un verdadero éxito internacional con Il Gioco (El Clic), creado y publicado por encargo de la revista Playmen.

Se trata de un cómic muy erótico que se convirtió en un auténtico fenómeno editorial en toda Europa, especialmente en Francia. Il Gioco cuenta la historia de una mujer, Claudia Cristiani, una «burguesa reprimida» que sufre los efectos de un dispositivo electrónico que estimula irresistiblemente sus deseos sexuales. La obra, a pesar de su alto contenido erótico, es apreciada por su elegancia y el estilo impecable de Manara. Este éxito consagró definitivamente a Manara como un maestro del cómic erótico.

Al mismo tiempo, Manara inició una colaboración duradera con Hugo Pratt, creando en 1983 Tutto ricominciò con un’estate indiana (Verano indio), una de las obras más importantes del cómic italiano. La historia, ambientada en el siglo XVII en una colonia americana, explora las tensiones entre los colonos puritanos y la tribu nativa americana Squando, entrelazando elementos históricos con temas eróticos y de intriga. El éxito de esta colaboración condujo a la creación de otra obra extraordinaria, El gaucho (1992-1995), ambientada durante las guerras de independencia en Argentina.

Entre sus trabajos más curiosos e interesantes se encuentra también la colaboración en 2009 con los cómics estadounidenses, en particular en el proyecto X-Women: Ragazze in Fuga y la conocida portada de Spider-Woman diseñada en 2014, que causó bastante polémica, ya que hubo quienes consideraron «demasiado erótica» la representación de la superheroína.

Estilo e influencias artísticas

Manara es reconocido en todo el mundo por un estilo que mezcla una atención obsesiva al detalle anatómico y la representación plástica del cuerpo humano. Sus figuras femeninas tienen siempre miembros largos, la nariz pequeña y los ojos felinos, son gráciles y están dotadas de una alta carga de sensualidad: la mujer de Manara es una representación idealizada de la belleza.

El autor en sus obras también presta gran atención a la postura y al movimiento de los personajes. A menudo representa sus figuras en poses que realzan la gracia y la sinuosidad del cuerpo, creando una sensación de dinamismo dentro de la página. Esta maestría ciertamente deriva de la influencia de Hugo Pratt, con quien Manara desarrolló un vínculo artístico muy fuerte a lo largo de los años. 

Sin embargo, el autor rompe a menudo las reglas del cómic tradicional con un enfoque innovador de la página.

Con frecuencia «rompe la cuadrícula» de los dibujos animados, con los personajes literalmente saliendo de los bordes, creando una sensación de libertad visual a menudo enriquecida por referencias simbólicas. Son, pues, claras las influencias del arte pop y del arte corporal en sus obras, impregnadas de referencias a la historia del arte clásico y moderno. Una mezcla que hace que su estilo sea único e inconfundible.

Colaboraciones cinematográficas y otras incursiones artísticas

Manara ha vivido una vida y una carrera extraordinarias, salpicadas también de importantes colaboraciones con personalidades del cine y de la publicidad. La más famosa fue con el director Federico Fellini, con quien trabajó en el cómic Viaggio a Tulum (Viaje a Tulum) e Il viaggio di G. Mastorna detto Fernet (El viaje de G. Mastorna), donde también se ve a Paolo Villaggio entre los protagonistas. Manara también creó los carteles de las películas de FelliniIntervista (Entrevista) y La voce della luna (La voz de la luna).

Fellini vio en Manara al dibujante adecuado para dar vida a sus visiones oníricas y surrealistas. Su colaboración ha producido obras extraordinarias que mezclan cómic, cine y arte. 

Manara colaboró luego con otros directores como Pedro Almodóvar, para quien ilustró el libro El fuego y las entrañas, y Alejandro Jodorowsky, con quien creó el cómic histórico Los Borgia(2004-2010), una saga que explora los acontecimientos de la familia Borgia con una mirada cruda y visionaria.

En el ámbito de la publicidad, Manara ha prestado su talento a la creación de guiones gráficos e ilustraciones para campañas publicitarias de grandes marcas como Chanel, Sisley, Lavazza y Costa Crociere. También ha creado numerosos carteles para películas y espectáculos teatrales, consolidando su reputación incluso fuera del mundo del cómic.

El legado de Milo Manara

Milo Manara es uno de los autores más importantes del cómic italiano e internacional, que ha marcado profundamente el mundo del noveno arte.

Ha revolucionado la representación de la sensualidad a través de su estilo refinado y detallado, con obras que elevaron este medio a una forma de arte apreciada en todo el mundo.

No obstante, su legado va más allá del cómic erótico: es un autor que ha sabido explorar la complejidad humana con una sensibilidad poco común, dejando una profunda huella en la cultura contemporánea.

MAESTROS DEL COMIC


Los dibujantes Bilal, Pratt y Manara, premiados en Angulema


Javier Coma 

ENVIADO ESPECIAL

Angulema, 1 de febrero de 1987


El autor de origen yugoslavo afincado en Francia Enki Bilal ha obtenido el Gran Premio de la Ciudad de Angulema correspondiente a la decimocuarta edición del Salón del Comic, que se clau suró ayer. Aunque este premio se otorga a la obra completa de un autor, no hay duda de que ha influido en la decisión del jurado el último álbum de Bilal, La mujer trampa, de tema fantástico. El galardón repercutirá, obviamente, en el éxito de la versión española, publicada por Norma Editorial. También Norma es el editor español de Verano indio, un poético prewestern de autoría italiana, escrito por Hugo Pratt y dibujado por Milo Manara, que ha sido recompensado con el Premio Alfred al mejor volumen traducido al francés durante 1986.


EL PAIS




Milo Manara

"El erotismo es la energía vital que mueve el universo"


Jaume Vidal
Barcelona, 11 de mayo de 1996

La persistente pero ligera lluvia que cayó ayer en Barcelona no consiguió que se cumpliera la tópica frase de "el agua deslució el acto". El público, en su gran mayoría jóvenes adolescentes, acudió en masa al Salón del Cómic e incluso esperó con tranquilidad en los tiempos muertos debidos a que la organización decidió cerrar las taquillas para aligerar un poco la densidad humana en el recinto. El dibujante Milo Manara, invitado por Norma Editorial, acudió a la cita. Su ritmo de trabajo en el día de ayer era sólo superado por las demandas del público que deseaba una dedicatoria en uno de sus álbumes. Su presencia en el salón coincide con la publicación de Gulliveriana (Norma), inspirada en Los viajes de Gulliver, de Johnatan Swift. El personaje de la novela ha sido sustituido por una bella muchacha, un signo de unidad de la obra de Manara, que en el mundo del cómic pasa por ser el autor que dibuja a las mujeres más atractivas."Muchos creen que he hecho una versión en cómic erótico de Gulliver, pero muchas de las escenas que aparecen en mi obra están en la novela", afirma Manara, quien recuerda que Gulliver apaga un palacio en llamas orinando sobre él. "La diferencia es que cuando lo hace una mujer se habla de erotismo".


Manara empezó su carrera dibujando cómic erótico. Esta escuela le hizo pulir su estilo y conseguir una elegancia que le sitúa en la frontera del buen gusto con la pornografía. Sin embargo, no sabe exactamente dónde se sitúa la barrera. "Creo que fue Woody Allen quien dijo que el erotismo es la pornografía del otro", dice.


Manara pertenece a una generación de dibujantes europeos, entre los que también se puede citar a Guido Crepax, que utilizaron el erotismo como una forma de dar un contenido adulto a la historieta. "Ahora existe menos censura, pero en los años setenta la opción del sexo era también una forma de situarse a favór de la libertad", explica. "Para mí, el erotismo es la energía vital que mueve el universo".


Manara tiene un recuerdo especial para dos creadores con los que trabajó. Hugo Pratt escribió Verano indio y El gaucho, dos historias que dibujó Manara. Con Federico Fellini realizó Viaje a Tulum, publicada en El País Semanal en 1990. "Eran dos maneras distintas de trabajar. Con Hugo Pratt, el director era yo, me daba plena libertad para que desarrollara su guión. Con Fellini sucedía al contrario, el director era él".


Con Fellini también trabajó en el cómic El viaje de G. Mastorna, un proyecto cinematográfico debido a la gratificante experiencia que supuso para Fellini su primera colaboración con Manara en Viaje a Tulumpero que el. director nunca llegó a realizar. La descripción de este proceso se encuentra en la obra Fellini y Manara, que Ediciones B acaba de lanzar al mercado.


Manara no ha tenido siempre buenas relaciones con el mundo del cine. El clic, uno de sus trabajos, fue llevado a la pantalla con un resultado que no gustó al autor: "La película no reproduce la complicidad que el dibujante tiene con el lector. Ahora se está trabajando en la adaptación de El perfume invisible, pero en esta ocasión he vendido los derechos y me he desentendido de todo".


El dibujante cree difícil la perfecta simbiosis entre el cómic y el cine. "Ahora están preparando una adaptación de Corto Maltés con personajes reales. Es casi imposible reproducir imágenes como la que conseguía Hugo Pratt, que con sólo una línea expresaba toda la inmensidad del océano Pacífico". En la actualidad, Manara está preparando con Polanski una serie de dibujos animados para la televisión.


Entre sus proyectos imposibles figuran los que la muerte de Hugo Pratt truncó: "Queríamos hacer una segunda parte de El gaucho y realizar una historieta sobre un esclavo celta en la antigua Roma. Pratt era un apasionado de la cultura celta y quería confrontarla con la tradición latina".




Libros de Milo ManaraA

EL NOMBRE DE LA ROSA

EL NOMBRE DE LA ROSA
VOLUMEN 1 (DE 2)

LOS BORGIA

LOS BORGIA
EDICIÓN INTEGRAL

CARAVAGGIO. INTEGRAL BLANCO Y NEGRO

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EL NOMBRE DE LA ROSA

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LOS BORGIA

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CARAVAGGIO. INTEGRAL BLANCO Y NEGRO

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OBRA

  • Genius (1968).
  • Jolanda de Almaviva (1972), guion de Francesco Rubino.
  • La parola alla giuria (1975).
  • El rey mono (1976), adaptación de la célebre fábula china. Guion de Silverio Pisu.
  • HP y Giuseppe Bergman (1978).
  • El descubrimiento del mundo (1979), guion de Jean Ollivier y Pierre Castex.
  • El monje del Tíbet (1979), guion de Alfredo Castelli.
  • Dies Irae: Las aventuras africanas de Giuseppe Bergman (1980).
  • Hombre de papel (1981).
  • El Clic (1983), su obra más famosa.
  • Glamour Book (1984).
  • La apariencia engaña (1984).
  • El perfume del invisible (1985).
  • Diario de Sandra F. (1985).
  • Verano indio (1986), melodrama histórico con guion de Hugo Pratt.
  • Cámara indiscreta (1988).
  • Foemina (1988).
  • Rosa Shocking (1988).
  • El arte del azote (1989), que ilustra un relato de Jean-Pierre Enard.
  • Tal vez soñar...: Las aventuras orientales de Giuseppe Bergman (1989).
  • 1789. La Rivoluzione Francese (1989).
  • Viaje a Tulum (1990), que adapta un guion inédito de Federico Fellini.
  • Click 2 (1991).
  • El gaucho (1991), con guion de Hugo Pratt.
  • El sueño de Oengus (1991), guion de Giordano Berti.
  • El viaje de G. Mastorna, llamado Fernet (1992), guion de Federico Fellini.
  • El Juego (1992).
  • Milomanara (1992).
  • Click 3 (1994).
  • El perfume del invisible 2: Desnuda por la ciudad (1995).
  • Gulliveriana (1996).
  • Cita fatal (1997).
  • Kamasutra (1997).
  • Lettere di una Monaca Portoghese (1997).
  • Camino oculto: Las aventuras urbanas de Giuseppe Bergman (1998).
  • Afrodita (1998), guion de Pierre Louÿs.
  • WWW (1998).
  • Revoir les etoiles (1998).
  • La metamorfosis de Lucius (1999).
  • Legambiente (1999).
  • Bolero (2000).
  • Revolución (2000).
  • Click 4 (2001).
  • Manara Memory (2001).
  • Sensualitars: La modèle (2001).
  • Piranèse: El planeta prisión (2002).
  • Creature di Sogno (2003).
  • Los Borgia (2005), guion de Alejandro Jodorowsky.
  • City Hunters (2006), creada por Gastón Gorali y Alberto Stagnaro.
  • Quarantasei (2007)
  • X-Men: Ragazze in fuga (2009)con guion de Chris Claremont
  • Caravaggio (1/2) (2016)
  • El Nombre de la rosa (2023)