viernes, 28 de octubre de 2011

Agustín Lara / El Flaco de Oro


Agustín Lara
Veracruz, 2006
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Agustín Lara
(1897 – 1970)

Quién iba a confundirlo con ese nombre: Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso Rojas Canela del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino. Nadie más en el mundo se llamaba Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso Rojas Canela del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino. Sin embargo, terminó por llamarse simplemente Agustín Lara y se le conoció como El Flaco de Oro. Era compositor e intérprete de boleros, uno de los más conocidos de su época, en México y en toda Latinoamérica y España. Luego de su muerte, su fama se extendió a Estados Unidos, Italia y Japon. Sus canciones más conocidas han sido grabadas por los tenores Plácido Domingo, José Carreras, Juan Diego Florez, Luis Mariano, Francisco Araiza, Luciano Pavarotti, Andrea Bocelli, Ramón Vargas, Fernando de la Mora, Mike Laure, Pedro Vargas, Alfredo Sadel, el barítono Hugo Avendaño, José Mojica, Toña la Negra, Elvira Ríos, Los Panchos,la Internacional Sonora Siguaray, Javier Solís, La Sonora Santanera, Rodrigo de la Cadena, Alejandro Algara y Vicente Fernández.

Los primeros años
La leyenda cuenta que Agustín Lara nació en Tlacotalpan Veracruz, México, sin embargo se sabe por medio de anécdotas de allegados que Agustín mando a hacerse una acta de nacimiento falsa debido a algunos problemas que tuvo y que lo obligaron a refugiarse un tiempo en Tlacotalpan. En todo caso, el hecho sucedió el 30 de octubre de  1897.
En 1906 su familia se trasladó a la Ciudad de México. El padre de Agustín abandonó el hogar. Agustín vivió con una tía de nombre Refugio, y en su casa conoció el armonio y tomó clases de música. A los 7 años ya demostraba una notable habilidad para tocar el piano. Estudió en el Liceo Fournier, pero tuvo que abandonar sus estudios por problemas económicos. Desde los 12 años trabajó en clubes nocturnos, diciendo a su madre que realizaba turnos telegráficos. Ingresó al Colegio Militar y en 1917 se unió al movimiento revolucionario, estuvo bajo las órdenes del general Samuel Fernández, fue herido en ambas piernas y regresó a la capital.
Compuso la canción Marucha, escrita en honor a uno de sus primeros amores. Esta canción, terminó causándole dificultades a ella, llegando en una ocasión a tener una pelea con otra mujer. En 1927 ya estaba trabajando en cabarets, ese año, una corista llamada Estrella lo atacó, como resultado Agustín Lara quedo marcado con una cicatriz en su cara. Se trasladó temporalmente a Puebla hasta 1929, debido a los acontecimientos de la Guerra Cristera. Él mismo narró a través de la radio, las circunstancias en las que conoció al padre Miguel Agustín Pro Juárez: en la comandancia de policía, presenció su fusilamiento, el cual se ejecutó sin juicio alguno ni desahogo de pruebas, por participar en actos de sabotaje y terrorismo. En 1929 empezó a trabajar para el tenor Juan Arvizu.

Vida artística
La primera canción que registró a su nombre fue La prisionera, compuesta en 1926. En septiembre de 1930 inició su carrera de éxitos rotundos en la radio, mediante el programa llamado La hora íntima de Agustín Lara. Al tiempo actuaba y componía canciones para diversas películas, entre ellas Santa (1931), inspirada en la novela de Federico Gamboa. Poco tiempo después participó en la radio con el programa La Hora Azul, compartiendo con intérpretes como Toña la Negra, Pedro Vargas y Alejandro Algara. Durante 1932 se presentó en el teatro Politeama de la Ciudad de México. En 1933 afrontó el fracaso de su primera gira en Cuba, debido al cambiante clima político que imperaba en la isla. Hizo diversas giras por América del Sur y nuevas composiciones aumentarían su fama como Solamente una vez (compuesta en Buenos Aires y dedicada a José Mojica), Veracruz, Guitarra guajira, Tropicana, Pecadora entre otras.
Fue célebre por sus amores con diversas mujeres como Esther Rivas Elorriaga en 1917, Angelina Bruscheta Carral en 1928, Clarita Martínez en 1949, Yolanda Santacruz Gasca "YiYi" en 1953, Rocío Durán en 1964. Pero lo más relevante de su vida amorosa, fue el matrimonio con María Félix celebrado en 1945. Para ella compuso varias canciones como María bonita, Aquel amor y Noche de ronda, entre otras. Su casa de Las Lomas fue centro de tertulias para artistas y escritores que solían reunirse a menudo, y más en tiempos de María Félix. En el cine actuó en películas como Novillero (1936) y Coqueta perdida (1949).
En 1953 recibió un homenaje por parte del presidente Adolfo Ruiz Cortines en el Palacio de Bellas Artes. En España su figura era muy conocida a comienzos de la década de los años 1940, incluso recibió diversos honores y condecoraciones en todo el mundo. El dictador Francisco Franco le obsequió con una hermosa casa en Granada (España) en 1965. Lara le cantó a Toledo, Granada, Sevilla, Madrid. Fue aficionado taurino, conoció al torero español Manuel Benítez "El Cordobés", quien le brindó una faena, a Manolete y al torero mexicano Silverio Pérez a quien le compuso una canción.
A partir de 1968 inicia una rápida decadencia que lo llevaría hasta el final de su vida, incluso tuvo un accidente que le causó la fractura de la pelvis, lo que agravó su salud dada su edad avanzada. Entró en coma el 3 de noviembre de 1970 por derrame cerebral, murió el 6 de noviembre de 1970 y por orden presidencial fue sepultado en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores en la Ciudad de México. Sus composiciones han sido cantadas desde hace décadas por intérpretes de todo el mundo.

Trabajos basados en Agustín Lara o su obra
  • En el año 2003, en Buenos Aires, se estrena Loca por Lara, espectáculo musical de Kado Kostzer y Sergio García Ramírez, que reúne, en una historia de ficción, las canciones más representativas del genial compositor.
  • Solamente una vez: toda la pasión y melancolía en la vida de Agustín Lara es una biografía novelada de Agustín Lara escrita por Francisco Haghenbeck.

Canciones más famosas
  • Amor de mis amores
  • Arráncame la vida
  • Aventurera
  • Callecita (letra de Ricardo López Méndez)
  • Clave azul
  • Dueña mía
  • El organillero
  • Estoy pensando en ti
  • Farolito
  • Granada
  • Lamento jarocho
  • La prisionera
  • Madrid
  • María bonita
  • Mujer
  • Noche de ronda
  • Palabras de mujer
  • Pecadora
  • Piensa en mí
  • Puerto Nuevo (letra de Ricardo López Méndez)
  • Rival
  • Santa
  • Se me hizo fácil
  • Solamente una vez
  • Te vendes
  • Veracruz

Intervenciones en el cine
  • Novillero (1937)
  • Pecadora (1947)
  • Señora tentación (1948)
  • "La Mujer que yo ame (1949)
  • Perdida (1950)
  • Por qué no me amas (1953)
  • La faraona (1956)
  • Lola torbellino (1956)
  • Los tres bohemios (1957)
  • Bolero inmortal (1958)
  • Pepe (1960)

Fuente: Wikipedia





Agustín Lara
Caricatura de Héctor Daniel Falcón
AGUSTÍN LARA

"EL FLACO DE ORO"


Por Luis Morillo Vilches
Sociedad Filatélica y Numismática Granadina
www.angelfire.com

Ahora que el bolero parece que está nuevamente de moda (la verdad es que nunca dejó de estarlo pues el amor, el desamor, la pasión, los celos... son consustanciales al devenir del ser humano y dicho ritmo es uno de los que mejor expresan tales sentimientos), la figura del gran compositor mexicano Agustín Lara ha vuelto al candelero de la actualidad. Su discografía completa está siendo reeditada y su obra musical es objeto de estudio por especialistas que confirman la influencia que tuvo en el relanzamiento y en la transformación de este ritmo propio de Cuba pero con un importantísimo aporte mexicano. Aparte lo dicho, nadie puede negar la habilidad y el talento de Lara para prendar a varias generaciones con sus bellas canciones, con sus inolvidables melodías románticas.
Y es que, por ejemplo, para cualquier granadino la figura del músico azteca jamás pasará inadvertida aunque sólo fuera porque el himno oficial, el himno de representación de la ciudad de La Alhambra es Granada, obra propia de su talento, que se ha tornado en universal. Cientos de cantantes la incluyeron y siguen contando con ella en sus repertorios; desde su primer intérpete Pedro Vargas, hasta llegar a los famosos "Tres Tenores": José Carreras, Luciano Pavarotti y Plácido Domingo; sin olvidarnos de Luis Mariano, el añorado cantante de Irún.
Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón Lara y Aguirre del Pino, Agustín Lara, nació en la capital de México el 30 de octubre de 1897. Sin embargo, un halo de misterio, auspiciado por el propio músico, se extendió siempre sobre esos datos, ya que siempre afirmó, quizá por coquetería o romanticismo, que vió la luz por primera vez en la localidad de Tlacopalpán, allá por 1900 (1). Quizá podamos comprender esta actitud de Lara por la exhuberante belleza tropical de esta pequeña villa situada al sur de la ciudad de Veracruz, la población más caribeña de México a causa de la peculiar composición étnica de sus habitantes (crisol de españoles, indígenas y africanos), y también por sus ritmos típicos: el "son jarocho" y el "danzón", especialmente este último, hermanados ambos con la música cubana (2).
Agustín Lara nació en el seno de una familia acomodada. Fueron sus padres el doctor Joaquín Lara y María Aguirre del Pino. Los biógrafos del compositor coinciden en afirmar que su pasión por la música comenzó ya en edad temprana, al oír a su padre tocar el piano en casa. Sin embargo, fue de la mano de su tía Remedios, en cuyo armonio improvisó sus primeras notas, cuando su vocación musical comenzó a tomar cuerpo, siendo la profesora Luz Torres Torrija, su maestra de piano, quien se encargó de su primer aprendizaje musical.
El gran caos económico que ocasionó la Revolución Mexicana en todos los ámbitos de la vida del país afectó también, como no podía ser de menos, a la familia del músico, la cual, para hacer frente a las vicisitudes económicas por las que pasaba, decidió alquilar varias habitaciones de su vivienda. Uno de los huéspedes, fascinado por el talento del joven Lara, lo llevó como pianista a una casa de "mala nota". Tal hecho marcaría muchos aspectos de su trayectoria vital; lo podemos comprobar analizando los títulos de innumerables boleros de su autoría: "Aventurera", "Pecadora", "Te vendes", "Una cualquiera",..., pero también por las huellas que este tipo de vida dejó, incluso en su fisonomía, ya que en uno de eso antros, una mujer presa de un ataque de celos le arrojó una botella rota causándole una tremenda cicatriz que le surcó, de por vida, parte de su rostro.
Su vida fue toda una peripecia: a los doce años su padre lo echó de casa por llegar tarde a una tertulia taurina, estuvo encarcelado por robo y hasta se casó "in artículo mortis" cuando agonizaba víctima de una pulmonía. Su primera esposa, Angelina Brusquetta, era hija de los dueños del "Cabaret Salambó", lo que le permitió que destacase como pianista en aquel local. Allí conoció al tenor Juan Arvizu, artista de moda y uno de los primeros boleristas de México, quien le contrató para que compusiera y le acompañara al piano. Se puede decir que fue Arvizu quien primero descubrió el talento musical de Lara que, en 1929 se consagró definitivamente con su canción "Imposible" (3). Sin embargo, hay que destacar que su primera composición musical registrada en la Sociedad de Autores y Compositores fue La prisionera, que data de 1926, aunque no se diera a conocer hasta 1929.
Agustín Lara ya empieza a disfrutar de una popularidad a la que no es ajena la aparición de la radio, que constituiría la plataforma mediante la cual se van a difundir sus canciones hasta todos los rincones del país (prueba de ello es que la compañía discográfica norteamericana "RCA" lo incorporó a su pléyade de artistas). Según el propio Lara, la aparición de la radiodifusión cambió su vida: "a la radio le debo todo y estoy casado con un micrófono". El programa "La hora íntima de Agustín Lara" de la emisora "XEW, La voz de América Latina" (4), fue muy famoso en todo México y contribuyó a construir el mito sobre su persona.
El Correo mexicano emitió el 19 de diciembre de 1995 una serie denominada "Ídolos Populares de la Radio", compuesta por ocho sellos impresos "se-tenant", todos con el mismo facial (1,80 pesos), en los que figuran junto a Agustín Lara otras estrellas legendarias de este medio de comunicación, algunas de ellas muy relacionada con el músico, como las hermanas Águila y, sobre todo, dos de los mejores intérpretes de la canción mexicana de todos los tiempos: Toña la Negra y Pedro Vargas. Con ambos compartió muchos éxitos por los escenarios de todo el mundo.
Nuevamente, a finales del año 2000, el Correo mexicano ha vuelto a ocuparse de Lara, pero también de otras figuras del espéctaculo del país azteca muy relacionados con él como María Félix o Toña "La Negra", mediante la emisión de un sello que forma parte de una gran hoja bloque dedicada a los "100 Años de Identidad y Diversidad Cultural" de México.
María Antonia del Carmen Peregrino Álvarez, más conocida como Toña la Negra (1912-1982), consiguió abrirse paso en el mundo de la música cuando logró que Lara la escuchara cantando Enamorada. Se dice que quedó tan deslumbrado que a los pocos días le compuso expresamente Lamento jarocho, un precioso canto a la ciudad de Veracruz, de donde era la cantante. Muchas canciones siguieron a ésta: Noche criolla, Oración, Caribe y Veracruz. entre otras. Había nacido una pareja artística que hizo historia.
En cuanto a Pedro Vargas, "El Tenor de las Américas" (1906-1989), tampoco necesita de presentación alguna; durante muchos años fue su "cantante oficial" y Granada fue compuesta exprofeso en 1935 para que Vargas la cantara con su peculiar estilo de voz. El vals María Bonita (en homenaje a la gran actriz María Félix, que fuera esposa de Lara), Rosa, Mujer y Solamente una vez son algunos de las canciones más celebradas de este inolvidable tándem.
La vida sentimental de Lara fue pródiga en romances: Angelina Brusquetta, Carmen La Chata Zozaya, Yolanda Gazca, Clara Martínez, Vianey Lárraga, Irma Palencia, Rocío Durán... Sin embargo, siempre confesó que su gran amor fue María de los Ángeles Félix, más conocida por María Félix o "La Doña", sobrenombre que se ganó a pulso por su fuerte personalidad. Con ella se casó el 24 de diciembre de 1954 y a ella le dedicó muchas canciones de amor María bonita, Aquél amor, Noche de ronda...
Agustín Lara fue un enamorado de todo lo que significaba España, era un apasionado de la fiesta de los toros y un rendido admirador de la mujer española. Aparte de Granada, que compuso sin haber estado aún en esa ciudad, dedicó canciones a Sevilla, Toledo, Murcia, Navarra, Valencia y a Madrid (¿quién no conoce el famoso chotis Madrid?). Se cuenta que cuando llegó por primera vez a la capital de España, se arrodilló, besó la tierra y dijo: "¡Hola madre! ¿Cómo has estado?".
En 1954 el Casino Español de la Ciudad de México organizó lo que sería el primer viaje de Lara a España. Para el músico fue un viaje inolvidable y un reencuentro con sus raíces.
Durante su visita a España se le tributaron muchos homenajes (5), hasta el punto de que el general Francisco Franco, Jefe del Estado en esa época y gran admirador de su música, lo nombró en 1966 "Ciudadano Honorario de España". Todas estas circunstancias le supusieron enemistades a Lara con los exiliados republicanos que vivian en México y no veían con buenos ojos que aceptara participar en actividades organizadas por un Régimen político por el que se encontraban lejos de su patria.
El 15 de junio de 1964, como no podía ser menos, la ciudad de Granada tributó un merecido homenaje al hombre que con su canción contribuyó a inmortalizarla aún más. Nada más bajar del avión dijo a los periodistas: "No he venido a pisar la tierra de Granada sino a besarla con los labios y el corazón." El Ayuntamiento de Granada, por Acuerdo del Pleno Extraordinario Municipal de 12 de junio de 1964, le nombró "Hijo Adoptivo", le hospedó en el Hotel Alhambra Palace y le ofreció una recepción en el Carmen de los Mártires, siendo objeto de numerosos obsequios, entre ellos una caja de taracea que contenía tierra granadina y de una batuta con empuñadura de plata. El multitudinario homenaje popular se hizo en el Paseo de los Tristes, a los pies de la Alhambra, aprovechando el escenario allí instalado durante las recién celebradas fiestas del Corpus. La Banda Municipal de Música interpretó los sones de Granada y fue incluso dirigida unos breves instantes por el propio Lara.
El 14 de octubre de 1997 se utilizó en la ciudad de Los Cármenes un bonito matasellos especial que conmemoraba el Centenario del natalicio del inmortal azteca. Dicha impronta reproducía su retrato de perfil junto a la mención del título honorífico de "Hijo Adoptivo".
Granada, al igual que otras ciudades españolas como Murcia, Valencia y Madrid, tiene una calle dedicada a la memoria del músico. Además, cuenta con una estatua realizada en bronce en 1991, obsequio del pueblo mexicano, que representa su figura sentada, adoptando una pose característica suya, con un puro en la mano junto a un toro y dos mujeres que lo rodean. Un teclado de piano completa el conjunto, pleno de simbolismo. En el monumento figuran varias placas con poemas dedicados a su persona y una frase suya, pronunciada el 22 de agosto de 1965: "Granada: sólo tú podrías haberme inspirado esta canción divina. Bendita seas." Hay que destacar que, aparte de la de Granada, Lara tiene estatuas erigidas en su homenaje en Veracruz (cuyo alcalde le entregó las llaves de la ciudad), Los Ángeles y en Madrid, en su castizo barrio de Lavapies.
A partir de 1967 y debido a que su salud comenzaba a flaquear, Agustín Lara comenzó una retirada paulatina del mundillo artístico, que le llevó a recluirse en su famosa casa de la colonia polanco de la capital. En octubre de 1970, mientras recibía tratamiento en el hospital Inglés (6) de la ciudad de México, a causa de una fractura de fémur que se produjo por una caída en casa, Lara sufrió una insuficiencia respiratoria a la que sobrevivió unos pocos días, hasta las 14:50 horas del 6 de noviembre de ese mismo año cuando falleció por un ataque al corazón a los 73 años de edad.
Su cuerpo fue velado en el Teatro de la Sociedad de Autores y Compositores (de la que sería su Presidente de Honor Vitalicio (7)), de donde se le trasladó al palacio de Bellas Artes. Se le rindieron todo tipo de homenajes, los artistas más famosos del país interpretaron sus boleros y los organilleros de la ciudad acompañaron el cortejo fúnebre tocando uno de sus temas. "Toña la Negra", su intérprete preferida, cantó Noche de ronda en el Teatro Blanquita del Distrito Federal. Los restos mortales de Agustín Lara se depositaron en la Rotonda de Hombres Ilustres del Panteón Nacional de Dolores, en la capital mexicana.
México no tardó en dedicarle un sello, emitido en 1971 (Yvert, 776), que con valor de 40 centavos, tiene como motivo principal de su diseño el teclado de un piano, su instrumento musical preferido.
Agustín Lara cultivó con notable acierto una gran cantidad de géneros musicales (danzones, tangos fox-trots, boleros pasodobles, valses...); sin embargo, de entre todos, su preferido fue el bolero. Lara no lo inventó, lo sabemos. Ese honor le corresponde al cubano Pepe Sánchez, que compuso Tristezas allá por 1883. Sin embargo, el músico azteca determinó la posterior evolución de este género marcándolo con su huella inconfundible (8).
El musicólogo y bolerista Jaime Rico Salazar ha contabilizado nada más y nada menos que 445 canciones de Lara, de ellas 162 son boleros, amén de otras muchas composiciones de la talla de Noche de ronda Azul, que fueron puestas por diversas razones, a nombre de su hermana María Teresa.
Aparte, Lara escribió una opereta (El pájaro de oro) uniendo su nombre a la historia del cine mexicano pues participó (incluso como actor) en treinta películas, ya desde una fecha tan temprana como 1931, cuando compuso y dirigió la música del filme Santa, adaptación de la famosa novela del mismo nombre escrita por Federico Gamboa en 1903. Títulos famosos como Virgen de Medianoche (1941); Pecadora (1947); Revancha (1948), en la que Lara toca el piano; Tropicana (1956); o su propia biografía, La vida de Agustín Lara, realizada en 1959, son sólo un botón de muestra de su faceta cinematográfica.
La herencia musical del "Flaco de Oro", está todavía viva y creemos que por muchos años. Su recuerdo también, aunque sólo sea cada vez que compases de Granada suenan a los cuatro vientos en cualquier lugar del mundo.

Notas




<>(4) Dicha estación de radio, inaugurada el 18 de septiembre de 1930, se caracterizó por ser la que más impulsó la música popular en México.<>(5) César González Ruano, famoso escritor y periodista de la época, comentaba a este respecto: "Este hombre (refiriéndose a Lara) lleva ocho o díez días sonriendo con una copa en la mano, prensado, estrujado, besuqueado, exprimido como un limón por un público demasiado sediento".

<>(6) En dicho hospital fue admitido con el nombre de Carlos Flores.<>(7) En 1989 el Correo de México emitió un sello de 450 pesos dedicado a conmemorar el 25 Aniversario de dicha institución.




Fuentes

BUSTOS, Juan: Agustín Lara y su tiempo. Periódico Ideal (Granada), 6 de octubre 1997.
MARTÍNEZ, José Luis (Notimex): The legend of Agustín Lara: exquiste sinner. Granma Internacional. Electronic edition. Havana, Cuba.
TAFUIT, Pilar: Boleros. Los grandes éxitos (Power CD). Mediasat Group Ltd.





EL ALTAR DEL BOLERO
Canciones de Agustín Lara
Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Aventurera

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Escarcha

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Estoy pensando en tí

Autor e Intérprete
Agustín Lara


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Imposible
Autor e Intérprete
Agustín Lara

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María Bonita

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Mi novia

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Mujer

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Revancha

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Rival

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Sin decirnos adios

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Solamente una vez

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Talisman

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Tardecita

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Veracruz

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Como dos puñales

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Rosa de Francia

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Limosna

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Mensaje

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Entre los dos

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Porque te vas

Autor e Intérprete
Agustín Lara

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Arráncame la vida

Autor e Intérprete
Agustín Lara
 
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Final

Autor e Intérprete
Agustín Lara


lunes, 24 de octubre de 2011

Beatrice Warde / Primera dama de la tipografía

(1900 – 1969)
PRIMERA DAMA DE LA TIPOGRAFÍA

Beatriz Warde deja una huella profunda en la historia de la tipografía, dominio exclusivo de los hombres. Por su habilidad y su conocimiento de la disciplina, tanto en la teoría como en la práctica, ocupa espacios de primera línea. Su impecable texto sobre la tipografía, “La copa de cristal”, mantiene su frescura, su elegancia, su alta dosis de poesía, y disfruta de un aire clásico ciertamente insuperable. En realidad, todo lo que Beatrice Warde realiza  en sus 68 años de existencia tiene el sello de su propia personalidad.
            Beatrice Becker (luego Beatrice Warde) nace  en Nueva York el 20 de septiembre de 1900, en un hogar poco convencional para los inicios del siglo XX. La madre, Mary Lamberton Becker, trabaja como asesora del New York Herald Tribune en temas relacionados con la literatura infantil. Funda uno de los primeros semanarios para chicos y realiza numerosas ediciones y compilaciones de cuentos infantiles. El padre, Gustavo Becker, profesor y compositor, nacido en Texas en 1861 en una familia de inmigrantes alemanes, dirige una escuela de piano. Mucho antes de su matrimonio, a los 28 años, viaja a Europa, conoce a Brahms y estudia con discípulos de Beethoven.
La niña Beatrice, hija única, aprende pronto a disfrutar de los placeres de la lectura y la escritura. Desarrolla una habilidad asombrosa, fundamental para su futura visión de la tipografía. La abuela se integra a la familia para encargarse de su educación, y la formación de Beatrice continua en el hogar hasta los doce años, cuando asiste a la escuela. Los padres se divorcian.
Desde los once años Beatrice se aficiona a la caligrafía. Influenciada por su madre tanto en el campo periodístico como literario, participa en la edición de numerosos periódicos, demostrando inteligencia, inventiva e independencia. Se distingue como escritora e incursiona en los campos de la poesía y la dramaturgia. En 1916 ingresa al Barnard College, la división femenina de la Columbia University. Desde su graduación en 1921, gracias a una recomendación de Bruce Rogers y  hasta su viaje a Europa, trabaja como ayudante de biblioteca en la American Type Founders, donde, a partir de la lectura de Printing for the Bussines de Joseph Thorp, encuentra en la tipografía su verdadera vocación. Promociona de manera innovadora las actividades de la biblioteca: organiza visitas guiadas, conferencias y numerosas exposiciones. En el otoño de su tercer año en Barnard, Beatrice Becker conoce a Frederic Warde, tipógrafo e impresor de la Princeton University Press, y se casan el 30 de diciembre de 1922.
En 1923, el American Institute of Graphic Art (AIGA) incluye en la lista de Los cincuenta libros del año tres títulos diseñados por Frederic Warde, y al año siguiente, cuatro más.
Entonces entra en escena un tercer personaje: Stanley Morison, quien ha fundado en Europa, con otros socios, The Fleuron Society, con el propósito de sacar adelante una revista anual, The Fleuron, y demostrar que los nuevos medios de composición e impresión pueden producir libros de calidad. Contratado por Monotype y atraído por la corriente de revisin de los clásicos que están llevando a cabo D. B. Updike, Bruce Rogers y la ATF, viaja a Estados Unidos en el otoño de 1924.
En ATF trabaja la joven de veinticuatro años Beatrice Warde, quien por su propia iniciativa decide invitar a Morison a cenar a su casa. La invitación no es descabellada. El marido de Beatrice, Frederic Warde,  es autor de una cursiva para la Centaur de Bruce Rogers y de un libro sobre el asunto. Pero Morison declina la invitación. La joven admiradora, tenaz y obstinada, decide presentarse en la oficina de Daniel Updike, en Boston, donde está prevista una reunión. Del encuentro se concluyen muchas cosas, pero la más importante es la mutua atracción entre Beatrice Warde y Stanley Morison. El amor, el cuarto personaje de esta historia, hace su entrada.
De nuevo en Londres, Morison escribe a su admiradora invitándola a trabajar con él en sus proyectos tipográficos, con su marido, por supuesto. Beatrice, ni corta ni perezosa, convence al marido. Inglaterra se perfila en ese momento como un buen lugar para desarrollar sus carreras. Los esposos renuncian a sus respectivos trabajos, abandonan los Estados Unidos a finales de diciembre de 1924 y desembarcan en Inglaterra en enero. La señora Mable, esposa de Stanley Morison, deja el campo libre unos meses después, y luego hará lo mismo el señor Warde. La creciente actividad de Frederic ha hecho que los viajes por Europa (de hasta diez días por mes) se intensifiquen, iniciando una crisis matrimonial que terminará en una separación definitiva en noviembre de 1926. Frederic, quien desde un principio no tenía intenciones de permanecer en Inglaterra ni trabajar largo tiempo con Morison, vive en Francia e Italia, y en 1928, debido a problemas financieros, vuelve de manera definitiva a los Estados Unidos (muere en Nueva York en julio de 1939), mientras Beatrice decide quedarse en Londres junto a Stanley Morison, quien se convertirá en su compañero por el resto de vida.
Durante este período Beatrice colabora con Morison escribiendo en la revista The Fleuron bajo el seudónimo de Paul Beaujon. Debe ocultar su condición femenina, pues por aquel entonces en Inglaterra una mujer no es muy respetada intelectualmente y, además, siendo esposa de un conocido escritor y tipógrafo, Beatrice piensa que se sospecharía de la influencia de su marido. Una tarde de verano, preparando un artículo sobre Garamond para la revista The Fleuron (T.F.), “el escritor e historiador Paul Beaujon, de barba gris, con cuatro nietos e interesado en los muebles antiguos”, encuentra la portada de un libro impreso por Jean Jannon (1580-1658), tallador de punzones de la Academia de Sedan.
Aunque está impreso con los mismos caracteres que siempre se han adjudicado a Claude Garamond, el libro los atribuye a Jean Jannon. Este descubrimiento confirma las sospechas que, en sus tiempos en la biblioteca de ATF, le ha sugerido Henry L. Bullen a Beatrice Warden, alias Paul Beajon: los Caractères de l´Université son demasiado barrocos para la época que se les asigna. Esa misma noche Paul Beaujon toma un transbordador a Francia para comprobar con sus propios ojos, en la Biblioteca Mazarina, que los tipos de Jannon son los mismos que en la Imprimerie Royale de Francia se conservan con el nombre de Caractères de l´Université y que, por tanto, todas las versiones que hasta entonces se han realizado no parten de la fuente original.
“Los tipos de Claude Garamond”, el artículo de cuarenta y ocho páginas publicado por la revista The Fleuron en su quinta edición, causa tal impacto que Monotype solicita una entrevista a Paul Beaujon para ofrecerle el cargo de director del Monotype Recorder. La sorpresa vendrá al encontrar en sus zapatos a una joven y hermosa mujer, que desde entonces abandona su travestido seudónimo. Beatrice ha hecho justicia al noble tipógrafo del siglo XVI Jean Jannon y, a cambio, él le ha devuelto su identidad perdida.
A partir del artículo sobre los tipos de Garamond, la carrera profesional de Warde se afianza definitivamente. En 1927, ya contratada por Monotype, se hace cargo de la revista interna de la empresa, The Monotype Recorder.  Su trabajo incluye numerosas campañas publicitarias y una intensa actividad en la difusión de conceptos teóricos acerca de la tipografía.

El afiche This is a Printing Office es una de sus más famosas piezas y The Crystal Goblet (La copa de cristal) su ensayo más famoso, presentado originalmente como una charla (Printing Should Be Invisible) a los miembros del gremio de tipógrafos ingleses en el St. Bride Institute, en Londres, el 7 de octubre de 1932, y más tarde, en 1955, publicado como parte de su libro The Crystal Goblet: Sixteen Essays on Typography.
Warde argumenta contra la introspección de la tipografía vanguardista y asegura que las tipografías clásicas proveen un recipiente transparente para las ideas del autor. Si el lector nota la tipografía se distrae del contenido, del mismo modo que una copa demasiado decorada aleja al bebedor de una real apreciación del vino.
La copa de cristal es un texto paradigmático del movimiento moderno. El concepto de que la tipografía deber ser clara hasta la transparencia es una premisa del diseño gráfico moderno desde los años treinta hasta los setenta. A partir de los ochenta, bajo la influencia de los estudios culturales, la semiótica y el desconstruccionismo, esta idea sufrió un fuerte cuestionamiento.
Además de talentosa, Beatrice Warde se distingue por su belleza, tanto que sirve de modelo para muchos dibujos de Eric Gill, uno de sus muchos seguidores. Mantuvieron una relación bastante cercana a finales de los años veinte y la continuaron por varios años. El rostro de Beatrice puede apreciarse en los dos grabados de la Belle Sauvage.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Beatrice Warde permanece en una Londres constantemente bombardeada, y en medio del caos se encuentra a sí misma. Mientras las oficinas de Monotype padecen los asaltos de la guerra, el trabajo de Beatrice se enfoca hacia la literatura por encima de la tipografía y en 1941 publica Bombed but Unbeaten (Bombardeados pero no vencidos), una colección de escritos sobre la guerra y cartas a su madre. Después del conflicto, su atención se centra en aspectos pedagógicos. En vez de promocionar fuentes tipográficas y modos de impresión, comienza a promocionar la lectura sobre estos temas.
Concibe el proyecto Books Across the Sea, una sociedad organizada para el intercambio de libros entre los Estados Unidos e Inglaterra con el fin de promover el entendimiento cultural y literario. El proyecto está bien concectado: TS Eliot fue su portavoz. Algunos de estos libros todavía se encuentran en la Columbia Unversity Library, pero en Inglaterra se han dispersado. Uno de los aspectos favoritos de este programa son los libros titulados The Token of Freedom, que pone al alcance de los niños ingleses reubicados durante la guerra autores como Dante, Shakespeare, Chaucer, Milton, Ruskin y Abraham Lincoln.  
En 1960, a los sesenta años y luego de tres décadas de trabajo, se retira de Monotype Corporation, aunque continúa la tarea de difundir las premisas sobre tipografía y legibilidad.
La muerte de Stanley Morison deteriora su salud. El fallecimiento de sus padres la ha sumido en una profunda tristeza pero la muerte de Morison la deja devastada. El 14 de septiembre de 1969, después de un día tranquilo en casa, Beatrice Warde muere repentinamente en Londres, seis días antes de cumplir los sesenta y nueve años.


Beatrice Warden según Eric Gill

Bibliografía

-Bombed but Unbeaten
Beatrice Warde. London, 1941.

- The cristal globet, sixteen essays on typography
Beatrice Warde. The Sylvan Press, London, 1955

- Type faces, old and new
Beatrice Warde. The Bibliographical Society, London 1957

- Hands off or Hands on?
Beatrice Warde. The Typophiles, New York 1969


Fuentes

-Unos Tipos Duros
-Beatrice Warde by Shelley Gruender
-Tras los escritos de Paul Beaujon, de Griselda Flesler




sábado, 15 de octubre de 2011

John Baskerville / El tipógrafo ateo que imprimió la Biblia

Retrato de John Baskerville, 1974
James Millar
John Baskerville
(1706 – 1775)
EL TIPÓGRAFO ATEO
QUE IMPRIMIÓ LA BIBLIA

Impresor, grabador, tipógrafo, innovador de materiales de artes gráficas, miembro de la Royal Society of Arts, nació el 28 de enero de 1706 Wolverley, Worcestershire, Inglaterra. Dirigió a su pupilo John Handy en el diseño de numerosas fuentes tipográficas.
Sobre el año 1723 se había convertido en un maestro de la escritura y hábil grabador de lápidas. En 1740 inició en Birmingham un negocio de barnices que en unos años lo haría un hombre muy rico.
Admirador del trabajo de William Caslon, Baskerville diseñó y talló una familia nueva (que, en distintas versiones, es aún hoy uno de los más populares tipos para libros ingleses), construyó una prensa nueva, se preparaba sus propias tintas, especificaba cómo habían de fabricarle el papel y, tras la impresión, apretaba los pliegos entre planchas de cobre calientes para realzar el efecto.
Pero mientras Caslon era un comerciante cuya ocupación consistía en hacer tipos y venderlos, Baskerville era un hombre de negocios que llegó a la tipografía por placer y que la consideraba un arte. Estas discrepancias en el modo de entender la tipografía aparecerán una vez tras otra a partir de ahora hasta converger, a principios de siglo, en la persona de un profesional nuevo del negocio impresor, el tipógrafo, que además de ganarse la vida con su oficio pretende, al tiempo, ser artista.
Alrededor de 1750 comenzó a experimentar con la fabricación de papel, elaboración de tintas, fundición de tipos e impresión y en 1754 Baskerville creó su primer tipo (los punzones fueron grabados por John Handy que trabajo con él durante 28 años). Se le atribuye la invención del papel vitela y la fórmula de la tinta que usaba era uno de sus secretos.  Tres años más tarde, en 1757 publicó su primer trabajo "Bucolica de Virgilio",  que  anonadó a todos bibliotecarios de Europa. En 1758 se convirtió en impresor de la Universidad de Cambridge, donde el 4 de julio de 1763 publicó su obra maestra, una Biblia, con sus propios tipos, tinta y papel. Es el primer impresor inglés desde Caxton a cuyos libros se alude más por su nombre que por el de los autores. Su estilo, clásico y severo, no se apoya en ornamentos o ilustraciones de ninguna clase, como la mayor parte de los libros de su época. Como muestra final de su toma de partido por el racionalismo contra la superstición y siguiendo su ateísmo, dejó dispuesto en su testamento que se le enterrara de pie en la tierra sin consagrar de su jardín de Easy Hill, en las afueras de Birmingham.
Falleció el 8 de enero de 1775. Cuando un canal llegó al patio de la antigua casa de Baskerville, sus restos mortales (en asombroso estado de conservación) fueron llevados a una casa de depósitos, donde permanecieron durante años antes de que fueran secretamente depositados en la cripta de Christ Church, Birmingham. Después fueron movidos de nuevo, junto con otros, a tierra consagrada en el cementerio Warstone Lane Cemetery. Todavía se habla de los tres entierros de John Baskerville.
El trabajo de Barskerville fue criticado por competidores envidiosos y pronto cayó en desgracia. Los impresores de la época recomendaban no leer los sus libros. Esparcieron el rumor de que leer libros tan blancos y con ese tipo de letra podía causar ceguera a los lectores. La tipografía Baskerville fue prácticamente olvidada durante más de un siglo, hasta que en 1924 Bruce Rogers la rescató y retocó para Monotype.
Se cree que Sir Arthur Conan Doyle, quien vivió en Birmingham, pudo haber tomado prestado su nombre para uno de sus relatos de Sherlock Holmes, El sabueso de los Baskerville.

Tipografía Baskerville

Tipografía Baskerville

La tipografía Baskerville  fue diseñada en 1757 y está clasificada como un tipo de transición entre el estilo antiguo de la Caslon y los estilos más modernos de Bodoni y Didot.
Fue el resultado de mejorar una tipografía diseñada por William Caslon. Aumentó el contraste entre los palos finos y anchos, haciendo los serif más afilados, los palos curvos más redondeados y los caracteres más regulares. Estos cambios le dieron una gran consistencia en tamaño y forma.
El resultado fue una mayor legibilidad, siendo los más característicos el palo inferior de la Q mayúscula y los serif de las cursivas.

Fuentes:
Wikipedia
Manual de Tipografía, de Ruari McLean





miércoles, 5 de octubre de 2011

Chema Madoz / Poeta de la imagen


POETA DE LA IMAGEN
(Madrid, 1958)

Analizando el azaroso mapa de señales que emiten las cosas desde el lugar que ocupan en el mundo, Madoz individualiza y desordena, confronta y manipula hasta conseguir mostrar un nuevo orden, una cara oculta del sentido, una nueva verdad simbólica que resalta por impacto el desorden de la lógica. Las cosas, los objetos, situados en un nuevo lugar, desnudos del entorno natural donde realizan su función, están ante la cámara emitiendo otras señales diferentes. Convertidos en signos están ahora literalmente hablando. O mejor, son imágenes que están literariamente hablando. Porque partiendo de la estética de la semejanza y la vecindad de referentes, Madoz desplaza el sentido natural de los conceptos a otras comprensiones explotando al máximo sus capacidades simbólicas y resolviendo su discurso con figuras y tropos de honda relación con el lenguaje: analogías, metáforas, paradojas o metonimias visuales que ofrecen al espectador un juego de percepción poética y le exigen una colaboración activa.
Borja Casani




José María Rodríguez Madoz nació en Madrid en 1958. Entre 1980 y 1983, estudió Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid y al mismo tiempo cursó fotografía en el Centro de Enseñanza de la Imagen.
Como orfebre de la imagen, Madoz siempre utiliza el blanco y negro para crear sus objetos artísticos. Ajeno a la carrera sin fin que imponen las nuevas tecnologías, su lugar de trabajo se asemeja más al taller de un artesano que al estudio de un fotógrafo contemporáneo. Madoz confecciona imágenes con un ritual sencillo y con instrumentos básicos en la vida del hombre.
"Desde mi punto de vista, el blanco y negro genera un tipo de imágenes que son más abstractas, que tienen que ver más con la imaginación, con la memoria, entonces yo creo entronca muy bien con el tipo de imágenes que yo creo. También el trabajo intenta jugar con el mínimo de elementos posibles, que además en la mayoría de los casos están reducidos a la mínima expresión y, al mismo tiempo, el equipo que utilizo es mínimo: una cámara y punto. En ese sentido, la utilización del blanco y negro, por supuesto con toda la gama que tienen, supone una reducción de las posibilidades y siempre me ha parecido atractivo, que dota al trabajo de una cierta magia", explica el fotógrafo español.
En 1985 La Real Sociedad Fotográfica de Madrid decidió exponer su primera muestra individual. Tres años después la conocida Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes (Madrid) realizó la apertura de su programación de fotografía exponiendo sus trabajos.
El propio Madoz explica así su trabajo: "En mi obra no hay un intento de marcar una postura de rebelión. En realidad pretende ver como la realidad puede ser mucho más rica de lo que nos podría parecer al primer corte de vista. Desde mis primeras imágenes aparecían las personas, pero siempre ha habido un hilo conductor con mis primeros trabajos, que quizás sí tienen una distancia formal muy fuerte con mi trabajo más reciente. El hilo conductor creo que ha sido esa aspiración a saltar de un nivel de la realidad a otro a través de pequeñas manipulaciones u alteraciones". En 1990 comenzó a desarrollar el concepto de objetos, con el cual se convirtió en un fotógrafo sumamente reconocido.
En 1991, su obra sale del país al hacer parte de la exposición Cuatro direcciones: fotografía contemporánea española,  organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Ese mismo año, recibió el premio Kodak, y dos años después, la Bolsa de Creación Artística de la Fundación Cultural Banesto. La Editorial Art-Plus de Madrid editó en 1995 su primera monografía: el libro Chema Madoz (1985 - 1995). Tres años más tarde fue la Editorial Mestizo, A. C., de Murcia quien le publicó un tomo al artista. El libro se tituló Mixtos - Chema Madoz. En 1999 el Centro Gallego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela muestra la exposición individual de trabajos realizados entre 1996 y 1997. A finales de ese año, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó la exposición individual Objetos 1990 - 1999, que se configuró como la primera muestra retrospectiva que este museo dedica a un fotógrafo español en vida. En el 2000 recibió el Premio Nacional de Fotografía de España. Ese mismo año la Bienal de Houston Fotofest le reconoce como "Autor Destacado". Su obra sobrepasó fronteras llegando no sólo a la ciudad norteamericana sino también hasta el Chateau d’Eau de Toulouse (Francia).
Su última exposición incluye una amplia representación de su trabajo desde el 2000 hasta el 2005, en el que continua con su peculiar manera de crear objetos artísticos a través de una cámara. De los utensilios que utilizamos en la vida diaria —como fósforos, vasos, cucharas o relojes— crea una imagen poética. Por eso Chema Madoz es más que un fotógrafo. Es el poeta de la fotografía contemporánea española.




sábado, 24 de septiembre de 2011

Gonzalo Rojas / Uno de los más grandes


(1917-2011)
UNO DE LOS MÁS GRANDES

Gonzalo Rojas Pizarro, considerado uno de los más grandes poetas modernos, nació en Lebu, sur de Chile, el 20 de diciembre de 1917. En 1926, cinco años después de la muerte de su padre, la familia se trasladó a Concepción, y Rojas ingresó en un internado. Durante sus estudios, fundó la revista Letras en el Liceo de Hombres. Cursó Derecho y Filología Clásica en la Universidad de Chile en Santiago, y posteriormente se matriculó en el Instituto Pedagógico de la misma universidad. En 1936 colaboró en el periódico El Tarapacá (Iquique), donde publicó sus poemas y un ensayo sobre el escritor español Ramón María del Valle Inclán. Trabajó en el Instituto Barros Arana y en las minas de Atacama, donde se dedicó a la alfabetización de los trabajadores. Se incorporó como jefe de redacción en la revista Antártica de Santiago de Chile y en 1938 ingresa en el grupo “La Mandrágora”, de tendencia surrealista. Dirige la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) y su revista, Alerce. Durante estos años participa activamente en el quehacer literario de la que posteriormente recibe en Chile el nombre de la Generación del 38.
Fue profesor de literatura en la Universidad de Chile en Valparaíso y en 1952 pasó a formar parte de la Universidad de Concepción en las cátedras de Literatura Chilena y de Teoría Literaria del Departamento de Español. En 1955 funda las Escuelas de Temporada de la Universidad de Concepción, y en los años siguientes llevó estas actividades también a otras provincias chilenas, abriendo así la universidad al pueblo. Impartió clases allí hasta 1970, año en que Salvador Allende lo nombró Consejero Cultural en China. En 1972 trabajó como diplomático en Cuba. Tras el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, se exilió primero a Alemania Oriental y, más tarde, a la antigua Unión Soviética. En 1974 fijó su residencia en Caracas, Venezuela, donde impartió clases en la Universidad Simón Bolívar y en el Centro Rómulo Gallegos. En 1979 regresó a Chile, gracias a una beca Guggenheim, ubicándose en Chillán. Dio conferencias en diversas universidades americanas y un año después grabó sus poemas en la Biblioteca del Congreso en Washington.
Su poesía se mueve por los temas del amor, la muerte y la trascendencia, con un lenguaje de conciencia crítica y de diálogo con el mundo. Entre sus poemarios se cuentan La miseria del hombre (1948, Premio de poesía inédita de la Sociedad de Escritores de Chile); Contra la muerte (1964, Premio Casa de las Américas); Oscuro (1977), Transtierro (1979), 50 poemas (1982), Del relámpago (1981 y 1984), El alumbrado (1986), Materia de testamento (1988), Desocupado lector (1990), Antología de aire (1991), Las hermosas (1991), Zumbido (1991), Río turbio (1996), América es la casa y otros poemas (1998), Obra selecta (1999) y El ocio sagrado (2002). En 1992, obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile, el Premio de la Sociedad de Escritores de Chile y en España el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Entre sus reconocimientos se encuentra el de Ciudadano ilustre de la ciudad de Concepción (1993), Medalla de la Universidad de Valparaíso (1994), Distinción honorífica de la Universidad de Playa Ancha (1994), Ciudadano ilustre de Valparaíso (1995). En 1998 fue nombrado  Doctor Honoris Causa (Universidad Andrés Bello). En ese mismo año, obtuvo el Premio José Hernández de Argentina y se le otorgó el primer Premio Octavio Paz de México por la homónima fundación creada en 1997. Premio Altazor y Premio Walt Whitman (2001). En 2002 fue nombrado académico de honor de la Academia Chilena de la Lengua y en el 2003 recibió el Premio Cervantes de Literatura. Fue miembro del Instituto de Literatura Latinoamericana de Pittsburg.
Murió a los 93 años el 25 de abril DE 2011 en Chillán. Su obra ha sido traducida al inglés, alemán, francés, portugués, ruso, italiano, rumano, sueco, chino, turco y griego.


viernes, 16 de septiembre de 2011

James Nachtwey / Fotógrafo de guerra



DANTE


James Nachtwey
FOTÓGRAFO DE GUERRA
(Syracuse, 1948)

Una frase de Robert Capa abre el documental sobre James Nachtwey, Fotógrafo de Guerra: “Si la foto no es buena es porque no estás lo suficientemente cerca”. Y Nachtwey es más que bueno porque vive en la mitad del fuego, y no es metáfora, en el mismo infierno, en el centro del dolor y del odio de los seres humanos, en la guerra. Se ha olvidado de su propia vida para dedicarse al riesgoso oficio de documentar esta fascinación de los seres humanos: matarse unos a otros.
Nacido en Syracuse y criado en Massachusetts, se formó en Historia del Arte y Ciencias Políticas. Influenciado por las imágenes de la Guerra de Vietnam y del Movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos, decidió hacerse fotógrafo. Trabajó a bordo de navíos de la marina mercante y, mientras aprendía a fotografiar, trabajó como interino en la de edición de películas documentales y como camionero. En 1976 comenzó a trabajar como fotógrafo de periódicos en Nuevo México y, en 1980, se mudó a Nueva York para dar inicio a una carrera como fotógrafo freelance para revistas. Su primer trabajo como fotógrafo internacional fue la cobertura del movimiento civil en Irlanda del Norte en 1981 durante la huelga de hambre protagonizada por miembros del IRA y del INLA. Desde entonces, James Nachtwey se ha dedicado a documentar guerras, conflictos y situaciones sociales precarias.
Desde 1984 es fotógrafo de la revista Time. Estuvo asociado a Black Star de 1980 a 1985 y fue miembro de la agencia Magnum de 1986 a 2001. En este año participó en la fundación de la agencia de fotografía VII Photo Agency. Hizo exposiciones individuales en el Centro internacional de Fotografía (ICP) de Nueva York, en la Bibliothèque Nationale de France en París, en el Palazzo delle Esposizioni de Roma, en el Museum of Photographic Arts de San Diego, en la Culturgest de Lisboa, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y en la Fahey/Klein Gallery de Los Ángeles, entre las más destacadas. Está asociado a la Royal Photographic Society y es doctor honoris causa en artes de la Facultad de Artes de Massachusetts.
En 2001 se publicó el documental War Photographer basado en su obra, dirigido por Christian Frei y nominado a los Oscar como mejor película documental.
En 2003, trabajando para la revista Time en Bagdad fue herido por una granada cuando acompañaba una patrulla del Ejército de los Estados Unidos, y estuvo inconsciente por algunos días.
Ha publicado Deeds of War (Editorial Thames & Hudson, 1999) e Inferno (Editorial Phaidon Press, 2001).
Ha recibido numerosos premios como la Medalla de Oro Robert Capa (cinco veces), el Premio World Press Photo (dos veces, por una foto sobre la hambruna en Somalia y otro por una foto sobre el genocidio en Ruanda), el Magazine Photographer of the Year (seis veces), el Premio Infinity del International Center of Photography (tres veces), el Premio Leica (dos veces), el Premio Bayeaux para Corresponsales de Guerra (dos veces), el  Premio Martin Luther King, el Premio Henry Luce Award, el Alfred Eisenstaedt Award, el Canon Photo essayist Award y el Premio W. Eugene Smith Memorial Grant en Fotografía Humanista. Es miembro de la Royal Photographic Society. Doctorado Honorífico de Bellas Artes por el Massachusetts College of Arts.


sábado, 10 de septiembre de 2011

Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares, 1968
Fotografía de Alicia D'Amico
DE OTROS MUNDOS
FICCIONES


Adolfo Bioy Casares
(1914 - 1999)
BIOGRAFÍA BREVÍSIMA

Escritor argentino. Iniciado muy joven con una serie de relatos, impregnados de surrealismo y luego no recogidos en la madurez, fundó en 1935 la revista Destiempo junto con Jorge Luis Borges. Con él escribió varios volúmenes de novelas policiacas, mezclados con observaciones irónicas sobre la sociedad argentina y suscritos con diversos seudónimos: H. Bustos Domecq, B. Suárez Lynch, B. Lynch Davis y Gervasio Montenegro. Su principal personaje es el detective Isidro Parodi. En novelas, cuentos y guiones de filmes, Bioy ha estudiado mitos clásicos revividos en la modernidad, aspectos paranormales de la vida y la psicología del amor. Entre sus títulos más notorios están: las novelas La invención de Morel (1940), Plan de evasión (1945), El sueño de los héroes (1954), Diario de la guerra del cerdo (1969), Dormir al sol (1973) y Aventuras de un fotógrafo en La Plata (1985), y los libros de cuentos El perjurio de la nieve (1944), La trama celeste (1948), Historia prodigiosa (1956), Guirnalda con amores (1959), Historias desaforadas (1986) y Una muñeca rusa (1991). Publicó parcialmente sus memorias y el texto de dos filmes coescritos con Borges: Los orilleros y El paraíso de los creyentes (1955). En 1990 se le concedió el Premio Cervantes.




Entrevista con Adolfo Bioy Casares




Adolfo Bioy Casares
(1914 - 1999)

            Escritor argentino, uno de los más destacados autores de la literatura fantástica universal. Miembro de una familia de hacendados bonaerenses, en 1929 escribió Prólogo, manuscrito que revisó y mandó a imprimir su padre. Su temprana vocación por las letras fue estimulada por su familia, y ya en 1933 publicó el volumen de cuentos Diecisiete disparos contra lo porvenir.


              
             Pronto se vinculó culturalmente al círculo cosmopolita de la revista Sur; su amistad con Jorge Luis Borges sería decisiva en su carrera literaria. En 1932 conoció a Borges en casa de Victoria Ocampo, y también a su hermana Silvina Ocampo, quien se convirtió en su esposa en 1940. La estrecha amistad con Borges duró hasta la muerte de éste en 1986 y dio origen a una serie de obras escritas en colaboración y firmadas con los seudónimos de B. Suárez Lynch, H. Bustos Domecq, B. Lynch Davis y Gervasio Montenegro: Seis problemas para don Isidro Parodi (1942), Dos fantasías memorables (1946), Un modelo para la muerte (1946), Crónicas de Bustos Domecq (1967), Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977) y también a dos guiones cinematográficos, Los orilleros y El Paraíso de los creyentes (ambos de 1955).
               El mismo año de su boda publicó La invencion de Morel (1940), su obra más famosa y un clásico de la literatura contemporánea. Narrada en primera persona y ambientada en una isla desierta, en la trama se entrecruzan el delirio, la pasión amorosa y la idea de inmortalidad. Un fugitivo, cuyo nombre no se conoce, llega a una isla en la que vive Faustine, mujer de la que se enamora, aunque se limita a observarla escondido en los atardeceres. Allí el científico Morel había inventado una máquina capaz de reproducir todos los sentidos, pero para poder recrear un ser humano, éste antes tiene que morir. El fugitivo pone en marcha la máquina y se graba durante siete días al lado de Faustine. Como estaba sentenciado, el protagonista muere, aunque será inmortal en la eterna reproducción de su imagen.
               Para entonces Bioy Casares había renegado de sus escritos anteriores, entre ellos las narraciones La estatua casera (1936) y Luis Greve, muerto (1937). En la fructífera década de 1940 publicó los volúmenes de relatos La trama celeste (1944), El perjurio de la nieve (1948) y Las vísperas de Fausto (1949), además de la novela Plan de evasión (1945), que relata una diabólica propuesta del Dr. Castel, gobernador de la isla del Diablo y discípulo de William James, consistente en practicar sobre unos prisioneros una nueva teoría de la percepción. En colaboración con su mujer escribió la novela policíaca Los que aman, odian (1946); codirigió con J. L. Borges la prestigiosa colección del género El Séptimo Círculo y los tres compaginaron la Antología de la literatura fantástica (1940).
              En el decenio de los cincuenta publicó los cuentos de Historia prodigiosa (1956) y Guirnalda con amores (1959). El sueño de los héroes (1954), quizás su mejor novela, narra cómo una pandilla de amigos recorre los suburbios de Buenos Aires durante los tres días del carnaval de 1927 en busca de aventuras y diversiones; años después el protagonista, Gauna, intenta regresar al pasado ignorando que el viaje puede originar el despliegue de posibilidades anteriormente evitadas.
             En esta obra la geografía del barrio porteño está inmersa en un clima alucinante que vuelve a encontrarse en Diario de la guerra del cerdo (1969), sobre la guerra de los jóvenes contra los viejos, y en Dormir al sol (1973), centrada en el informe que Lucio Bordenave escribe en un sanatorio frenopático en el que ha sido confinado. Humor, ironía y parodia aparecen en los cuentos de El lado de la sombra (1962), El gran Serafín (1967) y El héroe de las mujeres (1978). Por otra parte, Breve diccionario del argentino exquisito (1971) es una observación sobre el lenguaje.
            Obras posteriores de Bioy Casares son las novelas La aventura de un fotógrafo en La Plata (1985) y los cuentos de Historias desaforadas (1986) y Una muñeca rusa (1991). En la década de los noventa publicó la novela Un campeón desparejo (1993); los libros de recuerdos Memorias. Infancia, adolescencia y cómo se hace un escritor (1994) y De jardines ajenos (1997) y el volumen de cuentos Una magia modesta (1998).
            Su obra narrativa le valió diversos galardones, como el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) en 1975 y el Premio Cervantes en 1990. Se lo distinguió como Miembro de la Legión de Honor de Francia (1981) y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (1986). Fueron llevadas al cine El perjurio de la nieve, con el título de El crimen de Oribe, Diario de la guerra del cerdo (dirigida por Leopoldo Torre Nilsson) y El sueño de los héroes (con dirección de Sergio Renán).


             La narrativa de Bioy Casares se caracteriza por un racionalismo calculado y por un anhelo de geometrizar sus composiciones literarias. El contrapunto a este afán ordenador viene dado por un constante uso de la paradoja y por un agudísimo sentido del humor. Para Bioy, el mundo está hecho de infinitos submundos, a la manera de las muñecas rusas, y la barrera entre verdad y apariencia es sumamente endeble, como se revela especialmente en las ya citadas obras La invención de Morel (1940), Plan de evasión (1945), La trama celeste (1948) o El sueño de los héroes (1954).
              La aparición de La invención de Morel situó inmediatamente a Bioy Casares entre los primeros que en la Argentina abordaron con maestría el género fantástico; de hecho, esa novela actuó como referencia insoslayable para las siguientes generaciones de escritores, que se interesaron por conocer y profundizar en las estrategias del género. La invención de Morel es una historia de amor en la que los enamorados viven vidas incompatibles, que transcurren en ámbitos y tiempos enfrentados. Uno de ellos, el fugitivo, es un hombre real de carne y hueso; el otro, Faustine, es un fantasma, el repertorio de apariencias de una mujer grabadas por la máquina de Morel y proyectadas sin cesar. Años más tarde, en La trama celeste, Bioy insistirá en entablar curiosas relaciones entre realidades en principio incompatibles, dibujadas sobre un tejido de espacios y tiempos paralelos.
            En general, en las novelas y los relatos de Bioy se cuestionan de modo obsesivo y recurrente los estatutos del orden espacial y temporal. Sus personajes se presentan atrapados por fantasmagóricas tramas, obligados a descifrar la compleja estructura de las percepciones, en las que las misteriosas combinaciones entre realidad y apariencia rigen sus existencias cotidianas. Además de un hábil y exquisito manejo del humor y la ironía, la prosa de Bioy Casares suele ser considerada como una de las más depuradas y elegantes que ha dado la literatura latinoamericana.