miércoles, 13 de julio de 2016

Carice van Houten / La Reina Roja



DE OTROS MUNDOS

Carice van Houten
(1976)

Carice van Houten nació el 5 de septiembre de 1976 en Leiderdorp (cerca de Leiden) Países Bajos. Su madre, Margje Stasse, actualmente trabaja en el Consejo de la televisión educativa holandesa. Su padre, Theodore van Houten, es escritor y locutor de la televisión holandesa. Ella es la hermana mayor de la actriz y cantante Jelka van Houten. Cursó sus estudios secundarios en el St. Bonifatius College en Utrecht, donde obtuvo el rol protagónico en Tijl Uilenspieghel, de Hugo Claus, dirigida por Ad Migchielsen. En 1995 fue aceptada por la Academia de Drama de Ámsterdam. Ganó varios premios, incluyendo a mejor actriz en Tribeca Film Festival por su papel en Mariposas negras (2011) y cuatro Becerros de Oro a la mejor actriz. Fue elegida ‘Mejor actriz holandesa de todos los tiempos’ por el público de su país en 2008. Su impresionante actuación en la épica de guerra de Paul Verhoeven, El libro negro, marcó el inicio de la brecha internacional de Carice. Luego hace parte del elenco de Valkyrie, de Bryan Singer, con Tom Cruise como protagonista. En el verano de 2011 Carice se une al elenco de la exitosa serie de HBO Juego de tronos.


Carice van Houten como Melisandre, "La Reina Roja".

Cuando tenía tan solo 5 años, su padre la llevó a una proyección de Napoleón Bonaparte de Abel Gance, con la cual quedo absolutamente fascinada. Ya a los comienzos de los años 90’ pudo demostrar convincentemente sus talentos actorales en el Colegio Secundario Liceo Bonifatius de Utrecht. Una de sus primeras interpretaciones fue en una obra de teatro muy popular en Europa, una versión teatral de Hugo Claus (Tijl Uilenspieghel).









En 1995 le ocurrió algo único, fue aceptada por la Academia de drama de Maastricht de Amsterdam y comenzó luego su carrera de TV (Labyrint, VPRO TV en 1997). También fue estudiante de la Academia de Bellas Artes de Amsterdam. Allí fue galardonada con el premio Pisuisse 1999 por ser una de las mejores estudiantes al graduarse. En septiembre de 2000 dio vida al personaje de Polly, una cantante y actriz, en una nueva puesta de la Threepenny Opera, por la que obtuvo fabulosas críticas. Ganó el Pisuisse Award y el Top Naeff Award por esta actuación teatral y otro Golden Calf por su papel en Undercover Kitty (Gatito encubierto) en el año 2001, película basada en la novela de niños Miss Minoes, de Annie MG Schmidt.





Carice, es una gran admiradora de las películas
mudas, particularmente de Chaplin.



Luego de realizar dos temporadas del musical Foxtrt en 2001 – 2002 se ganó al público holandés en esta magnífica producción del teatro de Schmidt.



En la temporada 2007-2008 Carice desempeña una gran actuación junto a la Actriz Pierre Bokma en Casanova in Bolzano.

En el año 2006 Carice brilla como cantante Judía en la Película El Libro Negro de Paul Verhoeven, una película aclamada por la crítica internacional. Para El Libro Negro Carice recibe su tercer Becerro de Oro como mejor Actriz. En los Países Bajos el público y la crítica la considero una de las mejores películas de todos los tiempos, es allí donde Carice van Houten lanza su carrera Internacional.

Primera producción de habla inglesa de Carice es Dorothy Mills (2008), un thriller rodado en Irlanda por el director francés Agnès Merlet. En la película de Ridley, Scott Body of lies, Carice hace el papel de ex mujer de Leonardo Di Caprio, pero lamentablemente sus escenas fueron cortadas. Valkyrie, de Bryan Singer, es la primera producción de Hollywood más importante para Carice; en esta cinta interpreta a Nina von Stauffenberg, la esposa del personaje de Tom Cruise, Claus von Stauffenberg.

Carice van Houten protagoniza junto a Maggie Smith la historia de fantasmas From Time to Time, Repo Men con Jude Law y la película de terror Garra negra con Sean Bean. También protagonizó el taquillazo holandés Alles is liefd, en la que muestra su gran habilidad para la comedia y De gelukkige huisvrouw por la que recibió su cuarto Premio Becerro de Oro como mejor actriz.



En 2010 van Houten protagonizó Black Butterflies, por la que fue galardonada como mejor actriz en el Festival de Cine de Tribeca y en Festival de Cine de Holanda.

En el verano de 2010 van Houten se unió al reparto del thriller Intruders, protagonizado por Clive Owen y Daniel Brühl. Y trabajó en Jackie, una película neerlandesa que está protagonizada por su hermana en la vida real, Jelka, y Holly Hunter.

Van Houten también es cantante. En 2012 lanzó su álbum de debut “See You On the Ice”. En este álbum críticamente aclamado trabajó con músicos legendarios como Antony Hegarty, Marc Ribot y Howe Gelb.

En 2010 Carice golpea la pantalla con Mariposas Negras de Paula van der Oest, película holandesa (Black Butterflies, 2011) establece un paralelo entre seres humanos de distinta raza, pero iguales en su lucha por la libertad: De un lado, la artista blanca surafricana que en lo privado libra una batalla para ser reconocida por el padre distante y en lo público alza la voz contra la injusticia; de otro lado, un pueblo negro que se rebela contra un régimen opresor, en el África del Apartheid de los años sesenta. Por la vía artística o política se expresa la inconformidad. La poesía contundente, triste y realista de Ingrid Jonker integra ambas causas y establece un diálogo con la realidad, con el pasado y el presente de su país. Desafía la literatura, la política segregacionista en la figura del padre y los tabúes en diversos aspectos incluyendo el sexual.




En el verano del 2010 Carice se incorpora al reparto del thriller Intruders (Intrusos) con Clive Owen y Daniel Brühl. Intruders es un thriller hispano-anglosajón dirigido por Juan Carlos Fresnadillo. El guion es del escritor Nicolás Casariego y el director de la misma fue Jaime Marqués. Intrusos se estrena en el año 2012.

En 2011 Carice se incorpora al elenco de Game of Thrones. (Juegos de tronos). Ella interpreta el papel de Melisandre en la segunda temporada de la exitosa serie de HBO, una seductora mujer con poderes proféticos. Luego del éxito de Juego de Tronos, firma contrato por los siguientes años, y va por la séptima temporada, a estrenarse en 2017.

Melisandre y Jon Snow
Juego de tronos
Carice van Houten
en Juego de tronos

El momento más impactante del estreno de la sexta temporada de Game of Thrones (Juego de tronos) fue, sin dudas, la revelación de la verdadera apariencia de Melisandre (Carice van Houten).
En la escena final de ‘The Red Woman’, tras enterarse de la muerte de Jon Snow (Kit Harington) y su decepción por lo ocurrido con Stannis (Stephen Dillane),Melisandre se quita su ropa y su collar de gargantilla de rubíes para mostrar su verdadero yo: en realidad es una anciana de muy avanzada edad, aunque el misterio en torno a su figura seguía latente. ¿Cuántos años tiene? ¿Quiénes conocen su secreto? ¿Su collar es la fuente es su apariencia juvenil?
En la saga A Song of Ice and Fire (Canción de hielo y fuego), George R. R. Martin explica que Melisandre puede usar espejismos o ilusiones. Por ejemplo, en A Dance with Dragons (Danza de dragones), la ‘mujer roja’ le dice a Jon Snow “llámalo cómo quieras. Glamour, apariencia, ilusión. R’hllor es el Señor de la Luz, Jon Snow, y se lo da a sus servidores para tejer, como otros tejen con hilo” y poco después señala que los objetos con una fuerte conexión con una persona ayudan a crear espejismos mucho más potentes. Entonces, ¿por sus palabras puede interpretarse que su collar de rubíes es la clave de falso aspecto? En Game of Thrones, la sacerdotisa siempre lleva puesta esta joya, salvo durante el baño que se da frente a Selyse Baratheon (Tara Fitzgerald) en la cuarta temporada.


Entendido todo este preámbulo, The Huffington Post buscó a la actriz Carice van Houten para conocer la verdad, respondiendo esta que “bueno, sí”, la magia de su juventud radica en su collar. Sin embargo, ¿cómo se explica lo sucedido con Selyse? ¿Acaso ella ya conocía el verdadero aspecto de Melisandre en su condición de devota del Señor de la Luz? Para muchos, la esposa de Stannis sí vio a la ‘mujer roja’ como una anciana desnuda y por eso apenas podía levantar la cabeza delante suyo.
En 2012, Carice van Houten había adelantado que Melisandre tenía más de 100 años. Es decir, los devotos de R’hllor quizá ya sabían su secreto. Además, los showrunners David Benioff y Dan Weiss indicaron que Game of Thrones ya había ofrecido “algunas pistas” sobre la edad de Melisandre antes de la sexta temporada. Asimismo, es conocido que ambos guionistas suelen esconder detalles que se hacen relevantes más adelante.

De todos modos, la edad precisa de Melisandre todavía es un misterio, aunque se llegó a decir que tiene unos 400 años.





MELISANDRE Y LA RESURRECCIÓN
DE JON SNOW

Una de las grandes revelaciones de esta temporada y uno de los momentos más esperados por los fans finalmente ha sucedido: Jon Snow está de regreso. Y aparentemente traerlo de vuelta tomó mucho trabajo, según ha comentado Carice van Houten, la actriz encargada de interpretar a Melisandre en el drama de HBO, a EW.
De acuerdo a las declaraciones de la actriz, la escena final de 'Home' (6x02)pasó por un rodaje muy intenso con el director Jeremy Podeswa deseando obtener cada toma perfecta. Lo que supuso horas de rodaje limpiando y tocando el cadáver de Jon Snow, mientras Kit Harington yacía desnudo sobre una mesa.


"Se tardó muchísimo en resucitarlo, ¡muchísimo!", ha señalado van Houten. "Era una escena muy importante y la rodamos desde ángulos distintos. Creo que lavé su cuerpo unas cincuenta veces. Hay mucha gente que estaría muy celosa, incluyendo a mi madre y a mi hermana. Yo estuve bromeando sobre eso con él. 'Si solo mi madre pudiera ver esto' y a él le encantaba", continúa la actriz.


Harington, por su lado, declaró a EW que no tenía ninguna queja acerca de pasar dos episodios tumbado, especialmente cuando sus días en el set de rodaje involucraban escenas de acción en las que la temperatura era bastante baja."Fueron dos episodios muy fáciles, me encantó", ha dicho el actor. "Estaba en una habitación caliente, lo cual es bastante inusual para mí". En cuanto a los cuidados que van Houten le presta a su personaje en dicho episodio, el actor ha explicado que fue una experiencia "muy extraña, como el sueño húmedo de un adolescente".

En su país natal, Holanda, 
Carice van Housten se ha convertido 
en una de las actrices más queridas.


Después de la Reina Madre y de Máxima Zorreguieta, Carice van Houten es la mujer más popular de Holanda.  El director Paul Verhoeven la descubrió para el mundo en El libro negro y Juego de tronos confirmó sus encantos.


Filmografía

IVORY GUARDIANS (1998)
SUZY Q (TV, 1999)
STORM IN MIJN HOOFD (2001)
AMNESIA (2001)
UNDERCOVER KITTY (2001)
HET EVERZWIJN (2002)
FATHER’S AFFAIR (2003)
BLAK SWANS (2005)
LEPEL (2005)
BONKERS (2005)
BLACK BOOK (2006)
LOVE IS ALL (2007)
HORTON HEARS A WHO! (2008)
SINGING INTHE DARK (2008)
DOROTHY MILLS (2008)
VALKYRIE (2008)
FROM TIME TO TIME (2009)
LOVE LIFE (2009)
THE HAPPY HOUSEWIFE (2010)
REPO MEN (2010)
BLACK DEAT (2010)
LEGEND OF THE GUARDIANS: THE OWLS OF GA’HOOLE (2010)
BLACK BUTTERFLIES (2011)
INTRUDERS (2012)
GAME OF THRONES TEMPORADA 2, (2012)
GAME OF THRONES TEMPORADA 3, (2013)
GAME OF THRONES TEMPORADA 4, (2014)
GAME OF THRONES TEMPORADA 5, (2015)
GAME OF THRONES TEMPORADA 6, (2016)





viernes, 1 de julio de 2016

Reinaldo Arenas


(1943 - 1990)



Reinado Arenas nació en Aguas Claras, Cuba, en 1943 y falleció en Nueva York, en 1990. Su obra inicial se inscribió en la narrativa del boom latinoamericano. Sus últimas producciones son un testimonio doloroso y satírico de su vida, como en Antes que anochezca (1992).
Criado en el seno de una familia humilde y campesina, su adolescencia estuvo marcada por su unión a la insurrección castrista desde 1958. Con el triunfo de la Revolución, tuvo oportunidad de participar en el programa de educación del nuevo gobierno, donde su formación autodidacta se vio enriquecida por la frecuentación de dos maestros, José Lezama Lima y Virgilio Piñera, que avalaron sus tempranas publicaciones.
En 1962, cuando sólo contaba diecinueve años, apareció su primera y última novela editada en la isla, Celestino antes del alba, ya que el resto de su producción se publicó en el extranjero. Entrada la década de los años sesenta, fue víctima de las medidas del gobierno cubano contra los homosexuales y el acoso contra él aumentó hasta que en 1973 fue acusado de abuso sexual y arrestado: huyó y se convirtió en fugitivo por el interior de la isla, pero poco después se le detuvo y encarceló en la prisión de El Morro.
Finalmente, en 1980, por una amnistía gubernamental, pudo optar por el exilio. Se trasladó primero a Miami, donde no tuvo suerte, y luego a Nueva York, ciudad en la que se instaló definitivamente y continuó escribiendo, hasta que, enfermo de sida, decidió quitarse la vida en 1990, dejando más de veinte libros, que incluyen diez novelas, algunos poemas, relatos breves y obras de teatro.
En esa densa producción corresponde destacar El mundo alucinante (1965), Otra vez el mar y la autobiográfica Antes que anochezca, cuya versión cinematográfica se estrenó en 2001. El mundo alucinante fue llevada de contrabando a Francia, hecho que acentuó la hostilidad del gobierno cubano hacia el escritor; la obra es una recreación mítica de la vida del cura mexicano Servando Teresa de Mier. Otra vez el mar, una de sus novelas fundamentales, fue confiscada por la policía política; Reinaldo Arenas se vio obligado a reescribirla tres veces.
Otras obras que cabe mencionar son El palacio de las blanquísimas mofetas (1980), El central (1981), Termina el desfile (1981), Arturo, la estrella más brillante (1984), El color del verano (1991) y El asalto (1991). Arenas, junto a S. Sarduy, está considerado uno de los principales continuadores del neobarroquismo cubano inaugurado por la obra de Lezama Lima.

Pelicula "Antes que Caiga la Noche".

El poeta Reinaldo Arenas se suicida en Nueva York

  • Javier Bardem bordó el papel del disidente homosexual en la película 'Antes que anochezca'
  • "Cuba será libre. Yo ya lo soy". Esta fue la nota de despedida del poeta cubano antes de quitarse la vida en 1990, tres años después que le diagnosticaran Sida

 
“Cuba será libre. Yo ya lo soy”. Con esta nota se despedía del mundo el novelista y poeta cubano Reinaldo Arenas  antes de quitarse la vida. Era el 7 de diciembre de 1990, tenía 47 años y hacía tres que le habían diagnosticado Sida. Javier Bardem se puso una década después en la piel del disidente cubano e hizo que el gran público conociera su historia.
Perseguido en Cuba por su condición de intelectual y homosexual (por esto último estuvo encarcelado como “delincuente social”) a Reinaldo Arenas no le quedó otro camino que la disidencia. Y logró huir de la opresión, esto es, del régimen de Fidel Castro, en 1980. Por aquel entonces ya hacía mucho tiempo que había conseguido el reconocimiento internacional dentro del género de literatura cubana fuera de Cuba . Falleció en Manhattan tras ingerir una combinación de píldoras y alcohol.
Pero parte del gran público conoció la vida y la obra de Arenas una década después de su muerte gracias a la adaptación al cine de su autobiografía, Antes que anochezca (es su libro más conocido aunque el más celebrado es Un mundo alucinante). El actor español Javier Bardem fue el escogido para dar vida al poeta cubano. El guión ya estaba escrito puesto que se basaba en la desgarradora biografía que el propio Arenas escribió; un libro muy exitoso en Estados Unidos y que a España llegó dos años después de la muerte del poeta.
La impecable interpretación que Bardem hizo del poeta cubano lo catapultó como uno de los grandes actores a nivel mundial. Se llevó la Copa Volpi en Venecia (y le dedicó el galardón a Reinaldo Arenas). Más tarde, tras hacerse pública su nominación al Oscar, el español confesaría sus reticencias iniciales a interpretar el papel del poeta “con la cara de bestia que tengo, hacer creer a la gente que soy homosexual ya es un reto” (8). Bardem se quedó a las puertas del galardón, pero la candidatura le sirvió para hacerse un nombre en Hollywood. Además, su magnifica interpretación permitió al gran público conocer más de cerca a Reinaldo Arenas. 


Reinaldo Arenas
ERA LA NOCHE DE LA MUERTE

El 7 de diciembre de 1990, un hombre de 47 años, escribió lo que de seguro sería el texto más difícil de su vida: “Queridos amigos: debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. (...) Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país”. 

La breve nota sería firmada por él con la precisa instrucción de ser publicada y enviada a todos sus amigos. Luego de escribirla, Reinaldo Arenas preparó un cóctel de alcohol y pastillas. Y bebió.

La leyenda urbana afirma que Lázaro Gómez Carrillo estaba presente aquel día en el apartamento de Nueva York, que posiblemente Arenas le dictó aquella última carta a Lázaro y que éste le ayudara a ingerir el cóctel de pastillas. 

La presencia de Lázaro Gómez no es improbable debido a que en los tres años anteriores a su muerte, Arenas llegaría a estar en muchas ocasiones tan debilitado y enfermo que no podía escribir y dictaba todo en una grabadora. Lázaro se convirtió en un asistente cercano. Arenas siempre describió su relación como una amistad que se había convertido “en una suerte de hermandad” aunque muchos creen que fue su amante.

El círculo íntimo de sus amistades no se sorprendió mucho de su suicidio. No sólo porque sabían de su cada vez más deteriorada salud, sino porque en diversas ocasiones, Arenas había hablado del horror que le provocaba “el insulto de la vejez”, como él lo llamaba. 

Además, el desencanto había comenzado a rondarlo: “hacía unos meses había entrado en un urinario público y no se había producido esa sensación de expectación y complicidad que siempre se había producido. Nadie me había hecho caso y los que allí estaban habían seguido con sus juegos eróticos. Yo ya no existía. No era joven. Allí mismo pensé que lo mejor era la muerte. Siempre he considerado un acto miserable mendigar la vida como un favor. O se vive como uno desea, o es mejor no seguir viviendo. En Cuba había soportado miles de calamidades porque siempre me alentó la esperanza de la fuga y la posibilidad de salvar mis manuscritos. Ahora la única fuga que me quedaba era la muerte”. 

Entre los libros que Arenas completó antes de morir estaban las dos novelas que faltaban para terminar su Pentagonía y su autobiografía Antes que anochezca, acaso su libro más conocido gracias a la película que muchos años después dirigiera Julian Schnabel y en la cual el papel de Arenas fuera interpretado por Javier Bardem. Pero no era la primera vez que Antes que anochezca era escrito. Ni tampoco lo primera vez que el suicidio se planteara como una puerta de salida a una situación invivible. 

“Nada hay peor en Cuba que ser disidente, escritor y maricón”, decía el mismo Arenas. Y él era las tres cosas. Aunque involucrado en el movimiento inicial que derrocó a Batista, muy pronto se daría cuenta de que el nuevo régimen socialista no era lo que todos habían soñado o imaginado. Como muchos intelectuales, vio censurados sus escritos que eran una explosiva mezcla de disidencia política junto con la experiencia homosexual de la que él se ufanaba sin pudor alguno.

En La Habana, y huyendo de la policía luego de un frustrado intento por salir de la Isla, se escondió en el Parque Lenin. Durante el día, Arenas se apuraba a escribir los recuerdos de su vida mientras hubiera luz, antes que anocheciera. De ahí el título de su autobiografía. Sabía que era improbable que pudiera publicar aquellos apuntes porque ya muchas veces anteriormente había escrito algo y luego los manuscritos eran destruidos o se perdían en alguna persecución. Pero escribir en aquellas circunstancias, como en todas las demás de su vida, le servían de alivio. Finalmente fue encontrado por la policía entre el follaje del Parque y enviado al Castillo del Morro. Aquel primer manuscrito de sus memorias se perdió para siempre.

Lo que no perdió Arenas al ser apresado, y que curiosamente ningún policía le confiscó antes de entrar a prisión, fueron un reloj, una brújula y unas pastillas alucinógenas que le había dado alguna amistad. Arenas le temía a la tortura y temía comprometer a sus amigos. Tomó un puñado de aquellas pastillas con la esperanza de morir y evitar lo que se avecinaba. Tres días después recuperó el conocimiento en un hospital de la prisión, una galera llena de personas con enfermedades infecciosas. El médico le dijo que se había salvado de milagro.

La estadía en el Morro fue, como lo presintió, un auténtico infierno: convivir con asesinos y violadores despiadados, donde se corría peligro real de morir, hacinamiento, ruido, malos olores, violencia entre los prisioneros y los guardas, enfermedades, pésima alimentación, el calor húmedo e insoportable, además de la constante tensión de si sería interrogado o torturado...

Luego de una semana de intensos interrogatorios, decidió intentar suicidarse de nuevo. Pero no era fácil hacerlo. No había cuchillas, objetos punzantes ni cordones de zapato en aquel lugar. Optó por dejar de comer, pero no le funcionó. Así es que una noche rompió el uniforme, hizo con las tiras una especie de soga y se colgó de la baranda de hierro de la cama. Estuvo colgado cuatro o cinco horas, perdió el conocimiento, pero tampoco murió. Los soldados lo encontraron y el médico de la prisión lo atendió. Era el mismo que lo había atendido cuando lo de las pastillas. “Tienes mala suerte, no lo lograste”, fue lo único que le dijo. 

Luego de dos años de estadía en el Morro, Arenas fue liberado. Pero la calle no era mucho mejor que la prisión. Era constantemente vigilado, descubrió que muchos a quienes creyó sus amigos eran en realidad delatores, escribía y escondía sus manuscritos para que no cayeran en manos de la seguridad. Dos golpes que lo deprimirían profundamente fueron las muertes de José Lezama Lima y Virgilio Piñera, ambos amigos suyos y cuya relación le valió sus primeras persecuciones políticas.

Fue en esa época que conoció a Lázaro Gómez, quien aunque era heterosexual, logró congeniar con Arenas a tal punto que jamás se volverían a separar. Ambos salieron de Cuba cuando la crisis del Mariel en 1980. Arenas tuvo que falsificar el apellido de su pasaporte transformándolo en “Arinas” puesto que su nombre estaba en una lista de gente a la que no se le permitiría salir.
La vida en las entrañas del imperio tampoco era fácil y de eso Arenas se dio cuenta bastante rápido. Pasó aprietos para comer, trabajar, encontrar un techo. Se trasladó a Nueva York. Reinaldo lograría, gracias a su prestigio como escritor, viajar a varios países como Venezuela, Francia y España y denunciar la situación en Cuba. 

En el invierno de 1987, luego de una serie de fiebres inexplicables y terribles, acudió al médico. Le fue diagnosticado SIDA. Al regresar a su apartamento, Reinaldo Arenas se plantó delante de una foto de Virgilio Piñera que tenía colgada en la pared. Le dice: “Óyeme lo que te voy a decir. Necesito tres años para terminar mi obra, que es mi venganza contra casi todo el género humano”. Y Virgilio Piñera, generoso, obra el milagro: le concede esos tres años en los que Arenas terminó de escribir lo que le faltaba por decir antes de que anocheciera la noche de su muerte.
Gracias Virgilio.

(Publicado en C.A. 21, artículo 4 de la serie El Club de los Escritores Suicidas).

Reinaldo Arenas 
EL CHAPERO DELATOR 

Entonces salió a la calle, es decir, a aquellos callejones soleados llenos de arena y casas de madera tras las cuales retumbaba el mar. En una de las esquinas estaba un joven, uno de los tantos muchachos que parecen surgir del mismo mar, ensimismado en su indolencia, ofreciéndose sin ofrecerse, llamándolo sin siquiera decirle media palabra. Ven, ven, ahora mismo ven aquí... Sí, ya sé que otros podrán decir que han sentido lo mismo o algo parecido, pero lo que yo sentí era precisamente único porque era mi sentimiento. Y ese sentimiento me decía que aquel muchacho me estaba esperando, que esa manera de sonreírse al yo pasar, de estirar aún más las piernas, de recostarse a la pared de la esquina; todo eso estaba dedicado -deparado-, quizá desde hacía muchos siglos, exclusivamente a mí, y que ese momento, por múltiples razones, incluyendo la ausencias de Elvia y del niño y hasta la misma calle súbitamente vacía, era mi momento, el único que quizás en toda mi vida iba a ser exclusivamente mío. Ya sé, ya sé, ya sé que no es así. Pero es así... Ismael saludó al joven y éste con mucha desenvoltura le extendió una mano y dijo llamarse Sergio. Caminaron un corto tramo bajo los portales de madera. Sergio le preguntó que si vivía en Santa Fe. Ismael no pudo negarlo e incluso señaló para la calle donde estaba su apartamento. Sergio preguntó entonces que si vivía solo. Sí, ahora estoy solo, dijo Ismael. Es por aquí, agregó. Y los dos subieron hasta el apartamento. No hubo mayores preámbulos, ningún tipo de comentarios o preguntas. Sergio no era Sergio. Era como una aparición, como una compensación, como algo previsto por el tiempo, quizás por los dioses o por lo menos que algún dios piadoso, por alguna marica divina, por alguien que a pesar de todo quería y lograba que uno no fuese completamente desdichado. Y al desabrocharle la camisa, Ismael supo que aquel joven no era una aparición, sin algo más rotundo e inefable a la vez : un cuerpo real, un joven y bello cuerpo deseoso de ofrecerse. 

Se amaron desenfrenadamente, como si ambos (también Sergio) viniesen de tortuosos caminos de abstinencia obligatoria. Abrazados se revolcaron en el sobrecama tejido por la misma Elvia, entre las sábanas almidonadas y también planchadas por Elvia; cayeron sobre el piso y volvieron a abrazarse y a poseerse entre ronquidos de placer mientras tropezaban con la cuna de Ismaelito que rodó hasta chocar contra el espejo del cuarto que reflejaba los cuerpos desnudos. Así, en el suelo, todavía abrazados, se quedaron por un rato. No se trata de una compensación o de un desahogo, pensó Ismael (la cabeza todavía colocada sobre el vientre del muchacho), es la felicidad, algo que no volverá a repetirse nunca y que no es necesario que se repita; al contrario, que no debe repetirse nunca para que siempre sea la felici dad. Despacio, Sergio apartó la cabeza de Ismael de su vientre, y aún excitado, dando testimonio de los dieciocho años que en cierto momento dijo tener, se puso la ropa y despidiéndose apresuradamente se marchó. Desnudo, tirado sobre el piso, apoyándose entre algunos cojines, Ismael se quedó solo en la habitación matrimonial, disfrutando toda la escena que acababa de ocurrir, disfrutando ahora más que en el momento en que ocurrió. Hasta que escuchó que alguien tocaba con fuerza a la puerta. Todavía por un momento, Ismael se quedó ensimismado en el piso. Pero las llamadas insistían y pensando que podía ser alguna vecina que solicitaba algo de Elvia, un sobre de café, una cuchara de manteca, se tiró encima el sobrecama y fue a abrir. Junto a la puerta estaba Sergio acompañado de dos milicianos con brazaletes, la presidenta del C.D.R., y más atrás un policía. No sé qué tiempo estuve así, tirado en el piso abrazado a los cojines hechos por las manos de Elvia, siempre pensando, o más bien sintiendo (porque en ese momento no se piensa), sintiendo: la dicha, la dicha, la verdadera dicha, mucho más grande, mucho más grande a medida que pase el tiempo y la recuerde. No, no sé qué tiempo estuve así, quizás sólo el necesario para que el muchacho regresara con la policía, tocara a la puerta y señalando para Ismael envuelto en el sobrecama dijera: Es él, este señor me invitó a su casa e inmediatamente se me tiró al rabo. No, no sé qué tiempo estuve así, sin decir nada, el sobrecama cubriéndome hasta los tobillos, el muchacho frente a mí señalándome con un gesto de odio, detrás la vieja del C.D.R. mirando fijamente a Ismael, diciéndose «yo sabía, yo sabía», y al fondo el policía, la mano sobre la pistola por si remotamente Ismael intentaba darse a la fuga. ¿ Qué tiempo, qué tiempo, qué tiempo estuve así? Toda mi vida, toda mi vida, desde ese momento hasta ahora aquí, junto a la nieve, desde ese momento hasta que muera aquí y me pudra (o no me pudra) bajo la nieve. De todos modos no pudo haber sido mucho tiempo, pues el muchacho que era del vecindario y de una familia integrada al sistema, volvió a testificar rápidamente la acusación, y como si eso fuera poco allí estaba Ismael semidesnudo, dando pruebas de su inmoralidad, y más allá la cama revuelta, las sábanas tiradas por el piso y hasta un olor a sexo, a un reciente combate erótico, flotando en el aire. Todo eso fue cogido al vuelo por la presidenta del C.D.R. quien dueña de la situación, y al parecer ya del apartamento, avanzó resuelta hacia Ismael... Aquello fue un verdadero escándalo en todo el pueblo de Santa Fe. Que lo hubiera hecho otro, un pájaro común, un maricón reconocido, alguien que estuviera definido, pero Ismael, él que era incluso jefe de los círculos de estudio del C.D.R., un hombre que parecía tan serio, tan moral, que parecía tan hombre, y con un niño, con un muchacho de buena familia y que tenía, según él mismo confesó, sólo diecisiete años -uno menos que los que Ismael recordaba haberle oído decir cuando se conocieron-. Hasta las locas comunes, aquellas que pagaban el precio de su autenticidad, aprovecharon la oportunidad para desquitarse y levantar un poco la imagen de ellos, incapaces, según confesaban, de violar (pues ya se hablaba de violación) a un menor de edad. 

Reinaldo Arenas 
Viaje a la Habana 
Editorial Narrativa Mandadori, Madrid, 1990.

BIBLIOGRAFÍA

Novelas

1967: Celestino antes del alba
1969: El mundo alucinante
1980: El palacio de las blanquísimas mofetas
1980: La vieja Rosa
1982: Otra vez el mar
1984: Arturo, la estrella más brillante
1987: La loma del ángel
1988: El asalto
1989: El portero
1990: Viaje a La Habana
1999: El color del verano o Nuevo Jardín de las Delicias

AUTOBIOGRAFÍA
1992: Antes que anochezca


NARRATIVA BREVE
1972: Con los ojos cerrados
1981: Termina el desfile