domingo, 6 de octubre de 2013

Andrea Camilleri

Andrea Camilleri
(1925)

Escritor, director teatral y guionista italiano, Andrea Camilleri nació el 6 de septiembre de 1925 en Porto Empedocle, provincia de Agrigento, Sicilia. 

Durante cuarenta años Camilleri fue guionista y director de teatro y televisión. Camilleri se inició con una serie de montajes de obras de Luigi Pirandello, Eugène Ionesco, T. S. Eliot y Samuel Beckett para el teatro y como productor y coguionista de la serie del inspector Maigret de Simenon para la televisión italiana o las aventuras del teniente Sheridan, que se hicieron muy populares en Italia. 

En 1978 Camilleri publicó su primera novela, El curso de las cosas, la primera de una serie de novelas históricas ambientadas en la Sicilia del siglo XIX, que incluye también Un hilo de humo (1980), La strada dimenticata (1984), Il birraio di Preston (1995), La concesión del teléfono (1999) y La desaparición de Patò (2000). 

Il re di Girgenti (2001) está ambientada en la Sicilia de comienzos del siglo XVIII y se inspira en un episodio histórico: el autonombramiento de un campesino de Agrigento como rey de la ciudad, proclamada durante seis días reino independiente. 

En 1994 inventó el personaje de Salvo Montalbano, en homenaje a su admirado Manuel Vázquez Montalbán, creador del detective Pepe Carvalho. 

Cuatro años más tarde, en 1998 Un mes con Montalbano, una selección de cuentos que se inscribe dentro de un ciclo de novelas policiacas centrado en la figura del comisario Salvo Montalbano, trepó a los primeros puestos de libros más vendidos. El personaje pasó a ser un héroe nacional en Italia y ha protagonizado una serie de TV supervisada por su creador. 

La explosión de popularidad de Camilleri ha sido extraordinaria, lleva vendidos casi un millón de ejemplares de sus libros, lo que es aun más meritorio si tenemos en cuenta que sus libros aparecían en una editorial siciliana, Sellerio, prestigiada por el padrinazgo de Sciascia, pero con pocas posibilidades de competir con las grandes editoriales. 

La estructura policiaca de estos relatos es más bien un pretexto del autor para ofrecer, con un léxico rico en dialectalismos, un vívido retrato de la sociedad siciliana. Entre los otros títulos de este ciclo sobresalen La forma del agua (1994), El perro de terracota (1996), El ladrón de meriendas (1996), La voz del violín (1997), Gli arancini di Montalbano (1999), La excursión a Tindari (2000) y El miedo de Montalbano (2002). 

Un mes con Montalbano propicia una magnífica entrada en el universo de Camilleri y su personaje, a episodio por día del mes, se resuelven casos no siempre criminales pero que ponen a prueba la sagacidad psicológica y deductiva dei comisario, así como su gusto por la exhibición cultural. Las referencias cultas actúan como 1os jeroglíficos egipcios en los poemas de Pound, ventanas abiertas a otro universo, inverosímiles para un comisario de policía real, pero perfectamente verosímiles para un comisario de policía literario, criatura al fin y al cabo construida con palabras. 

Estamos ante una personalidad excéntrica con respecto a la sociedad literaria en la que casi todos tratan de conseguir el éxito rápidamente. Camilleri alcanza el irreversible éxito lector a los 73, después de una vida profesional de la cultura, profesor de Arte Dramático, guionista y director teatral y televisivo, con logros importantes como la serie italiana dedicada a Maigret interpretada por Gino Cervi o versiones de autores italianos como Terzetto spezzato de Italo Svevo.



Salvo Montalbano

Salvo Montalbano nació en Catania en 1950. Fue subcomisario de policía en Mascalippa. 


Actualmente trabaja como comisario en Vigàta, pequeño pueblo imaginario de Sicilia, habitual en las novelas de Camilleri. Vigàta es en realidad Porto Empedocle, ciudad natal del autor. Salvo vive en Marinella, en una casa al lado del mar.


Le conocemos con 45 años y en "La danza de la gaviota" ha cumplido 57 y se siente viejo. Tiene un carácter endiablado y un retorcido sentido del humor. Livia es su eterna compañera, vive en Génova y aparte de la distancia, también les separan el trabajo de Montalbano y sus diferentes modos de ver la vida. Tiene una amistad especial con Ingrid Sjostrom, sueca, liberal, magnífica conductora, confidente y cómplice. 


Conduce fatal y provoca la desesperación y graves insultos de otros automovilistas.

Montalbano aborda a su manera el trabajo policial, eso le causa enfrentamientos con sus jefes: Bonetti-Alderighi y el jefe de gabinete, Lattes, a quien llaman "leche y mieles" por sus modales empalagosos. O con el fiscal Tommaseo, un obseso sexual.

Sus compañeros de trabajo son muy importantes en las historias: el malhumorado forense Pasquano, Fazio y sus datos inútiles, Gallo, Galluzzo y sobre todo Mimì Augello, que es amigo personal y con quien más encontronazos tiene: Montalbano vive como una traición personal el matrimonio de este casanova. Catarella es "en persona personalmente" uno de los personajes más entrañables, sus continuas confusiones al hablar crean algunos de los momentos más divertidos de las novelas.

Las dos televisiones del pueblo son TeleVigàta, dirigida por Pippo Ragonese, con cara de culo de gallina según Montalbano y ReteLibera, donde trabaja su amigo Nicolò Zito. Ambas reflejan dos modos diferentes de ver la vida, la primera siempre con un tufo amarillo y sensacionalista, la segunda más comprometida y dispuesta a colaborar con Montalbano a resolver sus casos.

El nombre de Montalbano, es un homenaje a Manuel Montalbán, autor de Pepe Carvalho. Al igual que éste, Montalbano adora la comida. A través de los platos que le prepara Adelina, su fiel asistenta y por sus visitas primero a la hostería San Calogero y luego a la Trattoria de Enzo, descubrimos la sencilla y deliciosa cocina de Sicilia: arancini (croquetas sicilianas), pappanozza,caponatina (berenjenas y apio frito con aceitunas, alcaparras y tomate), pasta con ajo y aceite o a la 'ncasciata, conejo a la cazadora, albóndigas de nunnato (chanquetes), nervetti all'acito(trochos de cabeza y cartílago de ternera hervidos y aliñados con cebolla y encurtidos) salmonetes fritos o a la livornesa, pulpitos… y de postre: Cannoli.





Salvo Montalbano
LIBRO A LIBRO


Todo comienza con el día. El narrador, el autor, Camilleri está pendiente de todo lo que pasa alrededor de Salvo Montalbano, protagonista de esta serie, larga, de novela negra, policíaca, realista. Excepto, creo, que en la primera incursión, todas las demás historias, empiezan cuando el comisario se está despertando. Abrirá los ojos o notará el relente que entra por la ventana y sentirá si el día será bueno o malo, climática o personalmente hablando. Salvo, como el autor, es un hombre del sur, isleño, de Sicilia, y ya sabéis, para los sureños el sol es vida.



El nombre, Montalbano, no es casual, es un apellido relativamente frecuente en la isla, pero sobre todo es un homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, creador de la serie de Pepe Carvalho. Y tienen similitudes, escritores y protagonistas. Los dos autores son (Montalbán ya murió), íntegros hombres de izquierdas, de gran rigor intelectual, grandes cirujanos que han diseccionado las sociedades que les ha tocado vivir, hombres vitalistas, con gran sentido de humor y la ironía. Los investigadores, privado uno, público el otro, son un poco trasuntos de sus autores; son cultos, uno no olvida los libros que ha leído, el otro los quema; este cocina, el otro se deleita con lo cocinado; uno está desengañado de la política, el otro la sufre con fatalismo y algo, la política, de lo que hay que huir; los dos protagonistas tienen una relación sentimental estable pero sin convivencia diaria, pero tampoco les pasa desapercibida ninguna mujer que merezca no pasar inadvertida.



Son diecisiete novelas las que se han publicado en castellano, quedarán por traducir siete u ocho, pero Camilleri, el autor seguro que seguirá produciendo, afortunadamente le ha cogido cariño, como sus seguidores, al personaje.


Montalbano es comisario de policía en la ciudad, imaginaria de Vigàta, en Sicilia, antes, al entrar en el cuerpo estuvo destinado en una pequeña ciudad del interior de la que se fue en cuanto pudo, tanta era la añoranza del mar. Allí en Vigàta, en las afueras, en Marinella tendrá su casa, un chalecito en plena playa, un lugar donde vivir y huir, donde comer y pensar, donde leer y amar.

Durante toda la serie continuará en Vigàta, apenas unas escapadas a Bocadesse, en Génova donde vive su novia, de toda su vida, o casi. En esa comisaría ha encontrado un grupo humano que le permite soportar la dureza de su trabajo, por el trabajo en sí mismo y por lo que tiene que soportar de tanto político arribista, de tanto funcionario corrupto o incompetente, de tanta falsedad social, de tanta hipocresía, de tanto delito. Sus compañeros, y subordinados, Mìmi, Fazio, Galluzzoo, Gazzo, Catarella, el entrañable Catarè.

Estamos, ha quedado dicho, en Sicilia y en toda la serie notamos la presencia constante de la mafia, es una realidad que no se puede ocultar está ahí, lo impregna, lo contamina, lo pudre todo, pero el autor tiene la gran habilidad de dejarla casi siempre en segundo plano, restándole protagonismo, poniendo de relieve la otra cara de la sociedad siciliana, donde hombres y mujeres se empeñan afanosamente por salir adelante, como cualquier otro pueblo, pero, igualmente con sus miserias, sus codicias, sus amantes, sus celos, sus perversiones, sus delitos, sus muertos. En fin, los asuntos que tendrá que resolver Montalbano.

Al final de cada novela el autor nos recuerda que todos los hechos y personajes son fruto de su imaginación, limitada, y las posibles coincidencias con la realidad, son fruto de eso, de la realidad que está llena de sucesos.

Camilleri crea al personaje Salvo Montalbano cuando ya tiene setenta años, está de vuelta de muchas cosas y se permite escribir con absoluta libertad, en un género, el policíaco, que considera, en contra de la opinión de algunos, un medio ideal para la denuncia social, para poner negro sobre blanco todos los abusos de poder, sea éste el económico, el administrativo, el clerical, el laboral, el policial. Un género que permite sondear el alma humana, con humor y con inteligencia, sin moralismos, que ya bastante tenemos que aguantar. Un género que es capaz de crear personajes con la misma complejidad que cualquier otro. Un género que permite continuos guiños literarios, referencias a otros géneros, a otras artes. Camilleri se lo pasa bien escribiendo estas novelas y a sus lectores nos hace pasar muy buenos ratos, cosa que es de agradecer.

Las novelas, por orden.La forma del agua, El perro de terracota, El ladrón de meriendas, la voz del violín, Un mes con Montalbano, La noche vieja de Montalbano, La excursión a Tindari, El olor de la noche, El miedo de Montalbano, Un giro decisivo, La paciencia de la araña, El primer caso de Montalbano, La luna de papel, Ardores de agosto, Las Alas de la Esfinge, La pista de arena, El campo del alfarero.

Todos las novelas tienen su punto, pero en La noche vieja de Montalbano, un libro que recoge veinte relatos de veinte casos distintos, me sorprendió el número nueve titulado Montalbano se rebela, y, aun a costa de traicionar el primer deber de un comentador de libros y desvelar más de lo debido, no puedo dejar de detenerme en él.

Montalbano vuelve a casa después de haberse pasado todo el día intentando que confesara un viejo asqueroso que había abusado de una niña y la había intentado matar a pedradas. Él no consiguió la confesión, fue Mimì, su subcomisario, quien lo hizo utilizando métodos tan sutiles que se podrían considerar violencia policial, cosa que él no estaba dispuesto a tolerar en su comisaría. Volvía, decíamos, a su casa cuando se percató de que una escena que había visto por el rabillo del ojo, durante el recorrido en el coche, era en realidad el secuestro de una joven mujer. Retrocedió con su vehículo y se dispuso a buscar al todo terreno donde fue introducida la joven. Después de bastante tiempo lo encontró en las afueras de la ciudad, junto a una casa que estaba iluminada en su planta baja y primera. Montalbano cogió la pistola de la guantera, entró en la casa sigilosamente, en la cocina dos hombre están cocinando algo, no huele mal. Ve luz por el final de la escalera que asciende al primer piso. Sube con cautela, nota que pisa un líquido viscoso, en cuanto lo toca con los dedos sabe que es sangre, sigue subiendo con el corazón encogido. Cuando abre la puerta de la habitación ve el cuerpo de la mujer, desnuda, inerte, en el suelo el palo ensangrentado de una escoba con el que ha sido sodomizada. Le falta un trozo de pantorrilla y tiene las cuencas de los ojos vacías. Montalbano apenas puede contener el vómito y la rabia. Baja despacio las escaleras, oye a los dos sicópatas ofrecerse mutuamente probar sus guisos, estofado de pantorrillas y sopa de ojos. Decide que solo no los puede detener, sale de la casa, recoge un bidón de gasolina con la intención de provocar fuego en la vivienda y obligar a sus asesinos ocupantes a saltar por la ventana, será su oportunidad de detenerlos o... Montalbano abandona la vivienda, llega hasta una cabina próxima, efectúa una llamada.

Al otro lado de la línea, en la noche romana, un septuagenario escritor descuelga. ¿Sí? Soy Montalbano, responde Salvo. El autor intenta justificar al protagonista el relato que está escribiendo uno e interpretando el otro. Que si se le acusan de buenista, que si en sus novelas hay poca acción, que si más sangre, que si se está repitiendo, bla, bla. Montalbano le corta de raíz, no sigas por ahí, Camilleri, para mí este tipo de historias son inadmisibles, si continuas con este estilo ya te puedes buscar otro protagonista. Y colgó.

Montalbano deja claro que tipo de novela quiere protagonizar, nada de sicópatas, asesinos en serie, nada recrearse en la tortura y el dolor ajeno, nada de inventarse criminales con una infancia terrible. No, Camilleri, lee el periódico, ve la televisión, escucha la radio y observa a sus conciudadanos, de ahí salen todos sus argumentos, que a veces son más terroríficos, pero no recrea el horror por el horror.

La forma del agua (1994)

Un político y empresario es hallado muerto en el interior de su coche, en el asiento del copiloto con los pantalones por las rodillas y con el sexo aún caliente, sin corbata y sin chaqueta. El coche, y el muerto aparecen en un descampado conocido como el aprisco, un lupanar al aire libre. Aunque hace a carne y a pescado, todo apunta a que ha sido uno de sus amores femeninos, la nuera de su enemigo político, Ingrid Sjostrom una sueca que está más buena que los curasanes franceses recién hechos. Más adelante aparecerá otro muerto, el abogado Rizzo, quizás el político y profesional más influyente de la isla, un ser por otra parte sin escrúpulos y al que más de uno desea ver muerto, lo más fácil, la mafia. Alta política y bajos deseos.

El perro de terracota (1996)

Un capo de la mafia pide a Montalbano que lo encarcele. Todo ha de parecer casual, el tipo quiere salvar su prestigio. Pero los suyos sospechan que hay gato encerrado y se lo intentan cargar en un traslado a otra cárcel. Antes de morir le contará un secreto a Montalbano.

Una pareja de amantes aparece muerta en una cueva, en lo que parece un ritual. Llevarían allí, muertos, más de cincuenta años.

Se produce un robo en un supermercado pero curiosamente el camión con la mercancía aparece muy cerca del lugar del robo. ¿Ha sido una broma?

Estas tres historias conforman una nueva entrega de este comisario siciliano. Están relacionadas y le darán más de un dolor de estómago la resolución de estos casos.

El ladrón de meriendas (1996)

Era necesario que Camilleri nos mostrara el lado más personal del comisario Montalbano. En esta nueva entrega apreciamos que está de peor humor, incluso con buen tiempo. Presiente que se avecinan cambios profundos en su vida. Está llegando o le están llevando, a la madurez. Livia pasa más tiempo con él de lo habitual, su padre le recuerda que la vida es efímera y está pendiente el tema de los hijos. Quiere huir de toda responsabilidad, pero no puede actuar irresponsablemente en el caso que le toca resolver.

En alta mar un pesquero siciliano es interceptado por una patrullera tunecina que considera que están pescando en sus aguas. El pesquero sale huyendo y los tunecinos disparan, casualidad o no, matan a un tunecino miembro de la tripulación. No es un caso de Montalbano.

Un pequeño empresario jubilado es asesinado en el ascensor de su casa, le han clavado un cuchillo de cocina y le han dejado allí subiendo y bajando hasta que un segurata, vecino del inmueble, inmoviliza el aparato y llama a las autoridades.

Al iniciar las investigaciones Montalbano comprueba que no estaba jubilado del todo y que había reabierto la empresa de importación y exportación aparentemente para pasar el rato en su despacho, lunes, miércoles y viernes, días en los que coincidían con su asistenta, la tunecina Karima que completaba sus ingresos con servicios más personales a sus clientes, todos hombres mayores y con debilidad hacia la belleza africana.

El día del asesinato Karima desaparecerá con su pequeño hijo François. Éste aparecerá, muerto de hambre, rondando su antigua casa. Montalbano teme que le haya pasado lo peor a su madre. Con la ayuda de Livia se harán cargo temporalmente del muchacho.

Celos, codicia, terrorismo internacional, inseguridades personales, despedidas, acogidas, todo aderezado con buenos momentos culinarios, se dan cita en esta novela que cambiará a nuestro comisario.

La voz del violín (1997)

Salvo Montalbano está atribulado. Se encuentra en una encrucijada ante la posibilidad del matrimonio con Livia y la paternidad. Toda la profesionalidad, sentido común y entrega que demuestra en su trabajo se viene abajo en su vida personal. Es incapaz de tomar las decisiones que le exigen sus relaciones familiares, quizás se deba, en el fondo a que le resulta muy difícil abandonar una vida en soledad en la que se encuentra tan a gusto, sin tener que dar explicaciones, dedicando al trabajo todo el tiempo necesario, su novia en la distancia, sin ataduras ni compromisos más allá del sincero amor que siente por ella.

En esas está nuestro amigo cuando se tiene que encargar del caso del asesinato de una bella joven, casada con un médico boloñés en la casa que ambos están terminando de construir, en el dormitorio, desnuda, sin más signos de violencia que los que dejará la propia joven en las sábanas en un intento desesperado por salvar su vida mientras está siendo asfixiada. No aparece ni su ropa, interior o exterior, ni su bolso, ni cualquier otra pertenencia. Ni puerta ni ventanas han sido forzadas, no hay más signo de violencia que la propia joven. Un pobre desdichado que está colgado de ella desaparece la misma noche del asesinato. Blanco y en botella. O no.

Montalbano tendrá problemas con el nuevo Jefe Superior de la Policía de la región y será apartado del caso. La incompetencia de su sucesor, las amenazas mafiosas, siempre presentes con más o menos fuerza en las novelas de Camilleri, le obligaran a retomar la investigación.

Un mes con Montalbano (1998)

Treinta casos del policía de Vigàta, hay de todo, como en botica...

La noche vieja de Montalbano (1999)

Veinte relatos, veinte casos del comisario. Viejos que ensayan su muerte, con el consabido suto para el personal. Historia de la puta honrada asesinada por su amigo de cama que no cliente. Tirones como coartada de empresas mayores. Como un padre descubre la insoportable existencia de un hijo. Perplejidad del propio Montalbano al ser considerado un asesino a sueldo. Pastores que quiere cuidar algo más que sus ovejas. Chantajes entre funcionarios corruptos. Traficantes que aprovechan las adicciones inocuas de otros. Amantes despechadas capaces de buscarte la ruina. Ciegos y cojos que esconden toda una historia en sus bastones y muletas. Mujeres maltratadas que claman ayuda a través de mensajes secretos. Estrategias complejas para deshacerse del marido indeseado que atrapan al maquinador, o maquinadora. Guapos estafadores que desaparecen, como Alicia, a través del espejo. Jueces a los que persigue su conciencia. Filonazis integrados que reaparecen para volver a asesinar. La mala suerte de estar en la hora y en el sitio inadecuado, caso resuelto a través de la correspondencia entre los amantes. Extranjeras obligadas a prostituirse a las que no quieren dar la oportunidad de escapar con su príncipe azul. La impotencia de saber que ni siquiera fuiste el amante sino el señuelo utilizado para comerte el marrón. No se puede renunciar a una buena cena de Nochevieja porque tus compañeros sean unos chapuzas.

La excursión a Tindari (2000)

Creo que es, hasta el momento la novela con final más amargo. Un muchacho es asesinado de un tiro en la nuca, en el portal de su casa, cuando iba a abrir. Del mismo inmueble desaparece un matrimonio de jubilados, después de haber pasado el domingo en una excursión a Tindari. El muchacho vive bien aunque no se le conoce oficio. Por los ruidos nocturnos, y vecinas ardientes, sabemos que es buen amante, poco más. Aunque no encuentra relación, Montalbano sabe que casualidades, las justas. Tirando de investigación e intuición irá desenredando la madeja. El final es tan desolador que a uno se le queda el cuerpo peor que a Montalbano.

El olor de la noche (2001)

Un contable convertido en auténtico tiburón de las finanzas desaparece justo el día en el que tenía que retribuir los intereses a sus codiciosos inversores. El típico timo piramidal, intereses exagerados para captar incautos que quieren euros a céntimos. Y detrás nuestro escualo preparado para comérselos a todos. El mundo de la ingeniería financiera es retratado dejando al descubierto sus tejemanejes. Un historia que concluye con Faulkner atormentando a Montalbano.

El miedo de Montalbano (2002)

Seis relatos de Montalbano. Día de Fiebre, un probo ciudadano, el de la agencia de viajes, intenta detener con dos disparos a los jóvenes autores de un tirón cometido a una pobre anciana que queda muerta de miedo. Pero los disparos de este ilustre dan a una niña de diez años que pasaba por allí. Montalbano que estaba intentando comprar aspirinas para su alta fiebre se encuentra con la tostada. Inmediatamente acude a socorrer a la niña, pero se está desangrando. La rápida y decidida intervención de un vagabundo evitará lo peor. Herido de muerte, un usurero es asesinado en su cama, después de, al parecer, haber estado realizando actos indecorosos para su edad, estado y condición. Su joven sobrina, que vive con él, es la que avisa de la muerte. Hay tanta gente con motivos para matarle que Montalbano no ve lo evidente. Un sombrero lleno de lluvia, no hay cosa que peor lleve el comisario que hablar en público o tratar con su jefes políticos, pero no le han dado opción, tiene que defender una propuesta ante el ilustres Subsecretario. Menos mal que algún joven niñato le ayudó a olvidar la experiencia. El cuarto secreto, los accidentes laborales nos los venden como eso, accidentes laborales, sin embargo la mayoría de las veces no lo son, son simplemente homicidios involuntarios, ciertamente, pero homicidios por la negligencia de los patronos en adoptar las medidas de seguridad mínimas para garantizar la vida de sus operarios. En este caso, no hay accidentes, ni homicidios, sino asesinatos puros y duros, cometidos en las obras de construcción para obtener resultados mayores. Y detrás de ellos os podéis imaginar quienes están. El miedo de Montalbano, el comisario procura resolver los casos que se le presentan, huye como la pólvora cuando se trata de conocer las razones de quienes los cometen, de los motivos insondables del alma humana. Mejor la oscuridad, cuando un cura o monje te pide algo, con esas caritas que ponen, y sí además intuyes que no son más cínicos de lo normal, date por jodido, hasta que no accedes a lo que te piden no paran, y con el maldito secreto de confesión, encima no te pueden decir todo lo que saben. Una lata, cuanto más lejos mejor. No es el caso así que le tocará resolver un asesinato, que no lo fue, de hace cincuenta años donde los cuernos, los celos, el orgullo, el odio y la venganza serán el hilo argumental.

Un giro decisivo (2003)

Uno de los placeres de Montalbano es nadar en el mar frente a su casa de Marinella. Se suele dar buenas palizas y para recuperar el resuello se hace el muerto y se deja llevar. En esas estaba cuando notó que chocaba con algo, un tronco, es lo que pensó. Sin embargo antes de tocar el tronco había tocado la pierna de un muerto y éste no se lo hacía, estaba. Evidentemente, no puede evitar iniciar una investigación para tratar de saber a quien perteneció ese cuerpo en avanzado estado de descomposición.

Mientras se producía el desembarco de inmigrantes recogidos de sus pateras en alta mar por las autoridades sicilianas, el comisario observa como un chico de apenas seis años huye entre las piernas de los policías. Montalbano va en su busca y le devuelve con su madre, el crío intenta hacer ver al policía que no es eso lo que quiere, sus ojos suplican que le deje ir. Montalbano no entiende el mensaje. Pocos días después ese mismo crío es atropellado mortalmente en una carretera poco transitada.

Uno de los casos más tristes a los que el comisario se ha tenido que enfrentar.

La paciencia de la araña (2004)

Una joven universitaria es secuestrada cuado volvía a casa en su ciclomotor. Montalbano está convaleciente aún del caso anterior y no acaba de entender muy bien porque le molestan si todavía no se ha incorporado. Livia ha adelantado parte de sus vacaciones y está con él. Se les nota el cariño que se tienen y el poco tiempo que pasan juntos. El asunto del secuestro no acaba de cuadrar, los padres de la chica no están precisamente en una situación económica boyante y no podrán hacer frente al pago de rescate alguno. Y es raro porque por la zona se conocen todos.

El comisario, puesto que está oficialmente de baja, se encarga de realizar una investigación paralela, procurando tocar los cojones lo menos posible, según indicaciones de su superior.

La chica es liberada y Montalbano, pacientemente, descubrirá que el secuestro es un tapadera de un asunto más complejo y tendrá que decidir si seguir su compromiso profesional o el ético.

El primer caso de Montalbano (2004)

Tres relatos. Siete lunes, ya puedes correr si te encuentras con un fanático religioso, son capaces de joderte bien la vida con tal de satisfacer a su dios. Durante las madrugadas de seis lunes seguidos aparecen sucesivamente muertos de un disparo en la cabeza un pez, un pollo, un perro, una cabra, un burro y un elefante, junto a los cadáveres, una nota manuscrita, “me sigo contrayendo”, Montalbano al principio no presta demasiada atención pero a medida que iban apareciendo animales cada vez más grandes la sangre se le iba helando, ay, ay, ay que estamos ante un sicópata o algo peor. El primer caso de Montalbano, una vez ascendido a comisario su primer destino, y único como tal, es a un pueblo de la costa sur de la isla, Vigàta, nuestro personaje está realmente contento, sabe que el pueblo le gustará, por más que le guste el interior no soportará por más tiempo lo agreste del lugar. Mery, su novia de aquellos días (es decir nos enteramos de que en la vida del Salvo no sólo existe Livia), hará lo posible por echarle una mano en su nuevo destino. Tendrá su bautizo de fuego con la mafia del lugar y tendrá que dejar muy claro cuál es su lugar y dónde están los límites. Regreso a los orígenes, estamos de nuevo en el presente. Una cría ha desaparecido, han sido solo unas horas, pero la alarma dentro de la cabeza del comisario se dispara, no es normal que una niña desaparezca en plena tormenta y aparezca varias horas más tarde completamente seca, a seis kilómetros del lugar en la puerta de la casa de un médico, sin aparentes signo de violencia alguna. Los padres y familiares una vez pasado el susto inicial quieren olvidar el asunto. Pero algo huele a podrido y Montalbano lo sabe. De momento Mery ya no está, y Livia recupera su sitio.

La luna de papel (2005)

Se nos va haciendo mayor el comisario. No está tan fino, o eso cree él. Si no me equivoco si tenía unos cuarenta y dos, pongamos, cuando inicio la serie, el 1994, y ésta es del 2005, debe rondar por los cincuenta y tres o cincuenta y cuatro años. Y lo cierto es que, en este caso, no lo acaba de resolver por él mismo. Un visitador médico es asesinado en el cuartito que tiene en la azotea. Aparece sentado en el escritorio con la cabeza reventada de un tiro y con la polla fuera. Una hermana demasiado protectora y acaparadora, una amante cansada de él, sospechas de mercadeo entre médicos, veterinarios y visitadores para favorecer la venta de determinados productos farmacéuticos, personas relevantes de Vigàta que aparecen muertas en circunstancias delicadas. En fin, un nuevo caso para Montalbano. E Ingrid que sigue en Suecia.

Ardores de agosto (2006)

Confirmado, tiene cincuenta y cinco años en el año 2006, y es verdad, no lleva nada bien como se le acumulan los años. Cualquier despiste, cualquier síntoma de fatiga, cualquier falta de respuesta rápida ante una situación, cualquier mirada atenta a un cuerpo de una joven, lo achaca irremisiblemente a que se está haciendo viejo. Ya no es el que era.

Los quince días de vacaciones que tenía que pasar con Livia fuera de Vigàta, ha tenido que suspenderlos porque Mími, Beba y el niño, su ahijado Salvo, lo han necesitado. Livia resuelve pasar los quince días con Montalbano en Marinella, también les acompañara su mejor amiga con su marido y el niño de ambos, para ellos el comisario alquilará un chalecito en un privilegiado lugar, sobre un bonita cala. Pero desde el primer momento queda claro que esa casa no quiere moradores. Alguien sin vida la habita en un lugar insospechado. El descubrimiento del cadáver, provocará la huida de los amigos y de la propia Livia, dejando a nuestro comisario desolado (o no tanto) y con un caso por resolver. Chanchullos inmobiliarios y políticos, turismo sexual, contratación irregular de inmigrantes, y, detrás, como siempre, la mafia, sin protagonizar pero presente en el devenir del caso, de los casos, de la isla.

Una joven, relacionada con el caso, removerá los cimientos y convicciones, en otra muestra de senilidad (eso cree él), de Salvo Montalbano.

Las alas de la esfinge (2006)

Hay marejada en la relación entre el comisario y su compañera de toda la vida, Livia. Ambos dudan, ambos han experimentado en el exterior de su relación, ambos se sienten extraños.

Mientras tanto, la vida sigue en la comisaría. Una joven, y hermosa, rusa es hallada muerta, desnuda y con la cara destrozada de un disparo, en un vertedero de basuras. Tiene un tatuaje de una mariposa en hombro izquierdo. Hay otras tres jóvenes rusas muy guapas de la misma ciudad rusa, y las tres, las cuatro, con el mismo tatuaje en el hombro, una mariposa. No existen las casualidades. Cuatro mujeres extrajeras, del mismo lugar, con el mismo tatuaje, muy hermosas, muy jóvenes, que habían trabajado de bailarinas (y lo otro) en clubes de alterne en la misma zona. Mafia, huele a mafia, y a políticos, y a iglesia. En fin, que Montalbano apenas tendrá tiempo de resolver sus asuntos personales, la vida de la chica clama venganza.

La pista de arena (2007)

De verdad que no están siendo buenos tiempos para Salvo Montalbano. No está llevando bien su quinta década. Su relación con Lidia está siendo muy complicada. Y sobre todo que cree que está mayor, que ya no es el mismo, y los primeros síntomas de lo que el siente como la vejez le están dejando noqueado. Y se rebela, nuevamente, contra el paso del tiempo.

Una mañana después de una pesadilla ecuestre se despierta inquieto. Sale a ver cómo está el día y en la playa, en la puerta de su casa, encuentra un caballo muerto, de agotamiento y de los palos que le han dado. Es un caballo de carreras, un pura sangre. A Montalbano le hierve la sangre, no puede entender tanta brutalidad con un animal tan hermoso, tan inocente. Decide que tiene que descubrir al culpable. Moviliza a sus hombres y comienzan la investigación. Poco después aparecerá por la comisaría Rachele, la dueña del caballo, para denunciar su desaparición, la del équido. Rachele está en la isla para competir en una carrera de caballos, como es natural. Es amiga de Ingrid, y está todavía más buena que la sueca. Nueva tormenta en el interior de Montalbano. De nuevo la mezquindad humana se aprecia en todo su esplendor.

El campo del alfarero (2008)

El conocimiento que tiene, el comunista Montalbano según dicen de él sus compañeros, de la Biblia le ayudará en la compresión del caso que tiene entre manos. Un hijo de un antiguo mafioso es asesinado de un tiro en la nuca y posteriormente descuartizado, en treinta trozos, ni uno más ni uno menos. El cuerpo aparecerá dos meses después en las terrazas de una colina arcillosa. Su joven, espectacular y colombiana esposa le llorará en los brazos de Mìmi, el subcomisario que, a su vez, exigirá llevar toda la investigación. Qué le pasa al fiel Mìmi, acaso quiere jubilar a al comisario antes de tiempo, acaso no eran amigos.

Parece que las cosas con Livia van mejor. Veremos.

Luis González Carrillo, junio de 2011





Andrea Camilleri
LA EDAD DE LA DUDA

Confieso mi devoción por las novelas protagonizadas por el comisario Salvo Montalbano. Las he leído con avidez desde la primera a la última. Ninguna me ha defraudado. Andrea Camilleri ha conseguido algo extraordinariamente difícil: dotar a su personaje de una humanidad matizada de contradicciones, dudas, grandezas y miserias con la que resulta bien fácil identificarse.

Además, su prosa, con difícil y admirable frescura, supera las coordenadas sicilianas para retratar la diversidad individual y social de nuestro mundo. En sus novelas hay mucha crítica, mucha parodia, mucho humor, mucha inteligencia… Y, por encima de todo ello, una mirada comprensiva con las debilidades humanas como origen de todos los conflictos posibles.

La edad de la duda (L´età del dubbio, 2008) es la última novela de Moltalbano traducida al español. Un cadáver es hallado en el mar por la tripulación de un barco de lujo. El comisario, que tiene ya cincuenta y ocho años, se enfrenta a un enrevesado caso de repercusiones internacionales y, sobre todo, a su propia crisis existencial. Durante décadas Montalbano ha sido fiel a Livia, su sempiterna novia, a pesar de haber compartido noches y lecho con Ingrid, ¡Virgen santa, qué mujer!, su escultural amiga sueca.

En los últimos años (Ardores de agosto y La pista de arena) esa férrea fidelidad ha sido puesta a prueba y quebrada por peligrosas y atractivas mujeres. Ahora quien le hace perder la cabeza y el pulso de la investigación es la bellísima teniente Laura Belladonna. “En el fondo, le daba vergüenza. No le parecía serio en un hombre de su edad. Pero no podía remediarlo.” Su otro yo, con el que acostumbra a dialogar, lo humilla recordándole que se trata de una estupidez consecuencia de la vejez. Montalbano, a quien comer un sándwich le parece un horror, encuentra consuelo en la trattoria de Enzo. Unos salmonetes, unos espagueti con sepia, buen vino, un paseo por el muelle para hacer la digestión… y la vida vuelve a sonreír.

Sabemos que la última aventura de Montalbano tiene nombre: Riccardino. Camilleri ya la ha escrito y entregado a su editor para que sea publicada tras su muerte. Que el futuro depare salud a Camilleri y a nosotros la oportunidad de leer muchas más novelas de Montalbano antes de su despedida.

Andrea Camilleri: La edad de la duda, Ediciones Salamandra, 2012.


La forma del agua (1994)
Andrea Camilleri

El inspector Salvo Montalbano hace su presentación oficial en esta entretenida novela, la primera de una serie que recomiendo no perderse.

La acción transcurre en Vigàta, un ficticio pueblo costero del sur de Sicilia. Montalbano es un honesto policía italiano al que no le importa demasiado ofender a cualquiera que se le ponga por delante con tal de solucionar un crimen. En este caso se trata de encontrar al responsable de la muerte de Silvio Luparello -ingeniero, contratista y aspirante a político local-, cuyo cuerpo sin vida aparece en una situación y un lugar muy comprometidos. Todo parece apuntar a que el fallecido ha tenido más que palabras con una prostituta y ha sufrido un ataque al corazón en plena faena. Pero Montalbano sospecha que hay algo más detrás de esta muerte cuando tres personajes notables (un poderoso abogado, un juez y un obispo) le presionan para que dé carpetazo a la investigación cuanto antes. Pero Montalbano se toma su tiempo y descubre que Luparello murió en realidad mientras se enrollaba con Gorgio, su sobrino y amante, en su casa de campo. El sobrino, terriblemente asustado, pide ayuda al abogado Rizzo, amigo de Luparello, con el fin de proteger a su tío de las embarazosas circunstancias de su muerte. Pero Rizzo, en vez de echar una mano a Giorgio, trata de aprovecharse de la situación y traiciona su amistad con Luparello al pretender utilizar su muerte para sacar ventaja a su oponente político, el secretario Cusumano. Con este fin, intenta implicar en la muerte a Ingrid, la cuñada sueca de Cusumano, haciendo creer a todos que es la amante de Luparello. La situación se complica con el hallazgo de una cara joya cerca de la escena del crimen.

Pero Montalbano va poco a poco desenredando el complicado ovillo con que se ha encontrado y descubre lo que sucedió en realidad. Del mismo modo que el agua toma la forma del contenedor que ocupa, así las claves y declaraciones de los testigos parecen cambiar en la dirección que Montalbo las dirige.

Camilleri describe con maestría, no sólo la región de Sicilia en que transcurre la acción, sino la pléyade de personajes locales que la pueblan. La belleza de esta novela radica no sólo en laevocación del lugar, en el modo en que vive la gente del pueblo, sino en el trasfondo decorrupción política endémica que se respira en la novela, y en cómo los hombres honestos como Montalbano han evolucionado hasta llegar a convivir con ella.

A.G.



BIBLIOGRAFÍA

OBRAS
  • 1959I teatri stabili in Italia (1898-1918)
  • 1978Il corso delle cose (El curso de las cosas)
  • 1980Un filo di fumo (Un hilo de humo)
  • 1984La strage dimenticata
  • 1992La stagione della caccia (La Temporada de caza)
  • 1993La bolla di componenda
  • 1995
    • Il gioco della mosca
    • Il birraio di Preston (La ópera de Vigàta)
  • 1998La concessione del telefono (Premio Società dei Lettori, Lucca-Roma; La concesión del teléfono)
  • 1999La mossa del cavallo (El movimiento del caballo)
  • 2000
    • La scomparsa di Patò (La desaparición de Patò)
    • Biografia del figlio cambiato (Biografía del hijo cambiado)
    • Favole del tramonto
  • 2001
    • Racconti quotidiani
    • Gocce di Sicilia (relatos)
    • Il re di Girgenti
    • Le parole raccontate. Piccolo dizionario dei termini teatrali
  • 2002
    • L'ombrello di Noè. Memorie e conversazioni sul teatro
    • La linea della palma. Saverio Lodato fa raccontare Andrea Camilleri
    • Le inchieste del Commissario Collura
  • 2003
    • La presa di Macallè (La captura de Macallè)
    • Teatro
    • Un inverno italiano (con Saverio Lodato - BUR)
  • 2004Romanzi storici e civili
  • 2005
    • Privo di titolo (Privado de título)
    • Il medaglione
    • Il diavolo - Tentatore/Innamorato
  • 2006
    • La pensione Eva (La pensión Eva)
    • Vi racconto Montalbano, Interviste
  • 2007
    • Pagine scelte di Luigi Pirandello
    • Il colore del sole (El color del sol)
    • Le pecore e il pastore (Las ovejas y el pastor)
    • Boccaccio - La novella di Antonello da Palermo
    • Voi non sapete. Gli amici, i nemici, la mafia, il mondo nei pizzini di Bernardo Provenzano (Vosotros no sabéis, sobre la mafia siciliana)
    • Maruzza Musumeci (El beso de la sirena)
  • 2008
    • Il tailleur grigio (El traje gris)
    • Il casellante (El guardabarrera)
    • La Vucciria
    • La muerte de Amalia Sacerdote (II Premio Internacional de Novela Negra RBA 2008)
  • 2009
    • Un sabato, con gli amici
    • Il sonaglio
    • Il cielo rubato - Dossier Renoir
    • La tripla vita di Michele Sparacino
    • La rizzagliata (original en lengua italiana de La muerte de Amalia Sacerdote)
    • Un inverno italiano (con Saverio Lodato - Chiarelettere)
    • Un onorevole siciliano, le interpellanze parlamentari di Leonardo Sciascia
  • 2010
    • Il nipote del Negus
  • 2012
    • Il diavolo, certamente



SERIE MONTALBANO
  • 1994 - La forma dell'acqua (en España, La forma del agua)
  • 1996 - Il cane di terracotta (El perro de terracota)
  • 1996 - Il ladro di merendine (El ladrón de meriendas)
  • 1997 - La voce del violino (La voz del violín)
  • 1998 - Un mese con Montalbano (relatos; Un mes con Montalbano)
  • 1999 - Gli arancini di Montalbano (relatos; La Nochevieja de Montalbano)
  • 2000 - La gita a Tindari (La excursión a Tindari)
  • 2001 - L'odore della notte (El olor de la noche)
  • 2002 - La paura di Montalbano (El miedo de Montalbano))
  • 2002 - Storie di Montalbano. (relatos)(Historias de Montalbano)
  • 2003 - Il giro di boa (Un giro decisivo)
  • 2004 - La pazienza del ragno (La paciencia de la araña)
  • 2004 - La prima indagine di Montalbano (relatos) El primer caso de Montalbano)
  • 2005 - La luna di carta (La luna de papel)
  • 2006 - La vampa d'agosto (La canícula de Agosto)
  • 2006 - Le ali della sfinge] (Las alas de la Esfinge)
  • 2007 - La pista di sabbia (El rastro de arena)
  • 2008 - Il campo del vasaio (El campo del alfarero)
  • 2008 - L'età del dubbio ( La edad de la duda)
  • 2008 - Racconti di Montalbano Relatos de Montalbano. (relatos)
  • 2008 - Il Commissario Montalbano - Le prime indagini. (El primer caso del comisario Montalbano). (relatos)
  • 2009 - La danza del gabbiano ( La danza de la gaviota).
  • 2009 - Ancora tre indagini per il commissario Montalbano. (Tres casos más del comisario Montalbano). (relatos)
  • 2010 - La caccia al tesoro (La caza del tesoro).
  • 2010 - Acqua in bocca (en colaboración con Carlo Lucarelli). (Por la boca muere el pez)
  • 2010 - Il sorriso di Angelica (La sonrisa de Angélica).
  • 2011 - Il gioco degli specchi (El juego de los espejos).
  • 2011 - Altri casi per il commissario Montalbano (Otros casos del comisario Montalbano).





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