lunes, 2 de junio de 2014

Jean Seberg

Jean Seberg
DE OTROS MUNDOS
Jean Seberg
(1938 - 1979)
Jean Seberg (13 de noviembre de 1938 - 30 de agosto de 1979) fue una actriz estadounidense. Recordada por su participación en numerosas películas, entre ellas: Juana de Arco (1957), Buenos días tristeza (1958), Al final de la escapada (1960) y Lilith (1964), es un icono de la nouvelle vague francesa.
Seberg falleció a los 40 años en Paris, víctima de una sobredosis de barbitúricos la policía determinó que la actriz se suicidó. Seberg es conocida también, por ser una de las víctimas más mediáticas del Programa de Contrainteligencia del Buró Federal de Investigación (FBI), como una represalia por su apoyo a distintos grupos de derechos civiles durante los años 60.
Nació en Marshalltown, en el estado de Iowa. Su máximo deseo fue ser actriz de cine. Estudió en la Universidad de Iowa y después consiguió el papel protagonista de la película Juana de Arco, dirigida por Otto Preminger de 1957. Según la documentación existente, para este papel se recibieron ofertas de 18.000 candidatas.
Al año siguiente, Seberg hizo su segunda película, también con Preminger, Buenos días, tristeza (Bonjour tristesse), adaptación de la exitosa novela de Françoise Sagan. Un año después protagonizó junto a Jean-Paul Belmondo el maravilloso filme Al final de la escapada o Sin aliento (À bout de souffle), de Jean-Luc Godard, uno de los hitos de la Nouvelle Vague y que la convirtió en una actriz conocida en Europa. No tuvo la misma suerte en los Estados Unidos, por lo que siguió trabajando en Europa. Hizo numerosas películas, algunas de ellas con los mejores directores, pero con éxito variable.
Fue simpatizante de los Panteras Negras, hecho que le trajo ciertas complicaciones con los sectores más reaccionarios de Hollywood, que orquestaron campañas contra ella. Hasta llegó a ser vigilada por el fbi.
En algunas ocasiones Seberg regresó a Estados Unidos para rodar una película, entre ellas Lilith (1964), una tierna historia romántica con Warren Beatty, y el famoso western musical  La leyenda de la ciudad sin nombre (1969), con Clint Eastwood y Lee Marvin.
Seberg estuvo casada en cuatro ocasiones. Sus tres primeros matrimonios terminaron en divorcio. En 1979, antes de cumplir los 41 años de edad, murió en circunstancias no del todo aclaradas.
Su cadáver fue encontrado en el interior de un automóvil estacionado en una calle del barrio parisiense de Passy. Parece ser que Seberg fue una persona más frágil y vulnerable de lo que aparentaba y que se suicidó con una sobredosis de barbitúricos. Su hija Nana murió a los dos días de nacer y nunca se recuperó del golpe. Encontraron su cuerpo en lo que pareció ser su octava tentativa. A los 16 meses se suicidó también su marido, el escritor Romain Gary.





Jean es la mejor actriz de Europa.
François Truffaut

Romain Gary y Seberg
La fidelidad de Jean Seberg
  • El suicidio de un símbolo de la "nueva ola" del cine francés


En el Renault 5, matrícula de París, en que fue hallado el último fin de semana el cadáver de la actriz Jean Seberg, la mujer que fue símbolo de la nueva ola del cine francés no dejó ni una sola nota que aclarara las razones de su suicidio. En su automóvil, encontrado por un guardia urbano en una zona residencial, había una botella de agua, vacía, un tubo de barbitúricos y un afiche de un popular programa de televisión. El esposo actual de la actriz, el actor argelino Hamed Hasmi, explicó luego que Jean Seberg, de 41 años, sufría depresiones constantes, que se advertían en los poemas que escribió después de abandonar el cine. Una de las últimas películas de los protagonistas de Buenos días, tristeza, fue La corrupción de Chris Miller, de Juan Antonio Bardem, en la que compartió papeles con Marisol. Escribe .
Quizá las dos estrellas más rutilantes de aquella fugaz constelación que se llamó Nouvelle Vague fueran el director Jean Luc Godard y la actriz Jean Seberg. También, en cierto modo, resultaron a la postre los más fieles a su estilo y época, el uno en su vida, la otra con su imprevista Y meditada muerte. Godard es el único de su generación que aún asombra o escandaLza en festivales con su cine contestatario en su moral y forma, lejos de los circuitos comerciales; Jean Seberg en su arte, a la búsqueda de filmes y caminos que llenaran plenamente el vacío que debieron dejarle aquellos años sesenta, para ella inolvidables.Muchos fueron los que claudicaron desde entonces. Ahí está el ejemplo de Truffaut y otros tantos, dispuestos a sacrificar al público un genio que quizá nunca tuvieron, al contrario que esta Seberg americana, capaz de elegir su muerte con igual decisión que su carrera. Tan poco dispuesta a transigir en una como en otra, fue anotando en el curso de su tiempo, desde su consagración como mito de Godard, matrimonios fallidosjunto a filmes mediocres.
Debutó a una edad envidiable en un papel al que actrices avezadas suelen Regar en la culminaciónde su arte. Dio vida nada menos que a la Juana de Arco de Otto Preminger, mas como en el caso de La Doncella de Orleans, suaventura destinada a concluir en homenajes memorables terminó en una pira de inútil celuloide, quemada en aras de su fracaso. Sin embargo, tales heroínas suelen contar siempre con paladines inasequibles al desaliento, y, una vez más, Preminger volvió a alzarla como protagonista de una novela célebre francesa: Bon jour, tristesse. Nuevo intento y nuevo final infeliz para la estrella al menos, hasta que el otro Jean, Jean Luc Godard, se cruzó en su camino en tierras de Francia, con un zurrón repleto si no de millones, sí al menos de ideas e ilusiones.
Vino así A bout de soufflé, verdadera obra revolucionaria de la nueva ola y del cine de su época, en la que se inspiró no sólo el cine europeo, sino el del otro lado del Atlántico, que tantas veces negó el pan y la sal a su protagonista femenina. Gracias a aquel filme, tan modesto en recursos como rico en sugerencias, el público se acabó acostumbrando a un cine más directo y fluido, menos artificioso, libre de cánones caducos, tal como hoy lo conocemos.
Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg
À bout de souffle, de Jean-Luc Godard

Un buen cuento clásico
Y, sin embargo, aquella historia, simple y lineal como un buen cuento clásico, resultó a la postre un filme maldito para su estrella. Godard continuó su carrera caótica y brillante, repleta de momentos mediocres y hallazgos, desde sus apasionadas confesiones hasta sus actuales experiencias con el vídeo. Jean Seberg, en cambio, tras su éxito mejor, alzada hasta la cresta de la ola, se acabó convirtiendo en la actriz favorita de los demás realizadores de la generación. Así vinieron filmes sucesivos y mediocres, pues, como ya se sabe, el talento no se traspasa tan fácilmente como las estrellas. La de la Seberg fue declinando en Europa y América. Al otro lado del océano su imagen no encajaba en los repartos, y en Francia, cuando la nueva ola se convirtió en medrosa marejada, ya su nombre sólo recibía elogios referidos a su primera época. Y, como vida y arte suelen ir unidos casi siempre, el tiempo desató una carrera de matrimonios, fallidos a su vez, a la sombra del cine y de los libros.
A pesar de todo, esta mujer, no demasiado afortunada, fue siempre consecuente con su actitud frente a un destino no demasiado amigo. Se quejaba como tantos actores de que sólo le ofrecieran papeles mediocres, pero, al contrario que la mayoría de sus compañeros, no acababa aceptándolos, sino que los rechazaba aun a costa de ciertos sacrificios. Finalmente, se dedicó a escribir ensayo y poesía. Su muerte, con su intento fallido, y su viaje de diez días al fondo de la noche de París con su agua mineral, su manta y barbitúricos, debió ser alucinante. Las horas de ese tiempo debieron imitar las mejores secuencias de A bout de souffle. Nadie conocerá jamás cómo fueron, pues nada dejó escrito. Sólo nos queda de ella el recuerdo de una actriz frustrada pero auténtica, sincera y decidida.



EI FBI reconoce que difamó a Jean Seberg para "neutralizar" su apoyo al movimiento negro

  • La actriz se suicidó el 9 de septiembre en París


La policía federal norteamericana (FBI) ha reconocido ahora que intentó difamar y desprestigiar a la actriz Jean Seberg, en 1970, mediante la difusión en la prensa de falsos rumores de que el padre del niño que esperaba la actriz era un dirigente de los Panteras Negras.
Jean Seberg se suicidó la semana pasada en París, y su antiguo marido, el escritor y diplomático francés Romain Gary, declaró que las calumnias propagadas por el FBI habían destruido la vida de su ex esposa. El embarazo de la actriz se malogró unos días después de que aparecieran publicados los primeros rumores sobre las relaciones de Jean Seberg con un militante del partido radical Black Panther.La difamación de la actriz fue parte del programa del FBI conocido como Cointelpro, o programa de contrainteligencia, con el que se persiguió durante años a los disidentes norteamericanos o militantes del movimiento pro derechos civiles, así como a los oponentes de la guerra de Vietnam. La policía federal, entonces dirigida aún por Edgar Hoover, pretendía con esas calumnias «neutralizar» a la actriz, que se había mostrado partidaria del movimiento negro y, según el FBI, apoyaba económicamente al partido de los Panteras Negras.
Respondiendo a una petición hecha de acuerdo con la ley de Libertad de Información, el FBI tuvo que hacer públicos algunos documentos en los que se recoge la «operación» montada contra la actriz. Al mismo tiempo que se daban a conocer al público los documentos secretos, el actual director del FBI, William Webster, aseguraba que los tiempos en que la policía federal utilizaba información difamatoria para combatir -a los abogados de causas impopulares ya han pasado, y que el FBI ha abandonado para siempre este tipo de acciones.
El director de la oficina del FBI en Los Angeles envió un memorándum interno a Edgar Hoover, el 1 de mayo de 1970, en el que solicitaba permiso para difundir rumores de que el padre del niño que estaba esperando Jean Seberg era un militante del Black Panther Party, cuyo nombre ha sido borrado en los documentos hechos públicos el viernes. En el memorándum se sugería también el hacer llegar la falsa historia a un conocido columnista social de Hollywood.
La respuesta de la oficina central del FBI fue afirmativa, pero con la recomendación de esperar dos meses más para que el embarazo de la actriz fuera evidente. Cuando se publicaron los primeros rumores Jean Seberg estaba en el séptimo mes de gestación.

El niño era blanco

Aunque la actriz estaba ya en proceso de separación de su segundo marido, Romain Gary, el FBI indicaba en su memorándum que el hecho de que estuviese todavía casada contribuiría a su desprestigio y la anularía políticamente. El columnista Joyce Haber publicó un artículo en el que citaba a una misteriosa «mis A», que estaba esperando un hijo de un destacado «pantera negra».El embarazo se malogró días después de la publicación de este y otros artículos similares, y más tarde un tribunal concedió a la actriz una indemnización de 5.000 dólares. El niño muerto era blanco, y el escritor Romain Gary dijo esta semana en París que estaba convencido de que él era el padre y que su ex esposa quedó trastornada mentalmente desde entonces, y cada año en la fecha en que se malogró la criatura la actriz intentaba suicidarse.
Nacida en lowa hace cuarenta años, Jean Seberg comenzó su carrera cinematográfica en 1956 en Juana de Arco, y dos años después, tras su matrimonio con el abogado francés Francois Moreif, cambió su residencia a Francia. Su película más famosa fue quizá Bonjour tristesse. La actriz dejó una nota a su hijo de dieciséis años, en la que expresaba su intención de suicidarse, desapareció durante diez días y fue encontrada muerta a causa de una ingestión masiva de barbitúricos. La depresión que sufría Jean Seberg y de la que estaba siendo tratada psiquiátricamente, se originó con las calumnias difundidas por el FBI, en opinión del ex marido y de los familiares de la actriz.

EL PAÍS





En 1995, Guy Pierre- Geneuil, exguardaespaldas de la actriz, publicó Mi estrella asesinada. Según él, cree que el alcohol de su sangre le fue inyectado. Para Geneuil hay muchas incongruencias entre los datos de la investigación policial y las conclusiones: "A Jean la encontraron desnuda, dentro de su coche, mal aparcado en la calle del General Appert, cerca de su apartamento", "Ocho gramos de alcohol en la sangre es una dosis letal, incluso para alguien que bebía como ella. En cualquier caso, en el interior del coche no había ninguna botella de alcohol. Con ocho gramos no se puede andar. No hace falta ser Sherlock Holmes para comprender que una conclusión se impone".



La destrozaron. Era alegre, amable, generosa, encantadora y, cuando hicieron esa campaña y dijeron que la niña que tuvo, y que nació muerta, era de un pantera negra, la destrozaron; ahí empezó a irse a pique. Lo terrible es que decían que tenía paranoias, y en el Congreso Americano están todos los extractos de sus conversaciones. Fue una persecución, en la que manipularon a la prensa, y yo me planteé pleitear contra el Estado americano pero decidí que no podía dedicar toda mi vida a esa causa.

Diego Gary,
hijo de Romain Gary y Jean Seberg


Un guardaespaldas de Jean Seberg asegura que la actriz fue asesinada por mafias de la droga

El libro de Guy-Pierre Geneuil sale a primeros de septiembre en Francia



La actriz estadounidense Jean Seberg fue hallada muerta en el interior de un coche, el 8 de septiembre de 1979. Suicidio, dijeron los familiares, la policía y la justicia. Jean murió asesinada" dice hoy Guy Pierre- Geneuil, entonces guardaespaldas de la actriz y ahora autor de Jean Seberg, ma star assassinée (Mi estrella asesinada), un libro que estará en las librerías francesas dentro de pocos días. La autopsia reveló que los barbitúricos le habían causado la muerte, pero también que había ocho gramos de alcohol en su sangre. Una dosis letal que, según él, le fue inyectada.Para Geneuil hay muchas incongruencias entre los datos de la investigación policial y las conclusiones: "A Jean la encontraron desnuda, dentro de su coche, mal aparcado en la calle del General Appert, cerca de su apartamento", dice. Llevaba varios días muerta y la autopsia dejó datos reveladores: "Ocho gramos de alcohol en la sangre es una dosis letal, incluso para alguien que bebía de como ella. En cualquier caso, en el interior del coche no había ninguna botella de alcohol. Con ocho gramos no se puede andar. No hace falta ser Sherlock Holmes para comprender que una conclusión se impone". Geneuil deja que sean los otros los que lo digan: el alcohol le fue inyectado.

Pesadilla

La vida, de Jean Seberg es un cuento de hadas que acaba en pesadilla. A los 17 años fue elegida por Otto Preminger tras una selección en la que intervinieron 18.000 actrices jóvenes desconocidas que querían ser Juana de Arco. Luego el propio Preminger la querrá para Bonjour tristesse, su adaptación de la novela de Franoçoise Sagan. En 1959, un joven debutante llamado Jean-Luc Godard la convence para ser la chica de Jean-Paul Belmondo en A bout de souffle. En Francia conoce también a Romain Gary, diplomático y escritor, con el que se casa. En 1964 Robert Rossen la convierte en una joven sensible, desquiciada, depresiva y ninfómana en la extraordinaria Lilith. Pero a Jean su carrera le preocupa mucho menos que su vida, y ésta tiene muchos puntos de contacto con la de su personaje en el filme de Rossen.Su Pareja con Gary, que le lleva veinte años, se convierte a menudo en triángulo. De lowa a París, todo parece haber ido demasiado deprisa.
"A finales de los setenta Jean iba a menudo a Argelia. Un día, medio en broma, me dijo que igual acababa siendo la esposa del presidente de aquel país. Era muy amiga de Buteflika, el ministro de Exteriores argelino y númerodos del régimen, el hombre que parecía destinado a sustituir al coronel Bumedian en el poder", explica Guy-Pierre Geneuil. Buteflika cayó en desgracia poco después de la muerte de Jean y fue apartado del poder por otro coronel, Chadli Bendjedid con el pretexto, basado o no en hechos, reales, de haberse a apropiado de fondos del Estado. "Pocos días antes de morir Jean, que seguía manteniendo muy buena relación con Romain aunque llevaban tiempo separados, le envía una carta que es una llamada pidiendo socorro. Jean dice estar presa en el engranaje de la mayor red argelina de tráfico de drogas". Gary se puso en contacto con, Jacques Chirac, del que era amigo, para que averiguase que había de cierto en los temores de su ex esposa. No hubo tiempo material de llevar a cabo pesquisa alguna, y luego, según Geneuil, primaron las conveniencias políticas.
Dos tentativas de suicidio y frecuentes depresiones hicieron que las palabras de Jean Seberg no mereciesen la urgencia que reclamaban. Geneuil repite también" que los gaullistas no quisieron remover el asunto precisamente porque el poder argelino estaba detrás. La mala salud mental de Jean, sus amores con Buteflika, su hipotética relación con el universo del tráfico de estupefacientes, la complicada vida esquizofrénica del Propio Romain Gary, la sucesión de Bumedian: todo se entremezcla.
Para Christophe Drian Court, periodista en France Soir, conviene recordar que el FBI también contribuyó a desequilibrar a Jean difamándola. "En la época en que vivía con Romain, en un momento en que estaba encinta, filtraron que el embarazo era fruto de sus relaciones con un lider de los Panteras Negras. Sus simpatías políticas se convertían así en un asunto de cama". Romain Gary se querelló contra Newsweek por publicar el infundio. La criatura murió a las pocas horas de nacer, según parece, víctima inocente de los trastornos vividos por Jean.

Jean Seberg en los setenta

El hijo de Jean Seberg acusa al FBI de su muerte



Jean Seberg siempre será recordada como aquella chica con el pelo cortado a lo garçon que vendía el International Herald Tribune por las calles de París en la cinta Al final de la escapada (1959). Para el FBI, sin embargo, la actriz era considerada una amenaza por su apoyo al grupo ultraizquierdista de los Panteras Negras y la sometió a un acoso que acabó por empujarla al suicidio. Tan explosiva tesis ha sido formulada por el hijo de la artista, Diego Gary, en unas declaraciones al Sunday Times. "Mi madre se sentía perseguida y contrató a dos guardaespaldas después de recibir tantas amenazas", sostiene Gary. No avala, sin embargo, las especulaciones de asesinato. El cuerpo de la actriz apareció desnudo en 1979 dentro de un coche cerca de su piso parisiense: "Me dejó una nota en la que confesaba que no podía seguir viviendo a causa de los nervios".


Alexander Diego Gary

Hijo de la belleza y de la tragedia

Alexandre Diego reconstruye en una novela la vida de sus padres, la actriz Jean Seberg y el escritor Romain Gary, que se suicidaron con un año de diferencia



La sombra de los padres es siempre difícil de esquivar. Más si son el escritor Romain Gary (dos veces premio Goncourt) y la actriz Jean Seberg. Y aún más si se suicidan con apenas un año de diferencia. "He intentado exorcizar todo eso, pero en realidad he estado más de 20 años en la cárcel de la depresión", cuenta Alexandre Diego Gary, hoy en una especie de libertad provisional e hijo único de ese glamuroso matrimonio que duró apenas nueve años. Tenía 17 cuando, en 1979, su madre decidió dejarlo todo. Tras tomar un supuesto cóctel de fármacos y alcohol su cuerpo apareció en el interior de un Renault 5 blanco: muerte en extrañas circunstancias. Y 18, cuando su padre, que aún conservaba el arma de su paso por la Resistencia francesa, se disparó en la boca.

"Intenté exorcizarlo, pero he pasado 20 años en la cárcel de la depresión"

"Mi madre era inmensamente bella y de generosidad sin límites"
Esa catarsis, se llama S. o la esperanza de vida (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores), breve y bello vómito, apenas disimulado con juegos de seudónimos y espejos entre el hombre marcado y el hoy ¿liberado? "Además de no querer hacer una autobiografía, necesitaba que el personaje fuera doble para que afloraran aspectos que de otro modo no hubieran salido: digo cosas por primera vez".

Jean Seberg y Romain Gary

Habla pausado, con la dulzura y la educación de los que han quedado huérfanos pronto de ternura, sudoroso, con el rostro ligeramente abotargado y rojizo, rastros de una vida disoluta y enferma. Grafómano desde adolescente, cree que la S del título de su libro abarca "silencio, soledad y suicidio y un poco la forma zigzagueante del caminar de un cangrejo, adelante y atrás".
Tras dudar si convocar a sus padres para no caer en "la gran orgía de los muertos", Gary recuerda en el libro a sus progenitores en el gran piso del Fauburg Saint-Germain atestado de libros, cuadros y muebles. Al padre en su despacho, donde entraba a las ocho de la mañana a escribir; a la madre atada a la cama de un hospital psiquiátrico para que no se suicidara, que soñaba, como él, con tener un purasangre, a la que veía muy poco por lo que llamaba "mamá" a Eugenia, la niñera española, "mi verdadera madre". Eso sí, estaba dispuesto a matar por ella: tiró a una piscina un niño que no sabía nadar sólo porque Jean le había hecho más caso que a él en una fiesta infantil. "Era mi respuesta a que estuviera siempre fuera de casa; pero se lo perdono todo: era de una belleza alucinante, un talento y, sobre todo, de una generosidad sin límites".
¿Tiene, 30 años después, una explicación a su suicidio? "Mi madre estaba siendo perseguida por el FBI y la CIA por su apoyo a los Panteras Negras: su relación con miembros de aquella gente fue el principio del final; además, esperaba un hijo, intentó suicidarse y lo perdió
[lo mostró para que se viera que no era negro] y eso terminó con sus nervios".
De alguna manera, Alexandre Diego esperaba la muerte de su madre: "Cualquier día lo va a lograr", le alertó una vez su padre. Él lo acabaría haciendo apenas 16 meses después. "Hacía años que le rondaba por la cabeza, con la tensión del affaire Émile Ajar
[falsa identidad con la que ganó por segunda vez el Goncourt en 1975, con el posterior escándalo]; creo que si no lo hizo antes fue para no dejarme con mi madre. 'Mis deberes para contigo ya están hechos', me dijo cuando cumplí 16 años; y me emancipó para que me hiciera cargo legal de su obra". ¿Por qué se rompió la pareja? "Mi madre siempre tuvo una actitud incontrolable, también se cruzó Clint Eastwood..., pero creo que hasta el final soñaba con reconstruirla. Muchas veces llamaba a casa y luego se iba corriendo antes de que abriéramos la puerta; si mi padre no retomó la situación fue, en parte, porque temía que, sin querer, mi madre me hiciera daño".
Alexandre Diego estuvo casi dos años sin salir de casa: lo del padre fue un mazazo. Desde que tenía 15 años quiere ser escritor. Pero le asalta una duda: "Me da miedo no poder escribir nada más; estoy con una historia de un amor perdido, pero siguen persiguiéndome ciertas imágenes, que me obligan a parar y a escribirlas en un cuadernillo... Quisiera haberme liberado de todo ese pasado". Madera, estilísticamente, tiene. "Esa fraseología corta y esas imágenes son de Hemingway y de Faulkner, mis autores preferidos; ahora leo mucho a Tabucchi y a Lobo Antunes". ¿Y qué hay de su padre en esa voluntad moral que destila S. o la esperanza de vida? "Hay fragmentos en que yo mismo reconozco su influencia, lo siento a mis espaldas; en ese libro, aunque sea tan descarnado, hay una ética. De él tomo prestado que un hombre es un proyecto en construcción; un día seremos por fin hombres". Sí, un día.


MZMZMZ
Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg
À bout de souffle, de Jean-Luc Godard
FILMOGRAFÍA

AñoTítuloRolNotas
1957Santa JuanaSt. Joan of Arc
1958Buenos días, tristezaCecile
1959The Mouse That RoaredHelen Kokintz
1960Al final de la escapadaPatricia FranchiniTítulo alternativo: À bout de souffle
1960Let No Man Write My EpitaphBarbara Holloway
1961La récréationKate HooverTítulo alternativo: Love Play
1961L'Amant de cinq joursClaireTítulo alternativo: L'amant de cinq jours
1961Les grandes personnesAnnTítulo alternativo: Time Out for Love
1962Congo VivoAnnette
1963In the French StyleChristina James
1964Les plus belles escroqueries du mondePatricia LeacockSegment "Le Grand Escroc"
Escenas eliminadas
1964A escape libreOlga CelanTítulo alternativo: Échappement libre
1964LilithLilith Arthur
1965DiamantenbillardBettina Ralton
1966Moment to MomentKay Stanton
1966La ligne de démarcationMary, condesa de DamvilleTítulo alternativo: La Ligne de démarcation
1966A Fine MadnessLydia West
1967Estouffade à la CaraïbeColleen O'Hara
1967La route de CorintheShannyTítulo alternativo: La Route de Corinthe
1968Les oiseaux vont mourir au PérouAdriana
1968The GirlsDocumental
1969PendulumAdele Matthews
1969La leyenda de la ciudad sin nombreElizabeth
1970AeropuertoTanya Livingston
1970Macho CallahanAlexandra Mountford
1970Ondata di caloreJoyce GrasseTítulo alternativo: Dead of Summer
1971Dead of Summer
1972Questa specie d'amoreGiovannaTítulo alternativo: This Kind of Love
1972Kill!Emily Hamilton
1972CamorraLuisa
1972L'AttentatEdith LemoineTítulo alternativo: PlotThe French Conspiracy
1973La corrupción de Chris MillerRuth MillerTítulo alternativo: The Corruption of Chris Miller
1974Les Hautes solitudesFilme mudo sin descripción de personajes
1974Ballad for the KidLa starDirector, escritor, productora
1974MouseyLaura Anderson/RichardsonPelícula para televisión
1975Bianchi cavalli d'AgostoLea Kingsburg
1975El gran delirioEmilyTítulo alternativo: Le Grand Délire
1976The Wild DuckGina EkdalTítulo alternativo: Die Wildente
1979Le bleu des origines
1980La légion saute sur KolweziLanzada después de su muerte

WIKIPEDIA


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