domingo, 6 de abril de 2014

Jarosław Iwaszkiewicz



Jarosław Iwaszkiewicz
(1894 - 1980)

Escritor y político polaco (Kalnik, 1894 - Varsovia, 1980). Cursó estudios de derecho y de música, fue funcionario, diplomático, diputado y promotor del Movimiento por la Paz. Sus poesías expresan, con una estructura clásica, sus inquietudes metafísicas:Las octavas (1919), El verano de 1932 (1933) y La geografía del tiempo feliz (1977). Sus relatos fueron llevados al cine por A. Wajda (Las señoritas de Wilko yEl bosque de los abedules, 1933) y por Kawalerowicz (Madre Juana de los Ángeles, 1943). Escribió también las novelas históricas Los escudos rojos (1934) y Fama y gloria (1956-1962), en las que manifestó su concepción trágica de la vida. Es autor, además, de ensayos musicales, de obras teatrales (La mascarada, 1938; El matrimonio de Monsieur Balzac, 1959), de recuerdos de viajes y de un relato autobiográfico (Libro de mis recuerdos, 1968).

Jaroslaw Iwaszkiewicz


Poeta, novelista y dramaturgo, Jaroslaw o Jarolsav Iwaszkiewicz cultivó también la crítica, el ensayo y la musicología, y fue uno de los autores contemporáneos fundamentales de su país. Se adscribió inicialmente al movimiento modernista llamado "Joven Polonia", aunque su copiosa e influyente obra posterior resulta difícilmente catalogable. Frecuentó diversos estilos y procedimientos literarios, con lo que contribuyó a la renovación y modernización de la literatura polaca.

Nacido en una familia de antiguos terratenientes desposeídos en Ucrania, Iwaszkiewicz se educó en un ambiente culto y refinado y se vinculó al movimiento patriótico polaco. Estudió derecho y música en Kiev. En 1918, al recuperar Polonia su independencia, se trasladó a Varsovia, donde publicó sus primeros poemas y alternó la actividad literaria con diferentes cargos oficiales (secretario del mariscal de la Dieta y funcionario del Ministerio de Exteriores). Acabada la Segunda Guerra Mundial participó activamente en la vida política y social, fue presidente de la Unión de Literatos Polacos, diputado, profesor universitario y publicista.

La obra poética de Iwaszkiewicz, que marca decisivamente la que produjo en otros géneros, se inició con la selección Las octavas (1919), que fue escrita en Ucrania pero publicada en la revista de Varsovia Pro arte et Studio; se caracteriza por el esteticismo del grupo Skamander, en el que militaba. Sin embargo, pronto derivó hacia el vitalismo y la carnalidad, como se advierte en Ditirambos (1922), para ir sosegándose y concentrándose en una actitud intimista, simplificando sus versos y tornándolos sencillos y ascéticos. Entre sus principales títulos poéticos figuran El libro del día y el libro de la noche (1929), Otra vida (1938), Mañana, la cosecha (1963) y El mapa del tiempo (1977).

Hasta la publicación de Las señoritas de Wilko y El bosque de los abedules (llevadas al cine por A. Wajda), Iwaszkiewicz fue, sobre todo, conocido como poeta, si bien a partir de este momento escribió profusamente novelas y relatos (cerca de treinta volúmenes). En ellos, al tiempo que ofrece su particular y a menudo pesimista visión de la realidad polaca, el autor indaga en la esencial soledad de las personas, tiñendo su prosa de una sutil melancolía. Entre sus obras de narrativa destacan El viejo ladrillar, Fama y gloria, Los amantes de Marone y Encajes venecianos.



Jarosław Iwaszkiewicz, 1914


Jarosław Iwaszkiewicz fue traductor de Shakespeare, Andersen, Kirkegaard, Rimbaud, Claudel, Gide, Giraudoux, Pablo Neruda, Chekhow y Tolstoi. Además del polaco, se desenvolvía en inglés, danés, francés, ruso, italiano y español.

Jarosław Iwaszkiewicz y Ana Iwaszkiewicz


Iwaszkiewicz es un personaje gigantesco y total que no deja de asombrar a sus contemporáneos. Su vasta cultura literaria y musical, su conocimiento de varias filosofías y literaturas europeas —sin hablar del conocimiento de varios idiomas de este mundano, diplomático y viajero incansable—, el ejercicio ininterrumpido de diversas disciplinas literarias, su profundo humanismo, el culto firme a la individualidad de raíz romántica, la preocupación por lo dramático y lo misterioso en la existencia, hacen de este longevo escritor, nacido a finales del siglo xix, uno de los grandes presentes de la literatura polaca contemporánea. La actividad creadora de Iwaszkiewicz durante sus últimos años, junto con su rara capacidad de evolucionar, parecen verdaderamente inagotables.

Debutó como poeta en 1919 con su libro Las octavillas. Junto con los otros poetas del grupo “Skamander”, forjó los principios de una nueva poética abierta a las inspiraciones de varias culturas y varias tradiciones, tanto a la estilización como a la “cotidianidad” concebida como un valor vital y estético de una poesía que tenía que superar las exaltaciones verbales del expresionismo desmesurado del periodo del modernismo.




Traducciones al español

  • Las señoritas de Wilko. Edición de Dorota Kuzminska; traducción de Bozena Zaboklicka y José Ramón Monreal. Barcelona: Bruguera, 1984. 
  • El bosque de abedules Traducción de Mario Muñoz y Bárbara Stawicka. Xalapa, México. Universidad Veracruzana, 1984. 









No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada