martes, 1 de abril de 2014

Hilda Hilst





DE OTROS MUNDOS


PESSOA


KISS


Hilda Hilst
Hilda de Almeida Prado Hilst
(1930 - 2004)

Poeta, dramaturga y cronista brasileña. Nació en Jaú, São Paulo, el 21 de abril de1930 y murió en Campinas el 4 de febrero de 2004. Es autora de Presságio (1950), La obscena señora D (1982), El cuaderno Rosa de Lory Lambi (1990), Fluxofloema (1970), y Estar siendo. Haber sido (1997), entre muchos otros.




 "Cuando era joven ya escribía bien. Los críticos decían 
que no era posible que una mujer bella y joven 
escribiera de esa forma. Ahora que estoy vieja y fea, 
dicen que mis textos son de difícil acceso, que soy una loca". 

Hilda Hilst


Hilda Hilst, 1957

Hija de la inmigrante portuguesa Bedecilda Vaz Cardoso y del empresario de café, poeta, periodista y ensayista Apolonio de Almeida Prado HilstHilda nació en Jaú (en el estado de São Paulo) en 1930 e inició su camino a la inmortalidad a los 73 años, el día 4 de febrero de 2004. Dedicó gran parte de su vida a la literatura: en 1965, acompañada de su compañero, el escultor Dante Casarini (con quien se casaría en 1968 y se divorcia en 1991), se muda para la Hacienda São José, propiedad de su madre, a 11 Km. de Campinas; en estas tierras, inicia la construcción de su casa, donde vivió aislada del mundo desde 1966 –la Casa do Sol– frecuentada por innumerables artistas en las décadas de 1970 y 1980, entre ellos José Luís Mora Fuentes, Olga Bilenky y Caio Fernando Abreu, que vivieron en esta casa donde tuve el privilegio de ser recibida varias veces con una sonrisa alegre y al mismo tiempo irónica, por unos ojos de dulzura de un rostro que aún guardaba trazos de la belleza deslumbrante de la juventud. En un primer contacto, la presencia de Hilda Hilst provocaba miedo, extrañamiento y encantamiento; Hilda Hilst y su alterego Hillé, A obscena senhora D, son diferentes de las personas convencionales. La mudanza radical, de São Paulo para la vida tranquila del campo, es entrevista en la lectura de Lettres a El Greco, del poeta griego Nikos Kazantzákis (1885-1957). Este libro, un presente que recibió en 1962 de su amigo, el poeta portugués Carlos Maria de Araújo, marca un cambio en la forma de ver el mundo: para pensar, sentir y escribir sobre lo humano seria necesario apartarse de él.

Hilda Hilst, en sus 73 años de vida, dejó una obra de más de 40 libros: desde 1950 a 1995, en versos que fueron tornándose cada vez más complejos; de 1967 a 1969, en piezas de teatro escritas con la intención de denunciar las atrocidades de la dictadura militar; de 1970 a 1997, en prosa poética en la cual lo sagrado y lo profano, la trascendencia y la sexualidad frecuentan el mismo espacio textual, reconocida como innovadora por los críticos literarios Leo Gilson RibeiroAnatol Rosenfeld y Nelly Novaes Coelho; de 1992 a 1995, en crónicas bien-humoradas e irónicas, donde publica innumerables poemas de su autoría, en el Correio Popular de Campinas (en el estado de São Paulo), y que buscaron desenmascarar a la sociedad: “usted nunca conoce realmente a las personas. El ser humano es el más impredecible de los animales. De las criaturas.” Además de esta producción, la autora de O caderno rosa de Lori Lamby osó tocar un tema tabú, en una fase conocida como obscena, de 1990 a 1992, con tres obras en prosa y con Bufólicas en versos, que escandalizaron a grande parte de sus lectores y a la crítica. “La sexualidad que la inspiraba nunca se tornaba pornográfica, incluso si ella a veces, por razones esdrújulas, quisiese hacerse pornográfica”, afirma Jorge Coli, crítico y profesor de historia del arte en la Universidad de Campinas (en: Folha de São Paulo, 5/2/04). Hilda Hilst, siempre cuestionadora, en notas manuscritas, se pregunta: “¿Y qué es lo OBSCENO? ¿OBSCENO? Nadie sabe hasta hoy qué es lo OBSCENO. OBSCENO para mi es la miseria, el hambre, la crueldad, NUESTRA época es OBSCENA.”





"Mis poemas nacen porque precisan nacer. Nacen del inconformismo. Del deseo de ultrapasar la Nada. Las emociones sentimentales raramente inspiran mi poesía que casi siempre surge de un problema mayor - el problema de la muerte, no en el sentido metafísico de todo cuanto pueda ocurrir después de acontecida. Lo que hace nacer a mi poesía es la no aceptación de que un día la vida se diluirá y, con ella, el amor, las emociones del sueño y todas esas fuerzas potenciales que viven dentro de nosotros."


Hilda Hilst





Varias obras de la autora de Tu não te moves de ti fueron traducidas en distintos idiomas –francés, italiano, inglés, español y alemán– y conquistaron los mayores premios literarios del Brasil: el Premio Pen Club de São Paulo en 1962, el Premio Anchieta de Teatro en 1969, el APCA (Asociación Paulista de Críticos de Arte) en 1977 y 1981, el Premio Jabuti, de la Cámara Brasilera del Libro en 1984 y 1993, el Premio Cassiano Ricardo del Club de Poesía de São Paulo en 1985, una indicación para el Premio Intelectual del Año, de la Unión Brasilera de Escritores en 1990 y el Prêmio Moinho Santista, de la Fundación Bunge, por el conjunto de su obra poética en 2002. Su mayor sueño fue siempre ser leída por un gran público, lo que, de cierta forma fue posible por las Obras Reunidas de Hilda Hilst, organizadas por el crítico y profesor de literatura de la Universidad de Campinas Alcir Pécora y publicadas por la Editorial Globo, edición que ganó el Premio de la Crítica por la Reedición de Obra – APCA – 2002. “Siempre enfaticé la calidad de sus imágenes poéticas, en obras como ‘Da Morte. Odes Mínimas’ y ‘Amavisse’, y su condición de escritora herética, una gnóstica moderna”, afirma el poeta Cláudio Willer (en: Folha de São Paulo, 5/2/04).
La autora de Roteiro do silêncio no gustaba de que la llamasen poetisa. La escritora Lygia Fagundes Telles, su gran amiga, cuenta que cierta vez Hilda se presentó en la antigua sala de té de Mappin, en São Paulo, afirmando: “soy poeta”. El escritor Guilherme de Almeida, que estaba presente, comentó que la palabra poetisa ya estaba desmoralizada y que cuando una escritora era seria, se consideraba poeta. Hilda Hilst construyó un universo de la mujer que asume su papel social, en un mundo normalmente dominado por el punto de vista masculino: “Me dio el amor este don:/ Para decir en poesía./ Poeta y amante es lo que soy...” (en: Trovas de amor para um amado senhor). Su trabajo creativo y sus actitudes, poco comprendidas por los conservadores de su tiempo, contribuyeron significativamente a una ampliación de visión: “Una de las funciones de los escritores está en ampliar los horizontes morales de donde vive. [...] Hilda produjo una buena literatura y sabía desafiar la moral”, afirma el escritor Fernando Bonassi (en: O Estado de São Paulo, 5/2/04).
En Júbilo, memória, noviciado da paixão y en las demás obras poéticas, Hilda Hilst retoma parte significativa de la tradición literaria, dialogando con varias formas fijas de poemas –oda, trova, soneto, balada, elegía, cantares y fábulas– algunas veces aceptándolas, normalmente innovándolas. Amor, Dios y Muerte; la Poesía y el Tiempo. Temáticas de predilección de la autora de Sobre a tua grande face, versos dedicados a la búsqueda de un Dios ausente y opresor: “Dá-me mudez. E andar desordenado. Nenhum cão./ Tu sabes que amo os animais/ Por isso me sentiria aliviado. E de ti, Sem Nome/ Não desejo alívio. Apenas estreitez e fardo./ Talvez assim te encantes de tão farta nudez./ Talvez assim me ames: desnudo até o osso/ Igual a um morto.”
“Llegar y partir son dos lados de un mismo viaje”, canta Milton Nascimento. En este momento de despedida de Hilda Hilst y al mismo tiempo de encuentro y reencuentro de muchos lectores con su obra, recuerdo una frase del poeta chileno Jorge Teillier: “Los trenes desaparecen pero no desaparece el alma de los trenes. Es como si alguien se muere, no sólo queda su tumba, queda su herencia.” En el caso de la literatura de Hilda Hilst, una herencia de palabras y sonidos, de sentidos múltiplos y ambivalentes.
En 1980, cuando Hilda cumple 50 años, publica Da morte. Odes mínimas, obra formada intencionalmente por 50 poemas, detalle que dejó registrado en sus manuscritos, adquiridos por la Universidad de Campinas en 1995 y en 2003, conservados en el Centro de Documentación Cultural “Alexandre Eulálio” (CEDAE-IEL). En este canto de exaltación a la muerte, la autora sugiere un juego de deseo y repulsión en el que crea una imagen de la muerte como amada, amante, hermana, niña, o como animales, en especial en la sofisticada imagen del silencioso y duro trote de la negra caballita: “Os cascos enfaixados/ Para que eu não ouça/ Teu duro trote./ É assim, cavalinha,/ Que me virás buscar?/ Ou porque te pensei/ Severa e silenciosa/ Virás criança/ Num estilhaço de louças?/ Amante/ Porque te desprezei?/ Ou com ares de rei/ Porque te fiz rainha?”
En un texto de despedida, Jorge Coli pregunta “¿Para donde fue Hilda Hilst?” y responde invitando al lector a escuchar atentamente las palabras y los sentidos amplios construidos por la autora de Auto da barca de Camiri: “Imposible decir. Mas sabemos donde está: en las páginas numerosas de lo que escribió, y que continúan vibrando, sacándonos de nuestras limitaciones, desencadenando las más bellas, más fecundas y más terribles interrogantes” (en: Folha de São Paulo, 5/2/04). En Odes mínimasHilda Hilst nos muestra donde podemos encontrarla: “Não me procures ali/ Onde os vivos visitam/ Os chamados mortos./ Procura-me/ Dentro das grandes águas/ Nas praças/ Num fogo coração/ Entre cavalos, cães, / Nos arrozais, no arroio/ Ou junto aos pássaros/ Ou espelhada/ Num outro alguém, / Subindo um duro caminho// Pedra, semente, sal/ Passos da vida. Procura-me ali./ Viva.”


Hilda Hilst: la muerte y su doble
Por Cristiane Grando 



"Me encerré en esta casa a los 33 años para crear una obra literaria. 
Fue en el auge de mi belleza. Renegué de mi agitada vida social, 
enamorados, familia, todo. Fue una actitud radical. 
Me entregue por entero"

Hilda Hilst



"Luego de despertar, me mantenía presa con la maquina de escribir 
en mi cuarto. Solo me liberaba para salir de allí después 
de escribir mínimo quinientas palabras. Algunos días eran terribles 
porque no conseguía escribir y salía del cuarto solo al final 
de la tarde, para jugar con mis perros"

Hilda Hilst


Manuscrito de Hilda Hilst
Sobre a tua grande face '8'
,
 “Do Desejo”, Editora Globo, 2004.
Hilda Hilst
La poeta del erotismo

Por Francisco Véjar
Revista de Libros, viernes 6 de agosto de 2004.

La existencia de Hilda Hilst oscilo entre el delirio, la soledad y el amor. Fue desenfadada y precoz para su época. Sus escritos le quitaron el maquillaje a la hipocresía. En los noventa anuncio su despedida de la literatura "seria", explorando lo que algunos han dado en llamar "género pornográfico". Nacida el 21 de abril de 1930, en Sao Paulo, su primer cuaderno de poemas lo tituló Presagio(1950). Allí muestra una poesía femenina, exenta de pudor y timidez. En el texto numero 14 de la obra, dice: "Fui monja/ vestida de negro/ en el laberinto azul./ Antes del ser/ había un hombre/ consciente/ destruyendo el lirismo/ de mis madrugadas./ Estaba presente/ en las conversaciones de los bares/ y en las historias solitarias". Entre 1937 y 1945 estuvo internada en una escuela dirigida por monjas. Esta educación religiosa origino la orientación mística de parte de su trabajo.

Posteriormente, edita Balada de Alzira (1951) y Balada del festival (1955), libros que ella misma se costea. Sin embargo, la autora afirma que su debut literario se inicia con la publicación de laPauta del silencio (1959). Esta obra da cuenta de los horrores vividos durante la Segunda Guerra Mundial. En ese tiempo participaba activamente de la vida cultural y bohemia de Sao Paulo y Río de Janeiro. Son años de la gran efervescencia social en América Latina. No es casual que se manifestara en público a favor de la libertad femenina, en el ámbito profesional, artístico, amoroso y erótico.

En una oportunidad, para poder conversar con Marlon Brando, se hizo pasar por reportera. Le había encantado la película "Un tranvía llamado deseo", dirigida por Elia Kazan. Su belleza y talento eran sobrecogedores. Felipe Moisés, escritor brasileño, recuerda: "La conocí cuando ella tenía 17 años, en casa de Massao Ono, donde había ido en busca de editor para mi primer libro. Mientras conversaba con Ono, entró una mujer deslumbrante; rostro de estatua y sombrero de paja. Vi a aquella mujer fantástica y Ono me dice que es escritora. No es posible, pensé, mujer tan bella no necesita ni hablar ni escribir".

Sus pretendientes eran numerosos. Con el músico y poeta Vinicius de Moraes tuvo un idilio. A poco andar, éste le dijo: "Para tener tu amor, tengo que ser un gran caballero". En esa época, Sao Paulo y Rio eran una fiesta para Hilda Hilst.

Pese a ello, en 1963 se retira de la agitada vida social. En 1966 se muda a la parcela de su madre, en los alrededores de Campiñas, con el fin de dedicarse por entero a la literatura. Ese aislamiento se vio simbolizado en la Casa del Sol, ubicada en los predios de su progenitora, estancia que hizo construir en un estilo arquitectónico que recuerda un monasterio español. Esto surgió de la lectura del escritor griego Nikos Kazantzakiz, que la marca profundamente. Le dedica el conjunto de poemas titulado Trayectoria poética del ser (1963 - 1966), donde escribe:"Tómame tierra generosa.../ úngeme la boca, la lengua/ para decir una palabra olvidada y alcanzar el ser".

Nunca deja de lado el feminismo. Es iconoclasta. La poeta brasileña Cristiane Grando afirma al respecto: "Ella construyó un universo de la mujer que asume su papel social, en un mundo normalmente dominado por lo masculino. En Trovas para un señor amado (1959), escribe Hilda: "Me dio el amor este don/ Para decir en poesía./ Poeta y amante es lo que soy". Hilda Hilst realiza más de cuarenta libros, desde 1950 a 1995, ya sea de poesía, piezas de teatro escritas con la intención de denunciar las atrocidades de la dictadura militar, o bien prosa poética, en la cual lo sagrado y lo profano, la trascendencia y la sexualidad, frecuentan el mismo espacio. También incursionó en la crónica de humor para el diario "Correio Popular", de Campiñas (estado de Sao Paulo), género con que quiso desenmascarar a la sociedad de su tiempo.

Ejemplo de ello es El cuaderno rosa de Lori Lamby (1990). Allí la autora aborda una narración erótica/obscena, donde los personajes metaforizan de manera humorística el absurdo existencial y social del mundo contemporáneo. Quiere expresarse sin tapujos. Este ciclo está compuesto por Cuentos de escarnio / Textos grotescos (1990), Cartas de un seductor (1991) y algunos poemas satíricos de Bufonas (1992). Con ello, Hilda Hilts se replantea el papel de la literatura en el mercado neoliberal.

A ello se suma la publicación de Estar siendo. Haber sido (1997). El personaje principal, Vittorio, ultimo de una larga serie de alter-egos masculinos, enfrenta una muerte ahogado en alcohol, un ajuste de cuentas a su propia vida y entorno. Escribió Alcohólicas (1992), libro de poemas de carácter biográfico. Dice: "Te amo, vida, líquida estela donde me deleito".

La editorial brasileña Globo decidió publicar desde 2001 su obra completa.Este proyecto contempla editar por separado cada uno de sus libros Ya salió a la circulación La obscena señora D (2001). Y qué es lo obsceno?, se pregunta alguna vez Hilda Hilst. "Nadie sabe hasta hoy qué es lo obsceno. Obscena para mí es la miseria, el hambre, la crueldad. Nuestra época es obscena". Se sumaron luego los tomos La muerte. Odas mínimas (2002) y Baladas (2002). En la actualidad, sus escritos están siendo traducidos al inglés y castellano.

Los días de Hilda terminaron en la Casa del Sol, bebiendo de vez en cuando una copa de vino, en recuerdo de sus amigos Dean Martin y Carlos Drumond de Andrade, entre muchos otros. El silencio se poblaba de voces. Escribía sin cesar y recibía visitas de admiradores. El ánimo la acompañaba, pero no la salud. En la madrugada del 4 de febrero de 2004, murió a la edad de 73 años. Dejó escrito en una de sus notas: "Para poder morir apetecida/ Me cubro de promesas/ Y de memoria/ Porque es necesario/ Para que tú vivas".





Hilda Hilst abandona la vida disonante
para comprender la música de la muerte

Por Cristiane Grando

"Una mujer encantada por la vida mundana que sedujo muchos corazones. [...] Después de retirarse para la Casa do Sol, sin embargo, Hilda Hilst transformó esa vitalidad en energía interior. 'La soledad es vivir mucho más para las cosas de dentro que para las cosas de fuera', explicó. En 1966, en un recinto de la hacienda materna, construyó su propio hogar, la Casa do Sol. Fue una especie de conversión, no propiamente una conversión religiosa, mas, podemos pensar, una conversión poética", afirma José Castello, en 2003, en Caderno B del Jornal do Brasil. A partir de esta introspección y de lecturas variadas -desde biografías hasta textos de psicoanálisis, matemática, física y, evidentemente, poesía y prosa de la literatura universal- surgirán versos que se fueron tornando cada día más complejos, piezas de teatro escritas con el deseo de denunciar las atrocidades de la dictadura militar, textos redactados en prosa poética, en los que lo sagrado y lo profano, la trascendencia y la sexualidad frecuentan el mismo espacio textual, además de crónicas bien-humoradas e irónicas que divulgaran innumerables poemas de su autoría, buscando siempre desenmascarar a la sociedad.

La vida camina en círculos. Hilda Hilst (Jaú, 1930 - Campinas, 2004) abandona el mundo disonante en que vivimos al mismo tiempo que inicia su trayectoria por la inmortalidad. La autora de Amavisse tenia conciencia de la eternidad del alma y de la eternidad de su obra: "Las barcas sumergidas. Centellantes/ Bajo el río. Es así el poema. Centellante/ Y oscura barca ardiendo bajo las aguas. [...]// Las barcas sumergidas. Mis palabras./ Podrán arder lunas de eternidad./ Y doctas, de ironía las tuyas/ Solamente a través de las mías vivirán." (1989).

En este momento de despedida de una de las mayores escritoras brasileras del siglo XX, los lectores son invitados a releer sus tres primeras obras, Presságio (1950), Balada de Alzira (1951) y Balada do festival (1955), que acaban de ser reeditadas, en este verano de 2004, en un único volumen, Baladas, 12º título de las Obras Reunidas de Hilda Hilst (Editora Globo, organizadas por Alcir Pécora). En un epígrafe de Balada de Alzira, Hilda Hilst anuncia dos temáticas de predilección: la muerte y la busca de Dios. "Somos iguales a la muerte. Ignorados y puros./ Y mucho después (cuando el cansancio brote de nuestras alas)/ seremos pájaros blancos en procura de un dios." En su obra, la autora de Sobre a tua grande face renueva la forma convencional de relacionarse con Dios y con la Muerte: "Juntas. Dos naves/ Números/ Dos rumbos/ En la búsqueda de un dios.// Y las mismas preguntas/ En el siempre/ asombroso instante." (1980). Poeta y Muerte están juntos en la tarea de la Vida, "a la caza de la Nada".

A pesar de cierta regularidad rítmica de los poemas, especialmente de los versos escritos a partir de Júbilo, memória, noviciado da paixão (1974), puede notarse que Hilda Hilst aprecia, y mucho, la irregularidad. La escritora construyó textos al mismo tiempo estables e inestables. La obra publicada, en este sentido, se asemeja a los manuscritos de Proust estudiados por Philippe Willemart en el texto "Crítica genética e história literária" (Manuscrítica: revista de crítica genética, no 10. São Paulo: Annablume/APML, 2001, p.170): "A pesar del desorden de la mayoría de los 75 Cuadernos que reflejan una inestabilidad notable, existe un orden, esto es, una estabilidad en el sistema global de los Cuadernos, comprobada por el texto publicado, que posibilita la convivencia de sistemas inestables en un sistema global estable."

"Comencé a desestructurarme después de 20 años de poesía ordenada", afirma la autora deFicções en 1977, entrevistada por Ana Lúcia Vasconcelos (Folha de São Paulo). La inestabilidad propuesta de manera consciente por Hilda Hilst no registra un universo caótico; al contrario de eso, el caos sirve para dinamizar el orden, para crear textos con formas y ritmos múltiples, huyendo de la monotonía y de la simplicidad la mayoría de las veces, sabiéndoles valorizar cuando asumen una función en el texto.

Desde sus primeros pasos literarios, Hilda Hilst sabe que caminamos en dirección a la muerte. En 1980, a los 50 años, siente la presencia sonora de la "negra cavalinha" batiendo con insistencia en su imaginario, en un silencioso y duro galope, semejante a los leves e incesantes golpes de "El cuervo" de Edgar Allan Poe, "Negro pájaro de ébano" venido "Del reino de la Noche oscura/ En esta hora negra, tan tarde/ Hora de sombra y locura", siguiendo la traducción al portugués de Isa M. Lando; ambos, Cuervo y Muerte anuncian la separación inevitable entre seres queridos cuando alguien muere: "Nunca Más!"... "Nunca Más!"... "Nunca Más!"... expresión retomada y recreada en los Cantares do sem nome e de partidas, última obra inédita en versos publicada por la escritora paulista: "Nem é corvo ou poema o Nunca Mais." (1995). En la obra Da morte. Odes mínimas, en imágenes y ritmos variados, Hilda Hilst compone cantos de deseo y repulsión a la "Velhíssima-Pequenina", que "tão escuramente caminha": "Cavalo, búfalo, cavalinha/ Te amo, amiga, morte minha,/ Se te aproximas salto/ Como quem quer e não quer/ Ver a colina, o prado, o outeiro/ Do outro lado, como quem quer/ E não ousa/ Tocar teu pêlo, o ouro// O coruscante vermelho do teu couro/ Como quem não quer."

"Estoy viva. / Más la muerte es música. / La vida, disonancia.[...]// Algunos días más/ y seré música. / Y serás tú a mi lado/ la nota disonante.", versos de 1950. En otro poema del mismo libro, la poeta se imagina muerta, y al amado velando su cuerpo y guardando sus ojos: "Cuando tierra y flores/ sienta yo sobre mi cuerpo,/ me gustaría tener a mi lado tus manos,/ Para guardar después mis ojos dentro de ellas." Jorge Coli, en texto publicado originalmente en el periódico Folha de São Paulo en 1996 y divulgado en varios sitios, puntualiza: "El poeta intenta la travesía hacia la muerte y con él seguimos el camino del amor perdido, del amor apartado, del amor contenido y mudo. Revelado por la poesía, la muerte y el amor, están hechos de polvo porque hechos de materia, se eternizan 'impulsos para perpetuar la Duración'. Hilda Hilst va a buscar en la esencia de la materia sus palabras." A los lectores, Hilda Hilst dejó más de 40 obras, escritas bajo influjos amorosos intensos - júbilo por la poesía y por la vida, siempre; y por el hombre amado, que se funde en la imagen paterna de Apolonio de Almeida Prado Hilst, con quien la hija tuvo poco contacto debido a la temprana separación de los padres. Queda ahora, a los admiradores del trabajo literario de Hilda Hilst, el deseo y la voluntad decidida de leer, releer y compartir con las futuras generaciones los textos hilstianos y de la literatura universal, muchas veces citados por la autora de Tu não te moves de ti.


Texto publicado en português en el periódico Garatuja. Bento Gonçalves-RS, no 65, março de 2004, p.6.

* Cristiane Grando (Cerquilho, São Paulo, Brasil 1974) poeta, fotógrafa, traductora e investigadora. Laureada UNESCO-Aschberg de Literatura 2002. Directora de Jardim das Artes: espacio cultural y residencia internacional de artistas - Cerquilho-SP. Ha publicado el libro Caminantes: poesía en francés, portugués y traducido al español por Leo Lobos (2003). Defendió magíster y doctorado en la Universidad de São Paulo (USP) sobre la obra y estudio de manuscritos de Hilda Hilst. En la Universidad de Campinas (UNICAMP), desarrolla un post-doctorado sobre crítica genética y traducción de Hilda Hilst al francés, además de realizar un trabajo de difusión de la obra hilstiana en Francia, Chile y Perú, junto a los poetas chilenos Francisco Véjar y Leo Lobos, y a los poetas peruanos Reinhard Huaman Mori y Cinthya Torres. 



AMAVISSE
XII
(fragmento)

Si tuviera madera e ilusiones
haría un barco y pensaría el arco iris.

Hilda Hilst
Amavisse
São Paulo, Massao Ohno Editor, 1989




Hilda Hilst é uma das protagonistas fundamentais da paisagem literária brasileira e de língua portuguesa do século XX. Com mais de 40 livros escritos em verso, dramaturgia, crônica e prosa, publicados entre 1950 e 2000, Hilda Hilst é uma poeta lúcida, culta, consciente de suas ações e palavras. Com fervoroso amor pela originalidade, sua obra registra um intenso trabalho de linguagem e de musicalidade, um imaginário poético no qual questionamentos metafísicos se mesclam com fatos cotidianos. Corajosa, livre, apaixonada pela vida, os seres humanos e os animais, Hilda Hilst tocou sem pudor temas tabus como a morte, o sexo e Deus. A partir de 1966, Hilda Hilst decide viver na Casa do Sol, a 11 quilômetros de Campinas-SP, onde funciona atualmente a Instituição Hilda Hilst – Centro de Estudos Casa do Sol, presidida pelo escritor José Luis Mora Fuentes, amigo da escritora. Suas Obras Reunidas foram reeditadas recentemente pela Editora Globo. Ler Hilda Hilst significa entrar em contato com a dinâmica da vida, com a complexidade humana e do próprio texto, numa combinação refinada de sons, palavras e imagens.

Antonio Miranda
 

BIBLIOGRAFÍA EN PORTUGUÉS

POESÍA

Presságio - SP: Revista dos Tribunais, 1950. (Ilustrações Darcy Penteado).
Balada de Alzira - SP: Edições Alarico, 1951. (Ilustrações de Clóvis Graciano).
Balada do festival - RJ: Jornal de Letras, 1955.
Roteiro do Silêncio - SP: Anhambi, 1959.
Trovas de muito amor para um amado senhor - SP: Anhambi, 1959 SP: Massao Ohno, 1961.
Ode fragmentária - SP: Anhambi, 1961.
Sete cantos do poeta para o anjo - SP: Massao Ohno, 1962. (Prêmio PEN Clube - S. Paulo) (Ilustrações de Wesley Duke Lee).
Poesia (1959/1967) - SP: Livraria  Sal, 1967.
Júbilo, memória, noviciado da paixão - SP: Massao Ohno, 1974.
Poesia (1959/1979) - SP: Quíron/INL, 1980. (Ilustração de Bastico).
Da Morte. Odes mínimas - SP: Massao Ohno, Roswitha Kempf, 1980. (Ilustrações da autora)
Cantares de perda e predileção - SP: Massao Ohno/M. Lídia Pires e Albuquerque Editores,1980 (Prêmio Jabuti/Câmara Brasileira do Livro. Prêmio Cassiano Ricardo/Clube de Poesia de São Paulo.)
Poemas malditos, gozosos e devotos - SP: Massao Ohno/Ismael Guarnelli Editores, 1984.
Sobre a tua grande face - SP: Massao Ohno, 1986.
Amavisse - SP: Massao Ohno, 1989.
Alcoólicas - SP: Maison de vins, 1990.
Do desejo - SP: Pontes, 1992
Bufólicas - SP: Massao Ohno, 1992. (Desenhos de Jaguar).
Cantares do sem nome e de partidas - SP: Massao Ohno, 1995.
Do amor - SP: Edith Arnhold/Massao Ohno, 1999.





FICCIÓN

Fluxo-Floema - SP: Perspectiva, 1970. Qadós - SP: Edart, 1973.
Ficções - SP: Quíron, 1977.
(Prêmio APCA. Melhor livro do ano.)
Tu não te moves de ti - SP: Cultura, 1980.
A obscena senhora D - SP: Massao Ohno, 1982.
Com meus olhos de cão e outras novelas - SP: Brasiliense, 1986. (Ilustrações da autora).
O caderno rosa de Lori Lamby - SP: Massao Ohno, 1990. (Ilustrações de Millôr Fernandes).
Contos d'escárnio/Textos grotescos - SP: Siciliano, 1990.
Cartas de um sedutor - SP: Paulicéia, 1991.
Rútilo nada - Campinas: Pontes 1993. (Prêmio Jabuti/Câmara Brasileira do Livro.)
Estar sendo. Ter sido - SP: Nankin, 1997. (Ilustrações de Marcos Gabriel).
Cascos e carícias: crônicas reunidas (1992 / 1995) - SP: Nankin, 2000 Antologias Poéticas:
Do desejo - Campinas, Pontes, 1992.
Do amor - SP: Massao Ohno, 1999.

PARTICIPACIONES COLECTIVAS

"Agüenta coração". In: Flávio Moreira da Costa - Onze em campo e um bando de primeira - Rio de Janeiro: Relume Dumará, 1998, pp. 39-40.

"Canto Terceiro, XI (Balada do Festival)". In: Milton de Godoy Campos - Antologia poética da Geração de 45 - São Paulo: Clube da poesia, 1966, pp.114-115.

"Rútilo nada". In: Renata Pallotini - Anthologie de la poésie brésilienne - Paris: Chandeigne, 1988, pp.373-381m, tradução de Isabel Meyrelles.

"Gestalt". In: Ítalo Moriconi - Os cem melhores contos brasileiros do século - Rio de Janeiro: Objetiva, 2000, pp. 332-333.

"Do desejo" (fragmentos), "Alcoólicas" (fragmentos). In: Ítalo Moriconi - Os cem melhores poemas brasileiros do século - Rio de Janeiro: Objetiva, 2000, pp.289-290, 293-295.

"Do desejo (poema XLIX)". In: José Neumanne Pinto - Os cem melhores poetas brasileiros do século - São Paulo, 2001. pp. 230.

"Poeti brasiliani contemporanei". Prefácio e seleção de Silvio Castro. Veneza - Centro Internazionale della Gráfica di Venezia, 1997, pp.64-75.

OTRAS PUBLICACIONES

Renina Katz: serigrafias.  Poema de Hilda Hilst - SP: Cesar, 1970.

TEATRO

A Possessa - 1967.
O rato no muro - 1967.
O visitante - 1968.
Auto da barca de Camiri - 1968.
O novo sistema - 1968.
As aves da noite - 1968.
O verdugo - 1969 (Prêmio Anchieta - Conselho Estadual de Cultura, 1970)
A morte do patriarca - 1969.
Teatro reunido (volume I) - 2000. (com exceção da peça "O verdugo", todas as obras são inéditas).

TRADUCCIONES

Para o alemão:

Briefe eines Verführers. (Cartas de um sedutor, fragmento).
Tradução de Mechthild Blumberg. Stint. Zeitschrift für Literatur, Bremen, n.27, ano 15, pp.28-30, out. 2001.

Funkelndes Nichts (Rútilo nada). Tradução de Mechthild Blumberg Stint. Stint. Zeitschrift für Literatur, Bremen, n.29, ano 15, pp.54-66, ago. 2001.

Vom Tod. Minimale Oden (Da morte. Odes Mínimas). (Odes I, IV, V, VI, VIII, XII, XIX e poemas I e III de "À tua frente. Em vaidade". Tradução de Curt Meyer-Clason. In: Modernismo Brasileiro und die brasilianische Lyric der Gegenwart. Berlin, 1997.

Para o espanhol:

Rútilo nada. Tradução de Liza Sabater. De azur. Nova York, pp.49-59, jun/ago. 1994.

Para o francês:

Contes sarcastiques - fragments érotiques - Paris: Gallimard, 1994.
L'obscène madame D suivi de le chien - Paris: Gallimard, 1997.
Da morte. Odes mínimas / De la mort.  Odes minimes - SP: Nankin Editorial / Montreal, Le Noroît, 1998 (edição bilingüe português / francês). (Ilustrações da autora.)

Para o italiano:

Il quaderno rosa di Lori Lamby - Roma: Sonzogno, 1992.

Para o inglês:

Glittering Nothing. Tradução de David Willian Foster. In: Cristina Ferreira Pinto - Urban Voices - Contemporary Short Stories from Brazil. New York, University Press of America, 1999.

Two Poems. Tradução de Eloah F. Giacomelli. The Antagonish Review- Scotia, n. 20, p. 61, out. 1975.

Prêmios

Em 1962, o Prêmio PEN Clube de São Paulo, por Sete cantos do poeta para o anjo (Massao Ohno Editor, 1962).

Em 1969, a peça O Verdugo arrebata o prêmio Anchieta, um dos mais importantes do país na época. A Associação Paulista dos Críticos de Arte (Prêmio APCA) considera Ficções (Edições Quíron, 1977) o melhor livro do ano.

Em 1981, Hilda Hilst recebe o Grande Prêmio da Crítica para o Conjunto da Obra, pela mesma APCA.

Em 1984, a Câmara Brasileira do Livro concede o Prêmio Jabuti a Cantares de perda e predileção (Massao Ohno - M. Lídia Pires e Albuquerque editores, 1983), e, no ano seguinte, a mesma obra recebe o Prêmio Cassiano Ricardo (Clube de Poesia de São Paulo).

Em 1993, Rútilo Nada. A obscena senhora D. Qadós, (Pontes - 1993) recebe o Prêmio Jabuti como melhor conto. Os dados acima foram obtidos em livros da e sobre a autora, sites na Internet e nos Cadernos de Literatura Brasileira (IMS) - número 8, outubro de 1999.

Agraciada, em 2002, com o Prêmio Moinho Santista - 47ª edição,  categoria poesia.

Agraciada, em 2003, pela Associação Paulista de Críticos de Arte (APCA), na área de literatura, com o Grande Prêmio da Crítica pela reedição de suas "Obras completas".





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