viernes, 17 de enero de 2014

Juan Gelman



DE OTROS MUNDOS
Juan Gelman / La secreta dulzura del dolor
Juan Gelman / ¿Qué se sabe?
Juan Gelman / El árbol
Juan Gelman / Manzana
Juan Gelman / Monja en el omnibus
Juan Gelman / Una mujer y un hombre llevados por la vida
Juan Gelman / Arte poética
Juan Gelman / Escribo en el olvido
Juan Gelman / Sobre la poesía
Juan Gelman / Poco se sabe
Juan Gelman / Canción
Juan Gelman / Si dulcemente por tu cabeza pasaban las nubes
Juan Gelman / El expulsado
Juan Gelman / El juego en que andamos
Juan Gelman / Límites
Juan Gelman / Opiniones
Juan Gelman / El infierno verdadero
Juan Gelman / Oración de un desocupado
Juan Gelman / Preguntas
Juan Gelman / Lo que pasa
Juan Gelman / Confianzas
Juan Gelman / Lo que cava
Juan Gelman / Sefiní
Juan Gelman / La rueda
Juan Gelman / Saber
Juan Gelman / Otro mayo

Macarena Gelman
Mi nombre es María Macarena Gelman
Macarena Gelman relata el secuestro de sus padres
Macarena Gelman / Fui un regalo robado

RIMBAUD

Juan Gelman
(1930 - 2014)
Juan Gelman Burichson. (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014). Poeta, traductor y periodista argentino, está considerado como el poeta más importante de su generación.  
Hijo de emigrantes judíos ucranios, ejerció diversos oficios antes de dedicarse al periodismo. Por su actividad periodística y política vivió en el exilio entre 1975 y 1988, residiendo alternativamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México. Durante su ausencia de Argentina llega a estar condenado a muerte por la dictadura argentina; sufre muy de cerca el drama de los "desaparecidos" cuando su hijo y su nuera pasan a formar parte de esta dolorosa lista. 
En su juventud colabora en el periódico Rojo y negro. Es uno de los fundadores del grupo de poetas "El pan duro" y es también secretario de redacción de Crisis, director del suplemento cultural de La Opinión y jefe de redacción de Noticias. También ejerce como traductor en la UNESCO. Desde 2007 colabora con el periódico de Buenos Aires, Página 1/2
Poeta adscrito al realismo crítico, consigue un estilo particular partiendo de un realismo crítico y del intimismo. Son constantes en su poesía la presencia de la cotidianeidad, el tono político, la denuncia y la indignación ante la injusticia. 
De su producción poética conviene destacar Violín y otras cuestiones, El juego en que andamos, Velorio del solo, Gotán, Sefiní Cólera Buey, así como Los poemas de Sidney West, Traducciones, Fábulas, Relaciones, Hechos y relacioneso Si tan dulcemente. Escribe Exilio en colaboración con el periodista argentino Osvaldo Bayer; otras de sus obras son Citas y comentarios, Hacia el sur, Composiciones, Carta a mi madre y País que fue será
La antología Pesar todo es galardonada con el premio de poesía José Lezama Lima, que concede la Casa de las Américas cubana. En 2005 publica una nueva antología, Oficio ardiente, que reúne poemas publicados a lo largo de casi cincuenta años y algunos otros inéditos.
En el ámbito musical escribe dos óperas, La trampera general La bicicleta de la muerte, dos cantatas, El gallo cantor y Suertes, y varios LP.
A lo largo de su vida recibe numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Nacional de Poesía en 1997 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005; además tiene el título de ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires.
En 2007 obtiene el Premio Cervantes, considerado el galardón más importante de las letras hispánicas, y dos años después la Asociación de Poetas Chinos le otorga el Premio Antílope Tibetano.
El 14 de enero de 2014 muere rodeado de su familia en su domicilio de la capital mexicana, donde residía desde 1988.

Juan Gelman
Foto ajena
Poster de Triunfo Arciniegas

FUNERAL DE JUAN GELMAN
EN CIUDAD DE MÉXICO

Lara Lamadrid, esposa de Juan Gelman, durante el velorio de su marido
en una funeraria de Ciudad de México


CIUDAD DE MÉXICO, 15 de enero.- El cuerpo del poeta argentino arraigado en México, Juan Gelman Burichson (1930-2014) es velado este día de modo íntimo y familiar en una agencia de la Ciudad de México, conforme a los deseos de la familia.
Alejandro Fernández, gerente de la agencia de inhumaciones que presta el servicio, informó a nombre de la viuda del escritorMara Lamadrid, que "la familia acaba de expresar su deseo de velar de la manera más privada al señor Juan Gelman".
Lara Lamadrid
Mientras tanto, a las afueras de la agencia de pompas fúnebres se han apostado decenas de representantes de diversos medios de comunicación, nacionales y extranjeros, en busca de los datos que lleven a conocer más sobre el lamentable deceso.
Hasta ahora, sólo han llegado al lugar, además de la viuda, Rolo Díez, amigo, vecino y confidente del poeta fallecido ayer en esta ciudad a la edad de 83 años, luego de una larga enfermedad que le impidió salir de su casa en los últimos meses.
Ganador del Premio Miguel de Cervantes de Literatura, el poeta,cronistaperiodista traductor Juan Gelman vivió en México los últimos 20 años de su vida, recordó Díez, tras mencionar que vivió exiliado en varios países hasta que se asentó en esta nación.
Salió de Argentina en 1976 y con su muerte, las letras sufren hoy una gran pérdida, pues Juan fue un hombre ejemplar, un poeta de gran talento y una activista perseverante", dijo Diez, quien muchas veces coincidió con el vate en el supermercado de la colonia.
Tras su mirada evidentemente triste, con la que durante años observó el dolor, Juan Gelman escondía su propio sufrimiento. Hoy, es velado en las salas 1 y 2 de una agencia localizada en la colonia Juárez de la capital mexicana.
Juan Gelman permanecerá en ese sitio hasta el mediodía de mañana. A esa hora, según lo programado, sus restos serán incinerados en la misma agencia y sus cenizas entregadas a sus familiares más cercanos. Gelman siempre expresó su deseo de morir en México.

Macarena, nieta de Juan Gelman, 

viaja a México al funeral de su abuelo

15 DE ENERO DE 2014
En la imagen, Macarena Gelman (i) y su abuelo, el poeta Juan Gelman (d). EFE/Archivo
Montevideo, 15 ene (EFE).- Macarena Gelman, nieta del poeta argentino Juan Gelman y uno de los símbolos de la lucha contra la impunidad de las dictaduras del Cono Sur americano en los años 70 y 80, viajó hoy a México al funeral de su abuelo, informó a Efe una fuente diplomática.
La fuente detalló que Macarena "partió de madrugada" desde Montevideo tras conocer la noticia del fallecimiento de Gelman a los 83 años, que tuvo lugar a las 16.30 hora local (22.30 GMT) del martes en Ciudad de México, donde vivía.
Por su parte, Raúl Olivera, el director del Observatorio Luz Ibarburu de Uruguay, entidad que realiza un seguimiento de las denuncias penales por violaciones de los derechos humanos, reveló a Efe que también pudo hablar con la activista de 37 años antes del viaje y la sintió "muy afectada por la noticia".
"Ella tenía una relación personal con Juan que fue muy trabajosa" y "en los últimos tiempos (ambos) habían conseguido establecer una relación muy importante", explicó.
Además, Olivera recordó que el poeta "era uno de los pocos pilares que le quedaban de su familia" biológica.
Macarena vivió durante 23 años pensando que era hija de un matrimonio uruguayo hasta que en el año 2000 Juan Gelman la localizó tras una denodada búsqueda de dos décadas.
Sus padres biológicos fueron en realidad los argentinos Marcelo Gelman, hijo del poeta, y María Claudia García, secuestrados ambos en Buenos Aires el 24 de agosto de 1976 y llevados a uno de los centros de detención clandestinos que funcionaron durante la dictadura militar en Argentina.
Él tenía 20 años y ella, que estaba embarazada de siete meses, 19. Marcelo fue asesinado y su cadáver fue hallado en Buenos Aires, pero María Claudia fue trasladada a Uruguay como parte de la cooperación entre los regímenes militares uruguayo y argentino.
García desapareció tras dar a luz en cautiverio en Montevideo a Macarena, que siendo aun una bebé fue entregada a un policía y su esposa en Montevideo. El agente falleció antes de que su hija adoptiva supiera quién era.
Según Olivera, "es muy difícil evaluar cuánto significa" para Macarena la pérdida de su abuelo "porque se suma a toda la peripecia de vida que ella ha tenido" y al hecho de que "ha asumido el desafío que asumió Juan para encontrarla a ella en la búsqueda de su madre".
La activista, que tiene nacionalidad uruguaya, argentina y española, logró en 2011 junto con su abuelo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con sede en Costa Rica, condenara por primera vez al Estado uruguayo por una causa de aquella época.
En una sentencia que levantó gran revuelo en Uruguay, la CorteIDH obligó al país a realizar una investigación sobre el llamado caso Gelman y localizar los "restos mortales" de María Claudia, algo que todavía no ha sido posible.
Juan Gelman fue Premio Cervantes 2007 y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005.

TELEMUNDO ATLANTA
Dedicatoria de Juan Gelman
a Carol Dunlop y Julio Cortázar

Juan Gelman
PADRE DE ENTONCES
Por Juan Cruz
EL PAÍS 30 NOV 2007

Hasta entonces era un hombre silencioso, sus ojos grandes, casi onettianos, parecían llorar un antiguo cansancio; pero de pronto, en la atmósfera que se había hecho en el Ateneo de Madrid, Juan Gelman tomó la palabra, miró al auditorio con sus gafas cortadas, dejó a un lado el cigarrillo y leyó unos versos que ya le habían sobrecogido, y que dejaron allí, como una metáfora, la larga agonía de un hombre a quien la bota militar y su sucia historia convirtieron en huérfano de su hijo.
Estos versos resonarán siempre como una daga en el cuello de los asesinos. Su destinatario era el hijo asesinado, su alma era la nieta que buscó, pero las palabras, lo que dijo como si lo estuviera escribiendo dentro de una botella que va al aire, constituían entonces el testimonio que ya pugnaba en sus ojos por convertirse en lágrimas o en versos; ahora son una oración civil contra la ignominia.

Gelman era el huérfano universal, el portador de las preguntas y la rabia
Enfundado en unos pantalones vaqueros, huidizo, decididamente triste, vestido con un saco marrón, una camisa igualmente marrón con rayas blancas, Gelman era allí no sólo el padre sino el huérfano universal, representaba a los desaparecidos, era el portador de las preguntas y de la rabia, el hombre que una vez había dicho de las penas: "Es un territorio muy amplio, probablemente argentino".
Argentino y apenado, tenía ya en el rostro la cara de la memoria, como si sus versos y también su cuerpo, pero sobre todo su mirada acuosa, lánguida, extrañada, no se acostumbrara nunca -ni con el alcohol, ni con el tabaco, ni con las guitarras de madrugada- a ese tango terrible que la dictadura le dejó en la memoria y en el cuerpo. La búsqueda del hijo, de la madre, de su criatura, fue incesante, como una historia que le llevara de un lado a otro hasta que se produjo el final del recorrido; encontró a la nieta que le desaparecieron y halló al fin el rastro de las miradas que le habían asesinado.
Ese día del reencuentro lo celebró en silencio, es su modo de mirar: silenciosamente. Mario Benedetti dijo aquel día del año 2000: "He hablado con Gelman, está de lo más feliz".
Esa felicidad extraña, lánguida, su modo de ser feliz, fue el instante más precioso de la historia inacabable que le había herido, y que él esculpió en los versos que había leído en el Ateneo de Madrid, ante una multitud que no vio cómo le temblaban las manos mientras sostenía el papel brevísimo en el que había versos como estos que ahora parecen el autorretrato de lo que él mismo llamó padre de entonces: "Así que has vuelto / como si hubiera pasado nada / como si el campo de concentración no / como si hace 23 años / que no escucho tu voz ni te veo / han vuelto el oso verde tú / sobre todo larguísimo y yo / padre de entonces / hemos vuelto a tu hijar incesante / en estos hierros que nunca terminan / ¿Ya nunca cesarán? / ya nunca cesarás de cesar / vuelves y vuelves / y te tengo que explicar que estás muerto".
El peso de la historia rota cayó sobre él y le quitó el juan y el gelman de su nombre; la derrota le hizo una voz total de la tristeza. Un día le pregunté: ¿quién eres? Y dijo: "Quién sabe. Yo, no".


Empecé a escribir poemas a los nueve años.
Claro que fue por una chica. Al principio 
le mandaba versos de un argentino del siglo XIX, 
Almafuerte, pero no me hizo caso. 
Así que decidí probar yo mismo. Tampoco me hizo caso. 
Ella siguió por su camino y yo me quedé con la poesía.

Juan Gelman

Juan Gelman

El poeta del no lugar



Mientras sus padres le hablaban en ruso y los exiliados españoles le contaban historias de la Guerra Civil, Juan Gelman fue acostumbrándose desde niño al desarraigo. Por eso no se extrañó cuando su poesía empezó a indagar en el realismo de la ciudad para establecer un diálogo con el vacío. Raúl González Tuñón destacó la aparición del primer libro de Juan, Violín y otras cuestiones (1956), por su capacidad de amor a las palabras, a la historia y a las ciudades. El fondo de la poesía del joven Gelman se identificaba mucho con Buenos Aires, una ciudad formada por rusos, italianos, turcos, árabes, judíos y españoles dispuestos a encontrar un lugar definitivo en el mundo. Pero ni al mundo, ni a la poesía, ni a Juan Gelman le gustan los lugares definitivos. La búsqueda parece el único punto de llegada, porque la realidad es tan compleja como el lenguaje y como nosotros mismos. Las negociaciones de Juan con sus realidades fueron perfilando algunos libros firmados por él y por los otros que forman parte de su personalidad, por los distintos personajes que lo habitan. Nacieron de su propia inquietud, al paso de los años y las quebraduras, las palabras de Sydney West, John Wendell o Julio Grecco, voces distintas de un solo poeta verdadero.

Su lenguaje se fue extremando hasta romperse, por la vida y su factura
El lenguaje de Juan Gelman se fue extremando hasta romperse por dentro, como él mismo, a medida que una historia cruel pasaba factura. Sufrió el asesinato de su hijo y su nuera, el secuestro de su nieta, dos condenas de muerte y una definitiva condición de exiliado. El dolor se hizo lenguaje en desesperación, herida en verso, a través de los guiones, los neologismos y la música secreta. El malestar de la sintaxis sostuvo los huecos y las sombras de la vida. Y lo consiguió con efectividad, con rigor, con inteligencia emocionada, porque Juan Gelman es un gran poeta, autor de libros como Gotán (1962), Cólera buey (1964), Dibaxu (1994) o País que fue será (2004).
En esta ocasión el Premio Cervantes ha señalado a un buen escritor (periodista inteligente y ensayista que enseña a mirar la vida y los libros desde perspectivas que suelen pasar desapercibidos). Eso es lo que importa. Luego, por supuesto, están las otras cuestiones, la dignidad ética, el modo de querer a sus amigos, sus silencios, la capacidad de seguir apasionándose en una discusión política, el deseo de recuperar la luz junto a Mara, su mujer. Juan es de esos amigos que está realmente contigo cuando se toma una copa contigo. Su presencia no es un trámite. Le gusta atender al otro, cuidar al otro, vivir junto al otro. Su nuevo libro se titula Mundar, y lo publicará Visor el próximo mes de enero.
Los lectores encontrarán las viejas heridas, los interrogatorios sobre la identidad, las nubes negras y un rayo de esperanza. Ahora da gusto verlo sonreír. Juan escribe: "El tango que dice hay dolor / que no se cura con lágrimas / vigila un sueño". La poesía vigila los sueños, porque el vacío no debe confundirse con la nada. Sin ingenuidades, vuelve a alumbrar el temblor de un sueño.

EL PAÍS
Macarena y su abuelo, Juan Gelman
Juan Gelman
Carta abierta a mi nieto 
(fragmento)

Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste...
Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.


Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998

VERSIÓN COMPLETA DE ESTA CARTA



Foto

El poeta y su esposa, el 20 de julio pasado en un jardín de México DF. 

La foto es una de las últimas del poeta. / JAIME NAVARRO

Juan Gelman, 

una historia argentina

El exilio, el asesinato de su hijo en la dictadura y la desaparición de su nieta marcaron su vida


El martes, cuando vi el rostro de Juan Gelman en el noticiero, me pregunté qué nuevo premio le habrían dado porque, en verdad, ya se los habían dado todos. Sólo en los últimos años, y sin ser exhaustivos, había ganado el Juan Rulfo (2000), el Reina Sofía (2005), el Cervantes (2007). Pero, pocos minutos después, supe que su rostro estaba ahí porque había muerto. Recuerdo vagamente —y vanamente— mi único encuentro con él, después de la entrega del premio Cervantes a José Emilio Pacheco en el paraninfo de la universidad de Alcalá de Henares. Era un día azul, muy tieso. Alguien nos presentó, diciendo que yo vivía en Buenos Aires, y él, entonces, me preguntó en qué barrio. Aún a riesgo de que pareciera invento tuve que decirle la verdad: en Villa Crespo, donde él había nacido, y, para más ay, a tres cuadras de la cancha de Atlanta, el equipo del que era fanático, que lo nombró socio ilustre en 2006 y que, en el mismo acto, le regaló un trozo de su antigua tribuna. Me preguntó, escueto, lejano, cómo estaba la cancha, mientras fumaba hasta el carozo un cigarrillo y me miraba con unos ojos que parecían, a la vez, alertas, cansados y burlones.

Hijo de un matrimonio de inmigrantes judíos ucranianos, empezó a escribir poemas de amor a los nueve, para conquistar a una vecina: "Al principio le mandaba versos de un argentino del siglo XIX, Almafuerte, pero no me hizo caso. Así que decidí probar yo mismo. Tampoco me hizo caso. Ella siguió su camino y yo me quedé con la poesía". Con la poesía y con la militancia: en 1945, con apenas 15, ingresó a la Federación Juvenil Comunista. En 1975 la organización Montoneros, a la que pertenecía desde 1973, lo envió al exterior para, entre otras cosas, denunciar los delitos contra los derechos humanos que se cometían durante el gobierno de Isabel Perón. Allí estaba cuando, en la Argentina, se produjo el golpe militar que dio comienzo a la dictadura. Y allí seguía cuando, el 24 de agosto de 1976, los militares secuestraron a su hijo, Marcelo, y su mujer embarazada. Gelman permaneció en el exilio —entre Roma, Madrid, París, Nueva York y México, donde falleció— escribiendo poesía, periodismo y buscando a su nieta (o a su nieto: no tenía forma de saberlo). En 1989, el Equipo Argentino de Antropología Forense encontró los restos de su hijo. Once años después, apareció su nieta, Macarena, criada por la familia de un policía uruguayo. Hace unos años, Luis Fondebrider, presidente del Equipo de Antropología Forense, me dijo que, cuando encontraron los restos de Marcelo Gelman, le dieron la noticia a su padre en persona, en Nueva York, donde estaban por otros asuntos. "Me resultó una figura muy intimidante, serio, parco. Nos quedamos a dormir en su casa. Él se quedó toda la noche despierto, leyendo el expediente, y al otro día nos hizo millones de preguntas". Pensé muchas veces en aquel hombre insomne, hospedando bajo su techo a esos muchachos jóvenes que iban a darle una noticia que era, a la vez, buena y mala. Pensé muchas veces, también, en ese mismo hombre, ya mayor, recibiendo la noticia de que su nieta había aparecido. Y me pregunté, muchas veces, qué sería, para ese hombre, esa patria que producía exilios, ausencias, desapariciones, apariciones a destiempo.

Cuando le dieron el premio Cervantes, dijo, en su discurso: "Las heridas no están aún cerradas, su único tratamiento es la verdad y luego la justicia; sólo así es posible el olvido verdadero". Ahora, mientras escribo, abro la nota del diario La Nación, de Buenos Aires, que anuncia su muerte, y veo, al pie, una leyenda: los comentarios están cerrados debido a la sensibilidad del tema. Se ha muerto un poeta, me digo: ¿cuál puede ser la sensibilidad del tema? Entonces, recuerdo que el 17 de mayo de 2013, cuando murió el dictador Jorge Rafael Videla, la nota que anunciaba su muerte tenía, al pie, la misma frase. Es probable que esa espeluznante repetición, inversa y en espejo, diga más que cien párrafos como estos.

EL PAÍS



PREMIOS
  • Premio Internacional Mondello de Poesía, 1980
  • Premio Boris Vian, 1986
  • Premio de Poesía Boris Vian (Argentina), 1987
  • Premio Juan Bautista Alberdi (Argentina), 1992
  • Premio Konex. Diploma al mérito: Poesía (Argentina), 1996
  • Premio Nacional de Poesía (Argentina), 1997
  • Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, 2000
  • Homenaje en la Sala Ponce de Bellas Artes de México con motivo de sus 70 años de existencia, 2000
  • Huesped Ilustre de Montevideo, 2000
  • Doctor honoris causa (Universidad Nacional de San Martín, Argentina), 2001
  • Premio Rodolfo Walsh a la labor periodística en el año (Argentina), 2001
  • Premio de Poesía José Lezama Lima de la Casa de las Américas Cubana,Pesar todo, 2003
  • Premio Lerici Pea (Italia), 2003
  • Premio Konex de Platino – Poesía: Quinquenio 1994 – 1998 (Argentina), 2004
  • Premio a la mejor obra de creación literaria (Argentina), País que fue será, 2004
  • Premio Nacional de las Letras Teresa de Ávila, 2004
  • Premio Iberoamericano Ramón López Velarde, 2004
  • Premio de la Feria del Libro de Buenos Aires, País que fue será, 2005
  • Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, 2005
  • Premio de Poesía Pablo Neruda, 2005
  • Premio Internacional Nicolás Guillén, a su trayectoria literaria (Italia-Cuba), 2005
  • Embajador Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, 2006
  • Medalla Isidro Fabela de la UNAM, 2006
  • Premio Internacional de Poesia Civil (Ciudad de Vercelli), 2006
  • Ciudadano de Honor de Cartagena de Indias, 2007
  • Premio Miguel de Cervantes (España), 2007
  • Premio Antílope Tibetano (Asociación de Poetas Chinos), 2009
  • Premio Escritor Gallego Universal (España), 2010
  • Premio al Mérito Cultural  ”Carlos Monsiváis”, (México), 2011
  • Premio Poetas del Mundo Latino “Víctor Sandoval”, (México), 2011
  • Premio Leteo (León, España), 2012
OBRAS

Poesía

1956.- “Violín y otras cuestiones

1959.- “El juego en que andamos

1961.- “Velorio del solo

1962.- “Gotán

1964.- “Cólera buey

1969.- “Los poemas de Sydney West

1971.- “Fábulas

1973.- “Relaciones

1979.- “Notas

1980.- “Hechos y relaciones

1980.- “Si dulcemente

1982.- “Citas y comentarios

1982.- “Hacia el sur

1983.- “Eso

1986.- “Composiciones

1986.- “Interrupciones I

1988.- “Interrupciones II

1988.- “Anunciaciones

1989.- “Carta a mi madre

1993.- “Salarios del impío

1994.- “Dibaxu

1997.- “Incompletamente

1997.- “Debí decir te amo

2000.- “Tantear la noche

2001.- “Valer la pena

2004.- “País que fue será”

2007.- “Mundar
2009.- "De atrásalante en su porfía"
2011.- "El emperrado corazón amora"

Antología poética

1960.- “Poemas: Casa de las Américas

1975.- “Obra poética”

1985.- “Poesía

1993.- “Antología poética

1993.- “Antología personal

1993.- “En abierta oscuridad

1994.- “Antología poética

1994.- “De palabra (1971-1987)”

2005.- “Oficio ardiente

2008.- “Otromundo

Narrativa

1997.- “Prosa de prensa

1997.- “Ni el flaco perdón de Dios/Hijos de desaparecidos

1999.- “Nueva prosa de prensa

2003.- “Afganistán, Iraq: el imperio empantanado

2005.- “Miradas



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