domingo, 3 de abril de 2011

Julia Roberts


Julia Roberts
Julie Fionna Roberts
(1967)

Cuando Julie Fionna Roberts nació en Smyrna, Georgia, el 28 de octubre de 1967, la cuenta del hospital fue abonada por Coretta Scott King, la esposa de Martin Luther King, ya que los padres no tenían dinero para pagarlo. El padre de Julia, Walter Roberts, era un vendedor de aspiradoras y su madre Betty Motes, trabajaba como secretaria en una iglesia. Ya habían tenido dos hijos: Eric (1956) y Lisa (1965). Walter y Betty amaban el teatro. Betty había llegado a actuar en obras teatrales para la Fuerza Aérea y Walter, que en sus ratos libres escribía, fundó la Asociación de Actores y Escritores de Atlanta. Organizaron la primera compañía teatral interracial de blancos y negros en Atlanta, realizando presentaciones en la ciudad, razón por la cual atrajeron la simpatía de los líderes negros.
Pero el dinero no entraba en la familia. Apenas ganaban 50 dólares mensuales lo que hacía que los chicos se tuvieran que alimentar con galletitas untadas con mantequilla de maní y dulces. La situación era tan tensa que la pareja acabó por divorciarse en 1971, cuando Julia había cumplido los 4 años. Julia y Lisa se quedaron con la madre y Eric se fue a vivir con su padre. Cinco años más tarde Walter murió de un cáncer a la garganta. A pesar de no vivir juntos, Julia estaba muy unida a su padre y su muerte la afectó profundamente.
Su madre se volvió a casar, con otro aspirante a escritor, Michael Motes con quien tuvo una hija, Nancy. Julia pasó una infancia y adolescencia feliz, a pesar de las carencias. Primero estudio en la escuela Griffin Middle en donde se destacó tocando el clarinete en la banda del colegio. Cuando curso la escuela secundaria de Campbell High School en Smyrna, su mayor ambición era convertirse en veterinaria. Sin embargo fue a estudiar periodismo a la Universidad de Atlanta hasta que se cansó y se fue siguiendo a su hermana a Nueva York para comenzar una carrera artística. Su hermano, Eric, ya se había hecho un pequeño nombre en Hollywood. Fue él quien la presentó a Frances Grill, encargado de la agencia "Click". Cuando la vio con su metro 78, sus 52 kilos, y sus piernas de 112 cm. De largo, enseguida la contrató como modelo. Pero Julia quería ser actriz. Había sido el sueño de sus padres, el sueño de su familia. Su propio sueño.


Una cara muy rara

Nadie la tomaba en cuenta. Decían que su cara era muy rara. Que no daba el tipo de Hollywood. Hasta que otra vez le consiguió trabajo Eric. Él estaba contratado para protagonizar la película "Blood Red" y convenció al director Peter Masterson, para que le diera un papel a su hermana. A regañadientes aceptó que ocupara el rol de la hija de Giancarlo Giannini. La película se filmó en 1987. Fue su primera película. Inmediatamente realizó pequeñas participaciones en un capítulo de las serie de televisión "La historia del crimen" y en otro de "División Miami"
Al año siguiente la llamaron para actuar en las películas "Mystic Pizza" y "Satisfacción". En esta última se enamoró del protagonista, Liam Neeson (el mismo de "La lista de Schindler") con quien tuvo un breve y apasionado romance, frenado por la mujer de Neeson, Miranda Richardson (la hija de Vanessa Redgrave). Repentinamente, los estudios de Hollywood la empezaron a tener en cuenta y fue convocada para protagonizar junto a Sally Field, Shirley MacLaine, Dolly Parton y Darryl Hanah, "Flores de acero". El reconocimiento del público fue inmediato, convirtiéndola en la estrella romántica de Hollywood. Recibió el Globo de Oro como mejor actriz de reparto y la misma nominación para los Oscar de la academia. Durante la filmación tuvo un romance con el actor que interpretaba a su esposo, Dylan McDermott.
En 1989 llegó la consagración con "Mujer Bonita", junto a Richard Gere. El New York Times publicó: "La señorita Roberts provoca un enorme impacto en la pantalla. Esta interpretación hará de ella una excelente actriz". Se habló de un romance con Gere. "Resulta difícil despegarse de alguien cuando termina una filmación". Pero en realidad todavía no había llegado el momento...


Abandono en el altar

Del que si no pudo despegarse fue de Kieffer Sutherland, luego de filmar la película "Línea Mortal" en 1990. El hijo de Donald Sutherland se separó de su esposa, después de una relación de tres años, y consiguió enamorar a Julia improvisando un texto que no estaba en el guión de la película: "Me enamoré de él durante una de las escenas más pavorosas de línea mortal. Había algo en su persona que era increíblemente viejo y sabio. Me parecía que tenía mil años y sin embargo es sólo un año mayor que yo. Estoy enamorada de él de los pies a la cabeza", confeso Julia.
El romance iba viento en popa. En 1992 se anunció el casamiento con bombos y platillos, pero unos días antes de la boda Kieffer Sutherland le fue infiel con una stripteasera llamada Amanda Rice. Kiefer la llamó por teléfono para pedirle perdón. Julia dudó y por un momento parecía que la boda seguía en pie. Pero unos días más tarde, ella decidió romper el compromiso e irse con el actor Jason Patrick, el mejor amigo de Kieffer.
Entonces, el novio despechado se puso en el rol de víctima y comenzó a arrojar dardos contra Julia, acusándola de haberlo abandonado en el altar. "Me alegro de haber tenido las agallas para suspender la boda antes de que hubiera sido demasiado tarde", afirmó Julia.
La revista People la eligió ese año y el siguiente como una de las 50 mujeres más hermosas de Hollywood.
Por entonces (1991), estaba grabando "Hook", haciendo del hada Campanita bajo las órdenes de Steven Spielberg. La prensa comenzó a hablar de exabruptos de carácter en el set de filmación. Se corrió el rumor de que se había convertido en una drogadicta, que había ingresado a una clínica de desintoxicación y que iba a ser despedida. Pero nada de eso era verdad. Ese mismo año logró un éxito de taquilla con "Durmiendo con el enemigo" y también filmó "Dying young" junto a Campbell Scott, logrando que le pagaran la suma récord de 9 millones de dólares.

Fracaso en el matrimonio y en el cine

En 1992 tuvo una breve aparición —al igual que una gran cantidad de estrellas de Hollywood— en la película de Robert Altmann, "The Player". En el film, trabajaba Lyle Lovett, un cantante de música country y actor, alto y desgarbado que enamoró perdidamente a Julia. Para sorpresa de todo el mundo, la bella Julia se casó con Lovett el 25 de junio de 1993, en una ceremonia privada. Mientras tanto coprotagonizó junto a Denzel Washington, un nuevo éxito comercial con el policial "El informe Pelicano".
1994 fue el año en el que empezó a fracasar con las elecciones cinematográficas. "I love trouble" junto a Nick Nolte y la pésima película "Pret a Porter" de Robert Altmann.
La vida de casados no iba mejor. Julia y Lyle se querían mucho. Se llevaban bien, pero no se amaban y el final era inevitable. El 22 de marzo de 1995 se divorciaron y como era de prever siguieron siendo grandes amigos. "El mejor amigo", según las palabras de Julia Roberts.


A la deriva

Otra vez a la deriva, Julia se reencontró con Richard Gere, recién separado de Cindy Crawford. Juntos se los vio tomados de la mano por las playas de Malibú y se empezó a rumorear la posibilidad de un casamiento. También se la vio bailar muy acaramelada con el actor Ethan Hawk (de "La sociedad de los poetas muertos"), pero con quien si mantuvo una fogosa aventura amorosa de cinco días, fue con Daniel Day-Lewis. Los dos la necesitaban. Ella acababa de separarse del músico y él acababa de tener una hija con Isabelle Adjani.
Cinematográficamente hablando siguieron las frustraciones. Protagonizó "Something to talk about", junto a Dennis Quaid, dirigidos por el excelente director sueco Lasse Halstrom, pero el público le dijo no.
En 1996 actuó en la comedia musical "Todo el mundo dice te amo", bajo las órdenes de Woody Allen, pero no se enamoró del talentoso director. De quien si se enamoró fue de Mathew Perry cuando fue invitada a participar en un capítulo de la exitosísima serie televisiva "Friends". La pareja fue muy publicitada el poco tiempo que duró el romance. A Perry se lo veía cada día mas flaco y a Julia cada día más sonriente. Lo cierto es que la sonrisa se le esfumaba cada vez que intentaba realizar un proyecto cinematográfico. Filmó "Mary Rilley" junto a John Malkovich, dirigida por Stephen Frears un estrepitoso fracaso comercial inspirado en "El doctor Jekyll y Mr. Hyde" de Stevenson.
Neil Jordan la llamó para trabajar en "Michael Collins, el precio de la libertad", protagonizada por Liam Neeson. Aunque aparecía poco en la película, la tentación era grande ya que volvía a trabajar con su antiguo amante Liam Neeson. Perry no lo soportó y el breve romance con Julia terminó allí.

 

La vuelta de la chica romántica

El público quería de vuelta a la chica romántica. Los personajes que estaba interpretando Roberts, no les interesaba. Lo pensó un poco y decidió volver a aceptar uno de esos papeles que le calzan como anillo al dedo. Este año filmó "La boda de mi mejor amiga", dirigida por P. J. Hoggan, el mismo de "El Casamiento de Muriel". Allí volvió a ser la Julia Roberts de mujer bonita, la favorita del público norteamericano. Ella cobró 15 millones, volviendo a ser la mujer mejor paga de la industria. La semana del estreno en los Estados Unidos recaudó 21.7 millones de dólares, logrando un nuevo récord en lo que se refiere a películas románticas.
Siguiendo los pasos de Madonna se puso de novia con su entrenador personal Pat Manocchia. Con el correr de los meses dejaron el noviazgo para transformarlo en una relación abierta. Lo que dejo el espacio para que volviera a aparecer en escena su ex marido, Lyle Lovelett, pero esta vez convertido en una especie de mejor amigo.
Pero al estreno de "El novio de mi mejor amiga", no fue con ninguno de los dos, sino con Rupert Everett, un actor declaradamente gay.


Besos en la boca sin corpiño

Al volver a ser ella, la prensa la acosó nuevamente. Esta vez la descubrieron en el bar "The Hogs and the Helfers", en donde se había reunido con un grupo de amigas. Una de las consignas del lugar es que las mujeres suban a bailar a la barra y se saquen el corpiño. Julia se subió, y sin quitarse la camisa se sacó el corpiño por una de las mangas. Lo arrojó al piso y siguió bailando junto a las demás chicas. Tuvo la mala suerte de que allí había un fotógrafo del New York Post. El reportero gráfico luego aseguró que además Julia había estado besándose en la boca por lo menos durante 30 segundos con una amiga. Pero curiosamente no consiguió sacar ninguna foto del beso. Sólo obtuvo una fotografía de Julia hablando muy cerca con otra mujer.
A fines de agosto se estrenó en los Estados Unidos el policial "La teoría de la conspiración", que Roberts protagoniza junto a Mel Gibson. El primer día de filmación Gibson le obsequió una caja envuelta con un papel lujoso y un moño. Le dijo que era una muestra del aprecio que sentía por ella: adentro había una rata congelada. Otro día, filmando una escena en donde debían estrecharse las manos, Gibson se las untó con una sustancia pegajosa. Julia aceptó estoicamente las bromas de su compañero, pero decidió que con él no habría romance.
Julia tiene varios proyectos en carpeta. El año que viene se iba a rodar la secuela de "Mujer bonita", pero el guionista finalmente dijo que no le interesaba. De cualquier manera Julia Roberts y Richard Gere van a filmar una historia romántica de suspenso llamada, "Manhattan Ghost Story". Con su amiga Susan Sarandon, tiene planeada una película dramática y con su amigo Rupert Everett una comedia acerca de una mujer con un marido gay.
Julia tiene un duplex en Nueva York, una casa en las colinas de Hollywood y una propiedad de 50 acres en Nuevo México. Pero no sólo piensa en ella. Sueña con poder ayudar a los desamparados en Haití o en la India. Es joven Todavía tiene tiempo para eso. Mientras tanto pudo ayudar a los productores de Hollywood, haciéndoles ganar 1.5 billones de dólares en su brillante carrera cinematográfica. 

Rubén Brenner



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