martes, 25 de agosto de 2015

Stieg Larsson

Stieg Larsson

Stieg Larsson

(1954 - 2004)

(Karl Stig-Erland Larsson; Skelleftea, Västerbotten, 1954 - Estocolmo, 2004) Escritor y periodista sueco. Especializado en grupos de ultraderecha, saltó a la fama después de su fallecimiento a raíz de la publicación de su trilogía de novelasMillennium, uno de los mayores fenómenos editoriales de las últimas décadas. A partir de 2009 el efecto Larsson llegó también a las pantallas cinematográficas, con el estreno y el rotundo éxito de la versión fílmica de sus novelas.
Stieg Larsson

Nacido en Skelleftea, en la provincia administrativa de Västerbotten, el pequeño Stieg era hijo de padres adolescentes con escasos recursos, que lo llevaron por ello a vivir con sus abuelos, en el pequeño municipio de Norsjb. Su abuelo, un comunista antifascista profundamente implicado en la lucha por los derechos de los trabajadores que había sido recluido en un campo de trabajo, sería una influencia determinante para él. Cuentan quienes conocían a Larsson que cuando en 1962, a raíz a la muerte del anciano, se vio obligado a regresar con sus padres (que a la sazón ya tenían otro hijo), no logró adaptarse; no quería vivir con ellos, ya no eran sus interlocutores en el mundo. Se fue de casa a los dieciséis años.
Corrían los primeros años de la década de 1970 cuando se implicó en política e inició su militancia en la Kommunistiska Arbetareförbundet (Liga Comunista de Trabajadores). Fue en esa época cuando, tras los dos años de servicio militar obligatorio, viajó con frecuencia a África y, como corresponsal de guerra, fue testigo de primera mano de la guerra civil en Eritrea. También por entonces, en una manifestación contra la guerra de Vietnam, conoció a la que sería su compañera para el resto de sus días, Eva Gabrielsson.
Aunque no llegó a cursar la carrera de periodismo, entre 1977 y 1999 Larsson trabajó como periodista y diseñador gráfico para la agencia de noticias Tidningarnas Telegrambyra (TT). Paralelamente, su compromiso en la lucha contra los movimientos de ultraderecha y el racismo lo llevó a fundar el proyecto antiviolencia Stop the Racism a mediados de la década de 1980, y a promover años después, en 1995, la Fundación Expo, de cuya revista, Expo, sería director. A la par publicó varios libros de investigación periodística sobre los grupos nazis en Suecia y las oscuras conexiones entre la extrema derecha y la política y las finanzas, llegando a ser tan experto en la materia que fue requerido por Scotland Yard y por la OSCE.
Expo, revista de investigación dedicada a vigilar el auge del racismo en Suecia, se convirtió en un referente en Escandinavia, equiparable a la británica Searchlight. Se trata de publicaciones incómodas para determinados grupúsculos, por lo que sus autores se ven obligados a mantener el anonimato ante posibles represalias. Larsson recibía tantas amenazas que hubo de optar por la clandestinidad: no constaba en los registros oficiales ni en las guías telefónicas; ni siquiera pudo casarse con su compañera por temor a que algún papel pudiera delatar su paradero.
En medio de esta vida semiclandestina y de persecuciones, Larsson se refugió en su gran pasión: los libros. Gran lector, aficionado a la ciencia ficción (era presidente de la sociedad que reúne a los amantes del género en Escandinavia y dirigió un par de fanzines especializados) y entusiasta de la novela policíaca, empezó a escribir por las noches, para divertirse.
Así se forjaría una de las sagas más célebres de las últimas décadas, la trilogíaMillennium. A diario, después del trabajo, y hasta las 3 o las 4 de la madrugada, ingiriendo cantidades exorbitantes de café y fumando cigarrillos compulsivamente, Larsson crearía una de las parejas más memorables que haya dado la literatura criminal: Lisbeth Salander, la hacker compleja y rebelde, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y su contrapunto, Mikael Blomkvist, un periodista de investigación que es claramente un álter ego del propio Larsson.
De este modo escribió, en tres años, las más de 2.200 páginas de la saga. Sin embargo, el autor nunca vería sus libros publicados: el 9 de noviembre de 2004, días después de haber entregado a su editor el tercer volumen de la serie, y poco antes de la publicación del primero, Stieg Larsson murió víctima de un infarto, sin poder ser testigo de su propio éxito. Su compañera durante más de treinta años tampoco lo podría disfrutar en su justa medida, ya que, al no estar casados, la legislación sueca no le permitía heredar; los derechos de autor pasaron por ley al padre y al hermano de Larsson, a quienes el periodista no había visto desde hacía muchos años.

Los hombres que no amaban a las mujeres (2009)

La primera entrega de Millennium, titulada Män som hatar kvinnor (literalmente, Hombres que odian a las mujeres, 2005) se publicó en Suecia a los pocos meses del fallecimiento del autor y supuso un verdadero fenómeno editorial que pronto se extendió a otros países, como Reino Unido y Francia. En español apareció en 2008 con el título Los hombres que no amaban a las mujeres. El éxito fue también inmediato y desencadenó tal larssonmanía que ese mismo año llegó a las librerías el segundo volumen, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina(Flickan som lekte med elden; literalmente, La niña que jugaba con fuego, 2006). No se quedó a la zaga el tercer volumen, Luftslottet som sprängdes (El castillo en el aire que voló en pedazos, 2007), publicado en español en 2009 como La reina en el palacio de las corrientes de aire, del que en un solo día se vendieron más de 200.000 ejemplares.
La adicción que generaban las peripecias de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist parecía no tener fin. A mediados de 2009, los tres libros habían sido traducidos a más de cuarenta idiomas y habían rebasado la cifra de diez millones de ejemplares vendidos. Sólo en Suecia se habían vendido tres millones de volúmenes, es decir, un libro por cada tres habitantes. En España, la trilogía superó con creces el millón de ventas, y en octubre de 2009 el primer volumen publicado llevaba 65 semanas ininterrumpidas en la lista de los diez libros más vendidos.
Si el éxito del papel fue contundente, no lo fue menos el de la adaptación cinematográfica de las tres novelas de la saga. Dirigidas por Niels Arden Oplev y protagonizadas por los actores suecos Michael Nyqvist y Noomi Rapace, fueron rodadas en 2009 y batieron récords de taquilla en toda Europa. El éxito de estas producciones europeas llamó de inmediato la atención de Hollywood, que produjo ya en 2011 la "versión americana" de la primera entrega de la saga. Titulada The Girl with the Dragon Tattoo, fue dirigida por David Fincher y contó en su reparto con el estelar Daniel Craig, protagonista de los últimos Bond, y con Rooney Mara para el papel de Lisbeth. Se espera que la segunda y la tercera parte lleguen a las salas de proyección en el transcurso de 2012 y 2013.



Stieg Larsson

Historia secreta de Stieg Larsson

La correspondencia que el autor de la trilogía 'Millenium' mantuvo con su editora hasta días antes de morir descubre a un escritor insomne, idealista y obstinado

JUAN DIEGO QUESADA Madrid 14 JUN 2009

Stieg Larsson llegó sobre la una y media de la tarde al vestíbulo de la revista Expo. Era el 9 de noviembre de 2004. Larsson se acercó al ascensor y apretó insistentemente el botón. Pero estaba roto. No funcionaba. Tuvo que subir a pie los siete pisos que le separaban hasta su oficina. Llegó exhausto. Media hora más tarde sufrió un ataque al corazón. En la ambulancia, camino del hospital su corazón dejó de latir. Tenía 50 años.
Antes de que Stieg Larsson tuviera que hacer frente a este ascensor estropeado, el periodista sueco llevaba ya ocho meses sumergido en una actividad frenética con la editorial Norstedts para terminar de pulir la trilogía Millenium. Durante estos meses, escribió y revisó los manuscritos cada noche sin descanso, acompañado de una cafetera y una cajetilla de tabaco. Y mantuvo mientras tanto una vertiginosa correspondencia vía e-mail con su editora, Eva Gedin, a la que ha tenido acceso El PAÍS.

"Dormía tres horas al día, fumaba tres cajetillas y tomaba 20 cafés diarios"
Los e-mails descubren a un Larsson minucioso, obstinado ("me encerraré día y noche para que el libro pueda estar impreso pronto") y bromista. El escritor falleció meses antes de que los libros salieran a la venta y no pudo conocer el éxito mundial de su trilogía(Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire, publicados en España por Destino), que ha vendido hasta ahora 12,6 millones de ejemplares en más de 40 países.
Al principio, la editorial Norstedts desconfiaba del título que el escritor pretendía para el primer tomo. Eva Gedin le envía un correo en el que pregunta al escritor si debe darse por vencida con el título. "Le he dado vueltas todo el verano. ¿Intentamos contraatacar con otra alternativa? Aunque me parece que acabará siendo tu elección la que gane", escribe la editora. Larsson no cede, y desde su e-mail,stieg.larsson@expo.es, le contesta: "Creo que ése está muy bien. He preguntado qué opinan algunos conocidos y dicen que es un título que da que pensar".
Stieg Larsson, a finales de abril, está terminando de escribir la tercera parte de la saga y a la vez trabaja en la edición de las dos primeras. Quienes le conocen aseguran que por estas fechas no duerme más de tres horas, fuma tres cajetillas al día y se bebe unos 20 cafés diarios. Al igual que sus personajes, se alimenta de comida basura. Mientras, le explica a la editora cómo ha construido a los dos protagonistas, el periodista Mickael Blomkvist y la hacker Lisbeth Salander: "He creado personajes principales que se distingan de los arquetipos policiales al uso. Así, Blomkvist no tiene úlcera de estómago, ni problemas con el alcohol, ni ansiedad. Su cualidad más destacable es que se comporta como una fulana estereotipada (...) Lisbeth, en cambio, aporta las típicas valoraciones y cualidades masculinas".
Casi desde el principio, Larsson recibe los elogios de los editores, que consideran que los libros están "excepcionalmente bien escritos". El 30 de abril de 2004, después de firmar el contrato, el escritor cuenta que durante el proceso de creación ha seguido una regla muy sencilla. "No he idealizado nunca delitos ni criminales, ni he tipificado a las víctimas. En el primer libro construyo una serie de asesinatos a partir de la reconstrucción de investigaciones policiales reales. La descripción de la violación de Lisbeth Salander está basada en un caso que ocurrió en Östermanlm. Y así con todo. He intentado crear víctimas de crímenes basándome en personas anónimas".
Trotskista, periodista que se dedicó durante 30 años a investigar a la extrema derecha y las conexiones de los nazis con las empresas, Stieg Larsson deja muy claro que aborrece las injusticias. Y no está dispuesto a tolerarlas en sus libros. Odia las novelas policiacas en las que los personajes pueden comportarse de cualquier manera sin consecuencias. "Si Mickael dispara a alguien con una pistola, incluso si lo hace en defensa propia, irá a parar al Juzgado de Primera Instancia", escribe. Aunque exculpa a Lisbeth: "Ella es una excepción porque sencillamente es una sociópata con rasgos psicopáticos y no funciona como la gente normal. Ni siquiera tiene la más mínima consideración sobre lo que está bien o está mal".
Eva Gedin le cuenta a finales de agosto que ha empezado a correr el rumor de su inminente debut literario y que las editoriales extranjeras tienen mucho interés en comprar los derechos. La editora cree que será muy divertido presumir de Millenium en las ferias de Gotemburgo y Francfort. Le cuenta además que han puesto en marcha a varios diseñadores para que trabajen en la cubierta de los libros.
En este aspecto, Larsson es tajante: "Con las cubiertas me pasa que las amo o las odio nada más verlas, para mí no hay posturas intermedias. Las cubiertas de la serie de Hamilton, de Guillou [autor sueco de 10 novelas de espías] pertenecen al tipo que no me gusta, y lo mismo me pasa con las que se basan en figuras planas. Las portadas tienen que ser sugerentes, un poco difíciles de interpretar, quizá un detalle de una imagen mayor. Las cubiertas sexistas, por supuesto están proscritas". El escritor explica más tarde que él tiene la idea de utilizar en portada el detalle de un tatuaje o un piercing.
En la única entrevista que Larsson hizo refiriéndose a sus libros, explicó que el personaje de Lisbeth Salander, la antiheroína favorita de los lectores, la creó a raíz de preguntarse qué habría ocurrido con Pipi Calzaslargas si se hubiese hecho mayor. El peso de esta chica menuda, de aspecto frágil, tuvo que debatirlo con la editorial. Eva Gedin, el 31 de agosto, escribe: "Hemos valorado el peso de Salander y creemos que debería estar en torno a los 42 kilos. Es una mujer obviamente delgada, pero no enfermiza. Aunque seguiré preguntando un poco más aquí y allá. Voy a ser discreta y preguntaré a las chicas bajas y delgadas", bromea la editora. Larsson, divertido, le contesta dos días después: "He estado a punto de preguntar a chicas jóvenes en el metro cuánto pesan, pero al final siempre me echo atrás. Pueden malinterpretarlo. Pero 42 kilos suena razonable".
La feria del libro de Francfort, la más importante del sector, se iba a celebrar ese año a finales de octubre, y Larsson pregunta si para esas fechas habrá traducido algún "pedacito de prueba" de los libros. La editorial le tranquiliza: "Ningún agente-editor extranjero lo habrá podido leer antes de octubre". Gedin le pide también que reserve un par de días para revisar todo el manuscrito del primer libro.
Y el novelista vuelve con humor al tema de la feria de Francfort: "Había oído que la feria es como un pequeño manicomio que dura un par de días. No tengo ni idea de cómo va eso de la venta de derechos en el extranjero y no pienso inmiscuirme, pero supongo que es igual de divertido que celebrar un congreso antifascista con 120 grupos de activistas en Berlín, e intentar alcanzar algún tipo de acuerdo ideológico".
En septiembre, un tornado de grado 5 arrasa la isla de Granada, en el mar Caribe, el peor desde 1954. Deja 35 muertos y cientos de heridos. Ocurre justo en la isla donde arranca la segunda novela de Larsson y que por esos días anda revisando. "He tenido que pensar qué hago con este capítulo", escribe Larsson, e inmediatamente cuenta que trabajará en el comité de ayuda que se abra en Suecia para ayudar a la reconstrucción de la isla. En este e-mail explica que estuvo involucrado en la revolución socialista que se llevó a cabo aquí en los ochenta. Incluso se declara "un buen amigo" del asesinado primer ministro Maurice Bishop. "Pero eso ya es otra historia".
En el último e-mail enviado desde la editorial (28 de octubre), Eva Gedin le dice que le gustaría hablar con él sobre el comienzo, donde cree que es necesario revisar algunos detalles. "Así son las cosas, nosotros los editores y redactores siempre poniendo algún pero".
El mismo día, Larsson le responde: "No dudo que haya que ajustar alguna cosa. Así que permíteme oír tus 'peros', redactora. Besos y abrazos, Stieg".
Aquí acaba la correspondencia.
Nunca pudieron revisar el capítulo. El 9 de noviembre el corazón de Larsson reventó en la redacción de la revista Expo y dejó de latir más tarde en las calles de Estocolmo, en una ambulancia rumbo al hospital.

Una marca millonaria llamada Larsson

- La publicación de la serie Millenium se ha llevado a cabo en 40 países. Las ventas superan los 12 millones de ejemplares.
- En España, entre el primer y segundo tomo, se han vendido 1.500.000 de libros.
- Para la tercera entrega, que sale a la venta el próximo día 18, la editorial Destino ha previsto una primera tirada de 500.000 ejemplares.
- La película basada en el primer tomo, Los hombres que no amaban a las mujeres, fue la segunda más vista en España durante su estreno hace dos semanas y han ido a verla hasta ahora más de medio millón de espectadores.

Lisbeth Salander

"Nuestras vidas están en las novelas"

JUAN DIEGO QUESADA Madrid 14 JUN 2009

Durante unas vacaciones en el archipiélago de Estocolmo, en medio de veleros y casitas de pescadores, Stieg Larsson dijo que se aburría. No aguantaba estar sentado todo el día ante el mar y con un cóctel en la mano. Su novia, Eva Gabrielsson, escribía mientras un libro sobre la capital de Suecia y no le prestaba mucha atención.
-Estás todo el día ocupada y yo no tengo nada que hacer.
-Cariño, ¿qué te parece explicar por qué le regalaban flores a ese anciano cada vez que cumplía años?
Gabrielsson se refería a un relato breve que Larsson había escrito en 1997 y que contaba la historia de un abuelo que recibía flores de un remitente anónimo. Esa escena es el comienzo de Los hombres que no amaban a las mujeres, el primer libro. Así, por matar el tiempo en vacaciones, Stieg Larsson comenzó a tirar del hilo y se puso a escribir la trilogía Millenium.
En los próximos dos años, hasta su muerte en noviembre de 2004, Larsson mancharía de tinta más de 2.000 páginas con una historia de género policiaco que ha cautivado al planeta.
La anécdota la cuenta Eva Gabrielsson, a través del e-mail, desde Estocolmo. Ella y Larsson fueron pareja durante 32 años, pero nunca se casaron. La muerte repentina del escritor, cuando ya había acordado publicar las novelas con la editorial Norstedts, y la falta de un testamento, hizo que los derechos de autor fueran a parar al padre de Larsson y a un hermano. Suman por ahora siete millones de euros, pero ella no recibe ni un euro.
"Stieg estaría muy enfadado con la situación. Odiaba las injusticias y ésta, sin duda, lo es", cuenta Gabrielsson, arquitecta de profesión. "Por razones de seguridad no quisimos casarnos. Era más seguro para Stieg (perseguido por grupos de extrema derecha) no aparecer en ningún registro. Él era un objetivo de los extremistas, que usan estos datos para tener información de sus víctimas", explica.
El incansable Larsson, trabajador y perfeccionista con sus textos hasta la obsesión, se crió con sus abuelos maternos. No comenzó a vivir con sus padres hasta cumplir nueve años, justo cuando su abuelo murió a los 56. A los 18 se independizó, y tan sólo un año después conoció a Gabrielsson, el amor de su vida. "Él no tenía una estrecha relación con sus familiares. Los veíamos cada dos o tres años", cuenta ella.
Gabrielsson ayudó a editar las novelas antes de que se presentasen a la editorial. Recuerda las noches en vela que pasaban los dos discutiendo la trama. "Su vida, mi vida y nuestras inquietudes están plasmadas en las novelas. En ellos se habla mucho de nuestros amigos y las experiencias que vivimos juntos durante tantos años", dice. Larsson utilizó en las novelas las descripciones de calles y distritos que ella había plasmado años atrás en un estudio sobre arquitectura.
Ella es una de las pocas personas que ha leído el principio de una cuarta novela que comenzó a escribir Larsson. "No es como las otras tres de Millenium. Es muy diferente, aunque Lisbeth Salander y Mickel Blomkvist aparecen. Stieg me contó la historia, pero no era nada definitivo, era más bien un boceto", confiesa.
A Gabrielsson y Larsson les unía el amor por la naturaleza. Ella recuerda unas expediciones "memorables" en velero, entre amaneceres y tormentas, por el archipiélago de Estocolmo. Justo el lugar donde un adicto al trabajo, por tedio y aburrimiento, se puso a crear Millenium.



El último Larsson arrasa en su primer día

'La reina en el palacio de las corrientes de aire', último volumen de la trilogía 'Millennium', salda su primer día en el mercado español con 200.000 ejemplares vendidos

EUROPA PRESS Madrid 18 JUN 2009 - 17:15 CET
Cientos de lectores han acudido a comercios de toda España para adquirir La reina en el palacio de las corrientes de aire, el último volumen de la trilogía Millennium del escritor sueco fallecido Stieg Larsson. El primer día del libro en el mercado español se ha saldado con 200.000 ejemplares vendidos, casi la mitad de los que Destino imprimió en su primera edición. La editorial Destino constató en un comunicado que La reina en el palacio de las corrientes de aire "ha hecho historia" por su acogida y, ante la demanda, ya se prepara una nueva edición de 100.000 ejemplares. Mientras, el gerente de compras del área de libros de Vips, Ignacio Merino, afirmó que la novela se ha vendido "muy por encima de las expectativas iniciales".
Como una "golosina" para un "devorador" de libros. Así calificó el responsable del departamento de Cultura de la cadena Vips la última entrega de Larsson. "Hasta que no lees el tercer libro no vas a atar cabos, así ha enganchado a miles de lectores que normalmente no se hubieran acercado a este tipo de literatura". De la misma manera opinó una madrileña que, después de leer las dos primeras entregas: Los hombres que no amaban a las mujeres y La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, se acercó hasta el comercio para adquirir la última. "Me enganchó desde la primera hora que empecé a leerlo".
La reina en el palacio de las corrientes de aire llegará a las librerías casi un mes después de que se estrenara en los cines españoles la película basada en la primera novela, Los hombres que no amaban a las mujeres. El libro que cierra la trilogía de Larsson, fallecido de un infarto en 2004, poco antes de que se publicara en Suecia la primera de sus novelas, también está protagonizada por el periodista Mikael Blomkvist y la hacker bisexual Lisbeth Salander. Larsson (Västerbotten 1954 - Estocolmo 2004), célebre periodista en su país, fue reportero de guerra y fundador de la revista Expo, dedicada a la lucha contra la extrema derecha antidemocrática. Gran lector y entusiasta del género negro y la ciencia ficción, escribía sus novelas por las noches, prácticamente en secreto.
En la tercera entrega de Millennium, se desvela un dato fundamental sobre qué pasó con Lisbeth, que corre alto riesgo de vida. Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del periódico Svenska Morgon-Posten (en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes), Mikael se siente muy solo. Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de la hacker. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado.



La herencia de Stieg Larsson



El legado de Stieg Larsson ha provocado un enfrentamiento entre su compañera sentimental Eva Gabrielsson, por un lado, y el padre y el hermano del escritor (Erland y Joakim respectivamente), por otro. Son éstos quienes han recibido la millonaria herencia, que incluye todos los derechos de sus obras así como la manera de gestionar lo que dejó escrito. Sin embargo, Gabrielsson cree que es ella quien debería tener el control al ser la persona que mejor le conocía; Larsson abandonó el hogar familiar a los 18 años y desde entonces vivió con Gabrielsson sin mantener apenas contacto con su padre y hermano.
Erland y Joakim ofrecieron a Gabrielsson un acuerdo por el que le daban 20 millones de coronas suecas y la tercera parte de los derechos de autor, aunque esta oferta fue finalmente rechazada por la viuda.
En una entrevista para el diario italiano "La Stampa" publicada el 07/02/2010, Gabrielsson desmintió las afirmaciones del colega de Larsson, Kurdo Baksi y del que fuera su jefe durante años en la agencia de noticias sueca TT, Anders Hellberg, que levantaron gran polémica en Suecia al asegurar que otra persona escribió los libros. Gabrielsson afirmó que ella es arquitecta y que "durante un cierto período coleccionó informes y estudios sobre los barrios y los edificios de Estocolmo" de los que el escritor se sirvió para ambientar sus novelas. "No necesitaba ningún tipo de ayuda para escribir. Cuando se sentaba ante el ordenador, tenía las ideas muy claras y escribía muy rápido, mientras que yo soy muy lenta", afirmó.


La saga Millennium

Larsson comenzó a escribir novelas policíacas por las noches, como diversión, en el año 2001. En un primer momento, se planteó, junto con el periodista Kenneth A., de la agencia de noticias TT, escribir una historia sobre los personajes Hernández y Fernández, de Las aventuras de Tintín. Más tarde se propuso imaginar cómo se desenvolvería en la sociedad actual la célebre Pippi Calzaslargas creada por la escritora sueca Astrid Lindgren: así creó a uno de los protagonistas de sus ficciones, la investigadora Lisbeth Salander. Como contrapunto, creó a otro personaje más equilibrado, el periodista de investigación Mikael Blomkvist (cuyo nombre evoca también el de otro personaje de Lindgren, el niño detective Kalle Blomkvist). A partir de ahí creó el resto de los personajes de la denominada saga Millennium, por el nombre de la revista en que trabaja Blomkvist.
Falleció en 2004, a los 50 años, de un ataque al corazón, días después de haber entregado a su editor el tercer volumen de la saga, La reina en el palacio de las corrientes de aire, y poco antes de que se publicara el primero (Los hombres que no amaban a las mujeres).8 No llegó a ver publicada la obra que le llevaría a la fama, y su temprana muerte truncó el plan de continuar la saga, como algunos de sus allegados afirman. Su compañera durante 32 años, la arquitecta sueca Eva Gabrielsson, asegura que cuando Larsson falleció ya había comenzado a escribir la cuarta novela de la saga.
Recientemente, una página web francesa muy influyente (www.evene.fr) calificó a Larsson de «figura legendaria, cuyo extraordinario genio literario ha creado una de las obras literarias más importantes del siglo XXI... Las tres novelas constituyen un auténtico fresco de la sociedad moderna que no puede compararse a lo que ningún escritor de novela criminal ha hecho nunca antes.». Sin embargo, la novelista de misterio Donna Leon afirmó que en Millennium sólo hay maldad e injusticia y algo de cierto encierran sus palabras. Suecia aparece en estas novelas, según Mario Vargas Llosa, como «una sucursal del infierno, donde los jueces prevarican, los psiquiatras torturan, los policías y espías delinquen, los políticos mienten, los empresarios estafan, y las instituciones en general parecen presa de una pandemia de corrupción de proporciones fujimoristas». Hay fallos estructurales y su estilo no es el mejor, pese a lo cual el novelista peruano afirma que esta obra perdurará porque se trata de ficción de la más amena, con unos personajes perfectamente definidos, que, según él, es lo que importa.
En 2009 se ha estrenado una adaptación cinematográfica de la primera novela de la saga, una película dirigida por Niels Arden Oplev con los actores suecos Michael Nyqvist y Noomi Rapace en los papeles protagonistas. Män som hatar kvinnor, de más de dos horas de duración, se estrenó el 27 de febrero de 2009 en Suecia y Dinamarca. La primera película, que ha cosechado un notable éxito de taquilla, ha propiciado el estreno de las películas, Flickan som lekte med elden y Luftslottet som sprängdes adaptaciones dirigidas por Daniel Alfredson, con los actores suecos repitiendo como protagonistas.
The Girl With The Dragon Tatoo, la más reciente adaptación de la trilogía, basada en el primer libro, fue estrenada en 2011, dirigida por David Fincher y protagonizada por Daniel Craig, Rooney Mara y Christopher Plummer.La película ganó un Oscar por Mejor Montaje, además de ser nominada en la categorías: Mejor Actriz (Rooney Mara), Mejor Fotografía, Mejor Mezcla de Sonido y Mejor Edición de Sonido

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BIBLIOGRAFÍA
  • Los hombres que no amaban a las mujeres (Män som hatar kvinnor, 2005), ed. Destino, 2008. 
  • La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lekte med elden, 2006), ed. Destino, 2008. 
  • La reina en el palacio de las corrientes de aire (Luftslottet som sprängdes, 2007), ed. Destino, 2009.
  • Lo que no te mata te hace más fuerte (con David Lagercrantz), ed. Destino, 2015



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